¿Por qué algunos países crecen más que otros en términos económicos?: una revisión de las estadísticas

Por Jacoba Hasbun

¿La pregunta de por qué crecen los países? ¿cuáles son las teorías del crecimiento económico más representativas?, ¿cuáles son los principales conceptos, hipótesis y supuestos presentados en los modelos de crecimiento? Estos cuestionamientos han atraído a los especialistas durante décadas y no todos coinciden en sus planteamientos, lo que si es cierto es que, a partir de la revolución industrial del siglo XIX, el crecimiento económico se vuelve exponencial, los datos indican que en los últimos 200 años ha sido superior a todos los periodos anteriores. Es evidente que el proceso de desarrollo de un país está determinado por el cambio en su estructura productiva y en su mayor diversificación, por lo que, la industrialización indujo la transformación productiva proporcionando mayor calidad y cantidad en menor tiempo.

¿Cuáles son las razones por la cual algunos países en condiciones similares alcanzaron colocarse entre los países de mayor progreso económico saliendo de la más extrema pobreza y otros no? Tenemos el caso de Singapur que, tras ser devastada por la segunda guerra mundial, actualmente cuenta con uno de los Producto Interno Bruto (PIB) per cápita más altos del mundo, con el mejor sistema educativo y el más avanzado servicio de salud.

Los analistas alegan que se debió a la disponibilidad de mano de obra cualificada, a su política enfocada a la lucha contra la corrupción, a la libertad económica, políticas orientadas al libre mercado, y a la exención del 99% de impuestos a las importaciones. Otro modelo de desarrollo es sin duda, el caso de Corea del Sur, un país que, en los años 60, era extremadamente pobre, corrupto e inestable, paso a ser, en la historia económica reciente, uno de los grandes éxitos de las últimas décadas al experimentar en un periodo de poco más de veinte años, una transformación industrial sin precedentes.  Los analistas les atribuyen el éxito a sus estrategias de desarrollo basado en el modelo de Hong Kong, redujeron drásticamente las barreras a la importación con la eliminación de aranceles para las importaciones, abrieron el comercio internacional, concedieron créditos a las empresas de exportación e invirtieron en una mejora sustancial de la infraestructura y en la educación.

El desarrollo industrial definitivamente fue un punto de inflexión de la transformación de la producción en la historia de la humanidad, en el siglo 18 en Europa y América, se produjeron cambios rápidos que alteraron la economía, población, medio ambiente y calidad de vida. En la actualidad, según un informe reciente de Naciones Unidas, son solo 63 las economías en el mundo clasificadas como industrializadas, cifra que representa menos del 20% de la población mundial al tiempo que representa la producción de más de la mitad de los bienes manufacturados del mundo.

La economía emergente de China por sí sola produce un 30% adicional, lo que es un contraste sorprendente puesto que, los 47 países menos adelantados, que representan el 13,4% de la población mundial, producen menos del 2% de los bienes manufacturados.  En los países subdesarrollados el desarrollo industrial cuenta con varios obstáculos para su implementación, entre los que sobresalen la falta de planificación del esquema de desarrollo, excesiva burocracia, escasas capacidades de especialización, insuficientes capacidades tecnológicas, insuficiente calificación de recursos humanos, clima de incertidumbre para la inversión, pocas infraestructuras públicas y débiles instituciones.

Este acontecimiento histórico cambio el modelo de los procesos productivos que vino a ser intensificado y potencializado con el desarrollo de la tecnología, lo cual impuso una ruptura brusca y un cambio de paradigma en la economía, los estudiosos hablan que el avance que ha implicado la era de la tecnología y sobre todo con la inteligencia artificial se puede llegar hasta límites inimaginables. El mundo atraviesa por una importante transformación tecnológica, los desarrollos de los últimos años en distintas áreas de la ciencia han sido exponenciales y han generado saltos de calidad en materia productiva. Los avances técnicos no se detienen y las grandes potencias desembolsan importantes recursos para liderar la innovación, está claro que la tecnología es y será un actor fundamental en nuestro entorno económico y social, lo cual exige unas instituciones que favorezcan el desarrollo tecnológico sin olvidar que las máquinas, aun cuando suplantan a los humanos en algunas tareas, siempre han de seguir estando al servicio de las personas.

