Primer año de la reelección

Por Manuel Hernández Villeta lunes 14 de agosto, 2017
 El primer año de la reelección, es propicio para hacer un balance de la gestión del presidente Danilo Medina. Se puede hablar de cinco años de ejecutorias, o simplificar en el primer año de la reelección. Los temas principales a desarrollar siguen abiertos, y merecen ser tratados con mucho rigor.
Este es el primero de varios artículos, donde voy a tratar sobre lo que debe hacer el gobierno para su segundo año. Lo que hizo o no realizó en su primero ya es letra muerta.
Lo trascedente es que  las prioridades   del 2017-2018 son cabos sueltos que no se pudieron solucionar en el primer año. Aquí van nuestras sugerencias para los días que siguen.
Hay que desarrollar una política de pleno empleo. Tiene que darse para ello acuerdos entre el gobierno central y el sector empresarial. Si no hay empleos desde salario mínimo hasta para los graduados universitarios, la miseria continuará lacerando al país.
Ahora mismo no se ve una curva ascendente en la creación de empleos masivos.  Ni siquiera los empresarios pueden garantizar que tendrán la creación de plazas para brazos de salario mínimo.
Sin trabajo, es incierto el futuro de la juventud que tiene cursos técnicos, o apenas frisa la terminación del bachillerato.
A la educación hay que relanzarla. Se ha hecho un buen trabajo en la construcción de escuelas, Son positivos las tandas extendidas, el desayuno y la comida escolar. Sin embargo, el cuatro por ciento ha dado mucha importancia en reajustar  los salarios de los maestros sin calificar la capacidad individual.
La escuela está de rodillas en lo que se refiere a la preparación de los jóvenes que  pueden ingresar a las universidades. El culpable de un mal alumno, es el profesor incapaz o irresponsable. Las evaluaciones técnicas hablan bien claro de que no habrá desarrollo de la educación dominicana sin nuevos libros de textos y profesores responsables y capacitados.
Hay que dar un salto adelante en lo que se refiere a la asistencia pública. Hay problemas con hospitales que anteriormente eran de atención gratuita y ahora son semi-privados.
La alta mortalidad de parturientas es un dolor de cabeza, pero también de neo-natos y niños menores de cinco años.
La atención médica tiene que ser universal, y que se de asistencia gratuita a los millones de pobres dominicanos que no tienen ni para comprar una aspirina. Este es un tema que deberá desarrollar plenamente el gobierno en los días que se inician en este segundo año de mandato.
La agro-industria de capital privado sepultó el conuquismo en el país. Ya no se puede hablar de desarrollo del campo en base a entregar parcelas de la reforma agraria, para ser preparadas con el machete y la azada. Tiene que lograrse que los productos agropecuarios lleguen baratos a los consumidores, dentro de los costos de producción y no golpeados por el agiotista y la usura. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

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