Porqué no hubo levantamientos contra la ocupación haitiana de 1822-1844

Por Gregory Castellanos Ruano sábado 12 de enero, 2019

Recientemente Diógenes Céspedes publicó un artículo en el que se cuestionaba porqué razón no hubieron levantamientos armados durante la ocupación haitiana de mil ochocientos veintidós (1822)-mil ochocientos cuarenta y cuatro (1844) y dejaba entrever que la respuesta se debía a que los negros dominicanos estaban contentos y conteste con dicha ocupación. Eduardo Jorge Prats recogió dicho artículo maquillado de supuesta obra de “investigación histórica“ (¿?) y lo compartió a través del tweeter.

Antes de tratar esa médula de dicho artículo de pseudo historia del señor Diógenes Céspedes debo de decirle a éste que  en Puerto Plata ocurrió lo siguiente al saberse de los aprestos de la invasión y ocupación haitianas: al aplastar los haitianos encabezados por Boyer  la independencia dominicana proclamada por Núñez de Cáceres a comienzos de mil ochocientos veintidós (1822) y tenerse conocimiento en Puerto Plata de que hacia ella se encaminaban las tropas de ocupación, de inmediato se produjo en el seno de la población una reacción violenta tendente a buscar para detener y darle muerte, para lincharlo, a José María de Rojas, entonces Administrador de la Aduana de Puerto Plata, debido a que se supo de su participación de colaboracionismo para que los haitianos ocupasen esta parte de la Isla. El traidor José María de Rojas tuvo que darse a la fuga hacia otro país a bordo de una goleta que estaba surta en el puerto llevándose también todo el dinero recaudado por dicha aduana portuaria.

No fue la contentura de los negros dominicanos con la invasión y la ocupación haitianas lo que dio lugar a que no se produjeran levantamientos contra estas: eso es una afirmación infantil del señor Diógenes Céspedes.

¿El señor Diógenes Céspedes desconoce que los horrores de la “revolución haitiana“ se conocieron de este lado Este de la Isla?

¿Qué cree el señor Diógenes Céspedes que dieron a conocer todos los que pudieron salvarse de esa masacre cuando cruzaron para este lado Este de la Isla?  ¿El “buenismo“ de dicha “revolución haitiana“?   ¿Qué los protagonistas de dicha “revolución haitiana“ eran unos “buenistas“?

¿El señor Diógenes Céspedes desconoce que la invasión y ocupación haitianas de mil ochocientos uno (1801) de esta Parte Este de la Isla encabezada por Toussaint L`Ouverture les puso en evidencia total a los habitantes o criollos de esta Parte Este de la Isla su absoluta debilidad y su absoluta vulnerabilidad frente a los haitianos, es decir, frente a ésos seres humanos que protagonizaron los horrores que protagonizaron con su  “revolución haitiana“?

¿El señor Diógenes Céspedes desconoce que la invasión y ocupación haitianas de mil ochocientos cinco (1805) de esta Parte Este de la Isla encabezada por Dessalines les puso todavía en mayor evidencia a los habitantes o criollos de esta Parte Este de la Isla su absoluta debilidad y su absoluta vulnerabilidad frente a los haitianos, es decir, frente a ésos seres humanos que protagonizaron los horrores que protagonizaron con su  “revolución haitiana“?

¿El señor Diógenes Céspedes desconoce los daños humanos, esto es, los genocidios, y los daños materiales que la invasión y ocupación haitianas de mil ochocientos cinco (1805) encabezada por Dessalines causaron en esta Parte Este de la Isla?

¿El señor Diógenes Céspedes desconoce lo que Dessalines cometió a su entrada a esta Parte Este de la Isla?

¿El señor Diógenes Céspedes desconoce lo que Dessalines cometió a su retirada de esta Parte Este de la Isla al cruzar sus huestes por Monte Plata, por Cotuí, por La Vega, por Moca y por Santiago?

Cuando en mil ochocientos cinco (1805) las hordas del Emperador haitiano Dessalines cometieron en esos diferentes pueblos de esta Parte Este de la Isla los genocidios que cometieron, a Puerto Plata corrió a caballo un mensajero a dar las noticias de la comisión de aquellas carnicerías humanas para que los puertoplateños adoptasen las precauciones que estimasen pertinentes para protegerse ya que Dessalines impartió instrucciones de disparar a matar, de hundir bayonetas y de degollar para aniquilar a toda persona habitante que fuese encontrada en la entonces Villa de Puerto de Plata. Producto de ello todos los puertoplateños y los extranjeros existentes en el pueblo corrieron con su respectiva familia hacia la loma Monte de Plata o Isabel de Torres para esconderse de los militares haitianos que venían con dicha orden de matar a los habitantes de Puerto Plata. De no ser por ese mensajero la muerte también hubiera arrasado con la población de Puerto Plata.

¿El aterrorizante paso atilesco de Dessalines (Padre de la Patria para los haitianos) y las matanzas y destrucción de Monte Plata, de Cotuí, de La Vega, de Moca y de Santiago no le da al señor Diógenes Céspedes siquiera un pequeño ápice indicativo de porqué los habitantes de esta Parte de la Isla no se atrevían a hacer algo respecto de la ocupación haitiana de mil ochocientos veintidós (1822)-mil ochocientos cuarenta y cuatro (1844)?

¿La columna de criollos de esta Parte Este de la Isla convertidos en esclavos    -hombres, mujeres y niños-   que Dessalines desarraigó de aquí e hizo caminar a pie para introducirlos en Haití y allá hacer con ellos lo que a él y a sus seguidores les vino en gana no le da al señor Diógenes Céspedes otro indicio de porqué los habitantes de esta Parte de la Isla no se atrevían a hacer algo respecto de la ocupación haitiana de mil ochocientos veintidós (1822)-mil ochocientos cuarenta y cuatro (1844)?

¿Cree el señor Diógenes Céspedes que con esos precedentes tan recientes en la memoria colectiva de los sobrevivientes de esta Parte Este de la Isla, éstos y sus descendientes estaban gozosos, estaban alegres, estaban felices?

¿Cree el señor Diógenes Céspedes que con esos precedentes enraizados en la psique colectiva de los criollos de esta Parte Este de la Isla y ante el imponente ejército de ocupación que trajo Boyer en mil ochocientos veintidós (1822) frente a los tres gatos de soldados harapientos y hasta sin zapatos de esta Parte Este de la Isla, dichos criollos estaban gozosos, estaban alegres, estaban felices?

Los criollos de esta Parte Este de la Isla lo que estaban era aterrorizados ante el recuerdo de los horrores dejados tras el paso de Dessalines por los genocidios y las destrucciones ordenados por éste; ese recuerdo del más puro y destilado terror enraizado en la memoria colectiva de los criollos de esta Parte Este de la Isla fue lo que sumió a éstos en la impotencia al creer que su destino no sería el más agraciado en caso de hacer resistencia a la ocupación haitiana de Boyer.

El terror, como máxima expresión del miedo que es, es lo que explica porqué durante la ocupación haitiana comenzada por Boyer en mil ochocientos veintidós (1822) no hubieron sublevaciones hasta que finalmente, el veintisiete (27) de Febrero de mil ochocientos cuarenta y cuatro (1844), se produjo la sublevación materializada gracias al pensamiento luminoso de Juan Pablo Duarte.

Por Lic. Gregory Castellanos Ruano

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