Partiendo de las causas fundamentales que transformaron el sector productivo, y de las disimilitudes de su impacto en los países, iniciaremos planteando las siguientes hipótesis con el interés de ponderar las diferentes teorías del crecimiento económico ¿el crecimiento económico y la disminución de la pobreza es debido a la geografía? ¿o a los recursos naturales? ¿Quizás a los valores? ¿a las religiones y filosofía? ¿o más bien es algo cultural? ¿se debe a la educación? ¿es debido al capital humano? ¿A la actividad productiva? Estas son los supuestos más relevantes que los analistas han dado sobre este dramático desajuste en la riqueza de las naciones, no hay dudas de que todas tienen una alta incidencia, pero no han funcionado de manera universal en todos los países. Partiendo de  la cultura, no hay dudas de que la  preservación de las bases cultural de una sociedad contribuye a generar identidad, cohesión, sentido de pertenencia, es decir, elementos que fortalecen el capital social indispensable para cualquier proceso sostenido de desarrollo y a su vez los elementos sociales y económicos están ampliamente ligados, sin embargo, está relación aún es fuente de discusiones, pues no está definido que los factores culturales o la motivación colectiva puedan influenciar de manera significativa a la economía, de hecho algunas corrientes tienden a no prestar suficiente atención a la cultura como un detonante de desarrollo, pero lo que sí es evidente es, que, las costumbres, valores, moral, las tradiciones conforman un factor decisivo de cohesión social que posibilita que las personas puedan reconocerse mutuamente, crecer en conjunto, desarrollar la autoestima colectiva y preservar los valores culturales para la explotación de los recursos que más identifican la particularidad de las naciones: las identidades y la creatividad de sus poblaciones.

¿Si no es la cultura el detonante principal del desarrollo, será debido a la ética humanistas de las religiones o filosofías? Refiriéndonos a los países más exitosos en los aspectos económicos y culturales del continente asiático, entre ellos China, Japón, Taiwán, Singapur, Hong Kong, Corea del Sur, hay quienes sustentan que la ética moral convertida en la base intelectual de los gobiernos y del sistema educativo ha sido la base fundamental de su desarrollo. No hay dudas que los principios y valores del confucionismo, del budismo y el taoísmo, principales filosofías orientales,  las cuales están  basadas en que la humanidad es considerada una virtud cardinal, en la perfección del ser humano, en el amor al prójimo, en el respeto a los superiores y a los padres, el autodominio, el predicar con el ejemplo, en el no a la violencia, y todo esto unido a que los jefes de estado  entienden que lo único atrae a los súbditos es la ejemplaridad de los gobiernos, han constituido una fuerte cohesión transformadora, No obstante, si analizamos otras culturas occidentales, vemos que  el progreso basado en la conducta de la ética protestante, con valores muy similares y sin diferencias formativas significativas, no han tenido éxito económico, por lo que tendremos que concluir que no se puede argumentar que es por razones de conductas y creencias.  De igual modo otros estudiosos alegan que el progreso de Estados Unidos es debido al impacto del colonialismo europeo y a la inserción de su ética protestante anglosajona, pero cuando lo ponderamos con  en el mundo colonial,  tenemos que concluir que el argumento no es absolutamente valido, puesto que  si bien es cierto que algunos países colonizados por los ingleses han prosperado como Australia, Estados Unidos y Nueva Zelanda, también existen otros Zimbabue y Sierra Leona en África que se han quedado en extrema pobreza.

¿en base a estas premisas, definitivamente la conducta y los valores humanos no representan la principal causa del auge económico de los países, entonces se podría alegar que es debido a la Geografía? Entre la Geografía y la Economía tradicionalmente ha existido una relación dinámica, la cual últimamente ha ido aumento por la estrecha vinculación que existe entre las características geográficas y los problemas económicos de las regiones. Los estudios recientes demuestran que algunas variables geográficas, como el clima y la vegetación, explican una parte importante de las diferencias que existen tanto en el nivel como en la tasa de crecimiento del   ingreso   per   cápita   entre   los países. Sin embargo, la geografía también podría afectar el desarrollo económico de una nación a través de su relación con la ocurrencia de desastres naturales, y este clima de incertidumbre sobre los rendimientos futuros del capital fresco, tiende a disminuir la inversión.  No hay dudas que la Geografía tiene un peso fundamental, no obstante, dependerá del uso y de su inclusión en las estrategias de desarrollo para obtener el mejor rendimiento a esa ventaja competitiva.

