¿Por qué la gente aún no cree en los seguros?

Por Felix Correa

Existen varios errores que comenten algunas Aseguradoras con relación al servicio brindado, luego de un siniestro; es bien sabido que las personas deciden asegurarse con la esperanza de recibir una indemnización al momento de perder sus bienes o parte de ellos, pero en ocasiones se encuentran con la fatídica noticia de que lo que un día se hizo fácil al proteger sus bienes a través de una póliza de seguros, luego se hace muy difícil de recibir lo que ellos esperan.

Esta práctica es muy común aquí y en otros Países; por lo que es necesario que a parte de una Superintendencia de Seguros que no está para ayudar, ni defender a la población en los asuntos mencionados, exista la figura del Defensor del Pueblo en materia de seguros.

Alguien que sepa interpretar una póliza, que sea una autoridad en estos temas y sobre todo que sea respetado.

Otra figura importante que se hace necesaria para que las Aseguradoras trabajen las indemnizaciones de acuerdo a lo ofrecido es  una organización de consumidores y usuarios, no solo de seguros, sino de todos los servicios recibidos, ya que los engaños y decepciones son recibidos por las  “malas prácticas de las Aseguradoras y otros. Son varios los casos que podríamos señalar que dejan en evidencia el uso inadecuado de la aplicación de coberturas.

Coberturas poco claras, indemnizaciones o reparaciones por debajo de lo esperado, subidas de primas inesperadas… Hemos denunciado en varios medios de Comunicación que “miles de asegurados son víctimas de ciertas malas prácticas que conviene conocer y combatir”. Además, señala que no se trata de una práctica exclusiva de una determinada compañía, ni de un tipo de seguro en concreto, “sino de situaciones que en la práctica resultan claramente injustas para el consumidor”.

En nuestras intervenciones recomendamos: “Estar bien informado es clave para saber cómo actuar y defender tus derechos”.

Estas son las prácticas sospechosas de las Aseguradoras:

No es fácil conocer el detalle de las pólizas y poder comparar lo que ofrecen unos seguros y otros: suelen hacerte firmar una solicitud formal o las condiciones particulares del contrato para poder acceder y leer las condiciones generales, donde está el grueso de la información.

Recomiendan contratar pólizas o coberturas innecesarias, que cubren riesgos remotos, dejando fuera otros más comunes.

Cuando se produce el siniestro, todo lo que parecía antes tan fácil es ahora un problema: escamotean la indemnización, ponen trabas para acceder a ella.

El informe del perito con la propuesta de indemnización va a la compañía, sin que el asegurado reciba una copia con la información.

Valoran el daño a la baja y te ofrecen la indemnización: cobras, pero menos de lo que correspondería.

Un truco feo de los seguros de auto en coberturas full: te dan un golpe, reparan los daños pero los presentan como daños propios. Aunque se demuestre que el culpable fue el otro Vehículo, no se recalifica el caso, y el resultado es que el inocente asegurado se encuentra con una subida de prima porque le aplican mala siniestralidad o con que tiene que pagar el deducible.

De nuevo en los seguros de auto, es frecuente encontrar que, en caso de un accidente siendo el otro el culpable, sea la propia compañía la que gestione la indemnización ofreciendo menos de lo que cuesta reparar o comprar otro vehículo similar al dañado.

Otra mala práctica es que la compañía comunica el aumento de prima con una antelación menor a los dos meses debidos, para que no le dé tiempo a maniobrar y el seguro se prorrogue automáticamente.

En los seguros de salud o de vida, de repente deciden unilateralmente dejar de renovar una póliza que llevas años pagando, o suben tanto la prima que, literalmente, te expulsan. Sabiendo que a partir de 65 o 70 años es casi imposible que otra compañía le admita y que ninguna le cubrirá las enfermedades preexistentes.

Serían muchas más las informaciones que debemos saber para que antes de asegurarse usted se haga asesorar por un experto.

Es importante señalar que hay honrosas excepciones, pero en esta ocasión no daré nombres de las Aseguradoras que practican lo que con mucha responsabilidad hemos citado; pero si alguien quiere más detalles, estaremos dispuestos.

Animo a la población Dominicana, ahora que vamos a iniciar un nuevo período gubernamental,  a que reclamen sus derechos y soliciten un defensor del Pueblo en Materia de Seguros.

 

Por Félix Correa

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