¡Pueblo, abre los ojos, qué ya está bueno!

Por Rolando Fernández sábado 11 de mayo, 2019

Por cuartos, romo, comida chatarra, y escuchar música degenerativa moderna, alienante, sustituta de los ritmos locales, es que van los que “no conceptualizan”, como las bocinas pagadas, y los tarados, a los mítines, como a las caravanas que llevan a efecto los políticos en este país, para que después esos se estén jactando, y diciendo: “El pueblo habló”. “Yo soy el magnífico”. “No me gana nadie”.

¡En realidad, nada de eso es lo que se expresa! Lo que sí pone en evidencia cada vez más mucha gente en este país, es su falta de capacidad pensante; y, lo fácil que se deja manejar, como entusiasmar de toda esta “claque” politiquera local, encabezada ahora por los dos caciques principales del bando morado; uno que quiere volver, Leonel; y, el otro, que se quiere quedar, Danilo.   ¡Parece que son los únicos!, en capacidad de administrar la finca llamada República Dominicana, tal se le concibe últimamente.

La verdad es que, “todavía viene Pedro y “jalla”, como reza un dicho popular. Solo hay que reparar con atención sobre las “monsergas” que pronuncian en sus ponencias estos pseudo líderes que se gasta la nación, ya del todo conocidos, como las de aquellos advenedizos que en estos momentos están aspirando a subir al palo estatal; cuando no es que son, las “cartas debajo de las mangas” que tienen los más connotados personajes políticos del país, para que en el caso de que sus aspiraciones fracasen, esos les sustituyan, y les “cubran” a posteriori, de ser necesario.

Todos repiten más de lo mismo; continúan lloviendo sobre mojado; acusándose entre sí; o, haciendo falsas promesas para después del proceso electoral del año 2020, que es su único norte actualmente; lo demás no importa. ¡Qué al pueblo se lo esté llevando el diablo, en estos precisos   momentos, y qué!

Sobre las penurias, precariedades, abusos estatales (verbigracia, lo que viene pasando con los precios de los hidrocarburos, entre otros rubros de consumo obligado); corrupción, criminalidad, delincuencia, y narcotráfico, flagelos que vienen afectando la sociedad nacional de forma sostenida, nadie suele decir nada.

Cada cosa de esas, pasa por debajo de la mesa, incluso para la seudo oposición política reinante, que, al parecer, sus miembros solo están aspirando subirse a uno de los vagones del tren oficialista también.

En el orden de lo tratado, cualquier pensante medio se preguntaría, en el fondo, ¿qué dijo el expresidente Leonel Fernández, ante la masa que logró convocar recientemente en el Estadio Olímpico, en la capital dominicana, sin importar la forma en que se hiciera? ¡Nada nuevo, prometedor en realidad! ¿Se refirió a algo de lo señalado con anterioridad? En ningún momento. ¡Ni con pinzas se podría extraer algún señalamiento concreto alusivo!

Según se puede apreciar, el problema de él, como de los demás, solo se circunscribe a la modificación de la Constitución de la República; pero, nada más en lo concerniente a una eventual “repostulación” del actual mandatario de la nación.  Él quiere volver; otros quieren llegar; y, el mandamás presente, se quiere quedar otra vez.

¡Es lo que importa! Cualquier otra variación que se pretenda introducir a la Carta Magna, o violación que se intente respecto de los mandatos actualmente vigentes, inquietan muy poco a esos turpenes. Lo mismo que ocurre con todos los problemas por los que viene atravesando el país desde hace ya varios años. ¡Esos no se ven, ni correctivo alguno se recomienda!

¡Ah, políticos demagogos y farsantes!, con muy raras excepciones, haciendo provecho de un pueblo adormecido, y que tan fácil se le puede embaucar. ¡Qué siga creyendo “en va llover”, y se espere la cosecha!

 

Autor: Rolando Fernández

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