Si tanto la cultura, las filosofías, como la geografía no son los aspectos determinantes para diferenciar el progreso económico de un país respecto a otro, cabe preguntarse si acaso ¿son los recursos naturales los determinantes? entendemos que hay países ricos en recursos naturales tales como Noruega, Arabia Saudita, con grandes yacimientos de petróleo y que han alcanzado un notable desarrollo  económico, sin embargo esas mismas condiciones se dan en Angola que también tiene petróleo, y sin embargo el PIB per cápita en el 2019, fue de 2.515€ euros,  y sus habitantes tienen un bajísimo nivel de vida en relación a los 196 países  según el ranking  mundial de PIB per cápita.  Si bien es cierto que los recursos naturales juegan un papel relevante en el mercado mundial, debido fundamentalmente a que estos aportan un valor tangible y son parte de la “economía real”, en contraposición a otros modelos de servicios como las llamadas “economías burbuja”, el tema es lo que haces con ellos, el mismo petróleo que ha beneficiado a los noruegos no ha enriquecido a los nigerianos o a los venezolanos.  Una de las fantasías económicas más viejas es que la riqueza de un país depende de sus recursos naturales, tiene un fuerte peso, pero no son la clave, si no como se explicaría el caso de dos de los países más prósperos actualmente como son Corea del Sur y Japón y no cuentan ni son ricos en recursos naturales.

Otro ejemplo que ilustra que no son los recursos naturales la causa de la diferencia de crecimiento entre los países,   es el caso  de una tierra fértil,  tenemos el caso de Argentina, ese país, con la misma tierra, fue primero pobre, después rico, y después otra vez pobre con respecto al resto del mundo, igual pasa con África está repleta de recursos naturales, incluido el petróleo, y tierra fértil y sin embargo  ni siquiera con el proyecto llamado Revolución Verde en África (AGRA),  se pudo reducir la escasez de alimentos, sino que aumento en un 33% la cantidad de personas que sufren hambre, y aun siendo uno de los países más rico en recursos naturales es considerado el continente de la pobreza.  Otro caso que pone en duda esa hipótesis es España, actualmente uno de los países más ricos, y no solo no tiene muchos recursos naturales en comparación con los demás, sino que con pocos recursos pudo salir de una situación de pobreza y de grandes privaciones en los años cuarenta a una gran prosperidad que ha permanecido actualmente.

Si no son los recursos naturales, ni la cultura, ni la geografía ¿podríamos argumentar que son los sectores productivos? Iniciaremos con el sector turístico que en los últimos años ha experimentado un continuo crecimiento y una profunda diversificación, por lo que se ha convertido en uno de los sectores económicos de mayor crecimiento en el mundo. Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo constituye también una de las principales fuentes de empleo a nivel mundial, 1 de cada 11 empleos en el mundo está relacionado con la actividad turística, y se estima que por cada puesto de trabajo directo generado en el sector turístico se crean alrededor de 1.5 empleos adicionales o indirectos.

Estos datos revelan que el turismo es una industria muy prospera, no obstante, esa actividad genera incertidumbre debido a que su desenvolvimiento está sujeto a causas de fuerza mayor, entre las que se incluyen los desastres naturales, a factores sociales, políticos y sanitarios, es vulnerable ante cualquier tipo de contingencia y de cambio y que pudieran conllevar a la reducción de los flujos esperado de turistas. Recientemente esa fragilidad fue puesta de manifiesto, cuando la economía mundial se contrajo bruscamente en 2020, por las medidas adoptadas para mitigar los efectos socioeconómicos del COVID-19, en nuestro país, la llegada de turistas extranjeros se redujo en un 81,3% lo cual genero la paralización de buena parte de las actividades económicas con efectos directos e indirectos en el empleo e ingresos de los hogares y una fuerte caída de la recaudación tributaria.

