829-917-7231 | 809-866-3480

Presidente Medina podría realizar cambios y relanzar el Gobierno el 27 de febrero

Por Domingo 19 de Febrero, 2017

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Las expectativas de la población en torno a los temas que abordará el presidente de la República Danilo Medina en su discurso de rendición de cuentas el próximo 27 de febrero, podrían ser aprovechadas por el mandatario para realizar cambios en su gabinete y relanzar el Gobierno.

El 27 de febrero se celebra el Día de la Independencia Nacional; la Constitución de la República en sus artículos 114 y 128 manda a que en esta fecha el presidente deposite las memorias de los ministerios y rinda cuentas ante el Congreso Nacional, de la administración presupuestaria, financiera y de gestión ocurrida en el año anterior.

Más que rendir cuentas, la ocasión es utilizada por los mandatarios de turno para externar los logros de sus mandatos, al tiempo que aprovechan para realizar cambios de funcionarios los cuales abarcan a los altos mandos policiales y militares, lo que genera expectativa en la población y un gran nerviosismo entre los políticos y oficiales que ostentan posiciones y los que esperan ser tomados en cuenta para ocupar un cargo.

Aunque no ha sido característica del presidente Medina realizar cambios en esta fecha, las acciones llevadas a cabo por el mismo en los días que anteceden a su rendición de cuentas dan a entender que el mandatario podría utilizar la fecha para presentar al país la implementación de ejecuciones puntuales encaminadas a retomar la confianza de la población en su gobierno.

Al arribar a los primeros seis meses de su segundo mandato, muchos aseguran que Medina enfrenta la peor crisis en toda su historia al frente de la primera magistratura de la nación, tras haber asumido por primera vez el poder el 16 de agosto del año 2012.

Los más críticos establecen que el auge de la delincuencia e inseguridad que se vive en el país, los altos costos de la canasta familiar, la desigualdad en la redistribución de las riquezas del Estado, los escándalos judiciales y los pronunciamientos de algunos dirigentes a lo interno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en torno a que desde el Gobierno se estaría montando una nueva reelección presidencial, son muestras de que la situación se le estaría escapando de la mano al presidente Medina.

Mientras el mandatario ha contrarrestado la situación ordenando a los altos mandos castrenses y policiales ser intolerantes con la delincuencia, suprimiendo instituciones y suspendiendo a funcionarios involucrados en escándalos, creando comisiones de notables para investigar el proceso de transparencia en la adjudicación a empresas privadas de importantes obras gubernamentales y vendiendo la percepción de que no extenderá su mandato más allá del 2020.

Inequidad en la redistribución de las riquezas del Estado

Los resultados de las encuestas que han salido a la luz pública en los últimos días establecen que solo un 29% de la población está satisfecha con la política económica llevada a cabo desde el Gobierno, lo que contrasta con el crecimiento sostenido que por más de una década ha mostrado el país, el cual es abalado por organismos internacionales.

Esto podría indicar que la ciudadanía no está formando parte del gran crecimiento económico que ha presentado el sector macro-económico de la nación.

A esto se agrega la inflación que aunque cifras conservadoras de los sectores financieros del Gobierno la presentan como estables, solo basta con acudir a los centros comerciales, supermercados y colmados para darse cuenta de la realidad de la situación.

Delincuencia e inseguridad ciudadana

Los asaltos a camiones de valores y a sucursales bancarias ocurridas en concurridos establecimientos del centro de la ciudad escenificadas por una banda de malhechores encabezada por el hoy occiso John Percival Matos, hijo de un general retirado y dirigente político de la oposición, marcó el inicio de la ola de inseguridad que se ha incrementado tras el inicio del segundo periodo del presidente Medina.

Luego de mantener en vilo al país por varios mese tras haber cometido varios atracos junto a su banda en la cual hay implicados, militares activos, Percival Matos fue ultimado por la policía.

La ola de violencia y atracos se observa a diario en cada uno de los barrios de las distintas demarcaciones del país, a donde se ha puesto de manifiesto la nueva modalidad del sicarito.

Escándalos judiciales

En la segunda administración de Medina ha explotado el caso Odebrecht, un escándalo que involucra a funcionarios de alto nivel de diversos países de América Latina.

A la empresa se le acusa de haber sobornado a funcionarios de toda la región para ser favorecida con la concepción de obras; en el caso de la República Dominicana la constructora brasileña estaría realizando esta práctica desde el año 2001, donde confesó haber pagado como tráfico de influencia unos 92 millones de dólares.

El caso ha desatado un gran revuelo en el país, el cual ha sido aprovechado por diversas organizaciones la cuales han organizado marchas contra la impunidad que han tenido gran acogida por la población.

De su lado el Gobierno ha enfrentado la situación activando el Ministerio Publico el cual ha interrogado a parte de empresarios, funcionarios, exfuncionarios y dirigentes políticos que de una forma u otra han estado ligados a la multinacional brasileña.

El Ministerio Publico presentó la culminación de la primera fase de la investigación donde anunció que la constructora pagaría al Estado dominicano unos 184 millones de pesos, reiterando que esto no pararía el curso de las pesquisas.

El presidente por su parte creó una comisión integrada por diversas personalidades para que investigue el proceso de licitación a través del cual le fue adjudicada la construcción de la central termoeléctrica de Punta Catalina a Odebrecht.

Otras de las acciones que ha llevado a cabo el mandatario es la eliminación de instituciones estatales y la suspensión de funcionarios cuya dependencias han estado ligada a escándalos.

POR RAMÓN RAPOSO