Proteger el turismo

Por Manuel Nova martes 25 de febrero, 2020

Corría el año 1969. La presión de la oposición contra el régimen del presidente Joaquín Balaguer se expresaba implacable.

En medio de los avatares, Balaguer compró la idea que le vendió el desarrollador cubano Rafael Bilbao, ingeniero que había recuperado con éxito la alicaída industria turística de Cuba, luego del triunfo de la Revolución de Fidel Castro.

Bilbao planteó al mandatario aprovechar la economía turística. Balaguer creó la Dirección de Turismo, hecho que empleó como arma  política con la designación de Ángel Miolán, uno de los fundadores del Partido Revolucionario Dominicano, al frente de esta entidad.

Como bien pareció calcular el líder reformista, el nombramiento de Miolán causó revuelo político al interior del PRD y avivó las rencillas partidarias internas. Obtuvo un respiro para su gobierno.

A Miolán no le fue bien en su papel de funcionario balaguerista. Las burlas llovían al granel.  “¿…Y los turistas dónde están? ¡En la cabeza de Miolán!”, vociferaban por donde quiera que pasaba al precursor del turismo dominicano.

Desde la atacada gestión de Miolán a la fecha hay toda una galería de secretarios y ministros de turismo.

En el 2008, Francisco Javier García Fernández fue designado secretario de Turismo y luego ministro cuando se impuso esa categoría a las antiguas secretarías de estado.

Encontró un ambiente tenso en las relaciones público-privadas. Dispuesto para el diálogo armonizó con el empresariado turístico y estableció un pacto de colaboración mutua que sigue vigente hasta hoy día.

Al novel ministro de Turismo le iba magnífico. Hasta que estalló la crisis financiera global en ese mismo 2008 derivada de la burbuja inmobiliaria que explotó en los Estados Unidos.

Sin arredrarse, Francisco Javier timoneó con habilidad el barco del turismo y en lugar de una baja cerró el año con un incremento en el número de visitantes.

En el 2018, al país llegaron 6 millones 568,888 turistas, cifra histórica de acuerdo al Banco Central. El turismo se puso a la cabeza como la principal fuente de ingresos de divisas para el pueblo dominicano.

El propio Francisco Javier, al explicar el éxito de la industria sin chimeneas, como la bautizó Miolán,  describe: La base del turismo dominicano es sólida, estable y capaz de resistir cualquier viento”.

Por Manuel Nova

Anuncios

Comenta