Otra actividad productiva muy importante es la industria de la construcción, cuyo efecto es multiplicador por la cantidad de bienes y servicios que genera y que aumentan el PIB, indudablemente es uno de los sectores económicos de mayor crecimiento e importancia a nivel mundial. por su impacto en la generación de empleo, en el comercio de materiales. La actividad de la construcción es por su naturaleza compleja de analizar, la principal característica del sector es su capacidad de impulsar las industrias proveedoras de insumos, en un primer nivel, y continuar generando efectos multiplicadores sobre la cadena de valor que alimentan a su vez a estas industrias, es en definitivamente el sector que más activa la economía en sentido general, no obstante  su desarrollo tiene que ir a la par con las inversiones de capital del gobierno creando las condiciones y las infraestructuras adecuadas y necesarias para el abastecimiento de los servicios públicos, de igual modo crear facilidades y tasas preferenciales de financiamientos para el desarrollo del sector. En cuanto al desarrollo del sector primario es decir con el sector agropecuario, es susceptible al desabastecimiento de agua, a la insuficiencia de vías de comunicación, a la falla de energía eléctrica, a la falta de planificación de los rubros que demandan los mercados internacionales como los locales y que pueden sobre abastecer el mercado y por ende inducir la caída de los precios por debajo de sus costos.

Luego de enumerar a groso modo algunas de las causas influyentes en el desarrollo económico, hemos apreciado que son muchas las que lo impulsan, sin embargo, ninguna por si sola es concluyente, entonces cabría preguntar ¿Son las instituciones el factor determinante?  Según los datos estadísticos son tres teorías principales las que pretender explicar el crecimiento económico, de los países y parten de estas tres premisas: la geografía, el comercio internacional y las instituciones, siendo la institucionalidad el componente principal de la gobernabilidad. La primera teoría se fundamenta en la disposición de los recursos naturales, de la mano de obra y del capital, entre otros elementos de producción, la cual se fundamenta en la acumulación de capital físico y en el cambio tecnológico, la segunda teoría resalta el papel del comercio internacional, es decir  la integración de los mercados, en la especialización de la producción y en el intercambio de bienes y servicios entre todos los países del mundo, lo cual reduce los precios, fomenta el empleo, aumenta la oferta de bienes e incrementa la calidad y la producción, la tercera teoría son las instituciones, las cuales son definitivamente el pilar que facilita las decisiones de inversión y de organización de la producción, su rol va más allá del marco legal, en el sentido de que abarca la actitud de un gobierno frente al mercado, la efectividad y libertad de las operaciones que se realizan en una economía. En definitiva, la búsqueda del crecimiento, complementado a una mejora en la eficiencia de las instituciones es lo que permitirá alcanzar el desarrollo de la competencia empresarial y el progreso del mercado internacional.

Es evidente que, la calidad regulatoria, la rendición de cuentas y el control de la corrupción unido a la habilidad que tienen los gobiernos para implementar reglas y políticas que faciliten el correcto funcionamiento de los mercados y que impulsen los negocios con el comercio exterior son las claves fundamentales para el crecimiento económico.  En ese sentido es fundamental simplificar los tramites  y eliminar la burocracia puesto que, la cantidad de procedimientos vigentes que tienen algunos países para poner en marcha un nuevo negocio son  las barreras que impide  desarrollar el comercio exterior, entre estos tenemos: leyes confusas, superposición de responsabilidades de diferentes organismos gubernamentales,  exceso de procedimientos burocráticos y reglamentaciones complejas,  debilidad de las instituciones de control y fiscalización, sistemas judiciales ineficientes, entre otros, todo esto facilita que  se produzcan los sobornos. Cuando existe corrupción sistémica, es debido a que las reglas de comportamiento se han adaptado a una forma de operación corrupta para procurar el enriquecimiento personal. En este caso, la corrupción causa grave daño a la estabilidad de las instituciones democráticas, erosiona el Estado de derecho y corroe el crecimiento económico y la competitividad.   Ha quedado en evidencia la imperiosa necesidad que tienen los países en fortalecer las instituciones que básicamente estriba en combatir la corrupción y en desmantelar las redes clientelistas que atentan contra el buen funcionamiento de una economía y que es una relacionadas con el Estado de derecho, la rendi­ción de cuentas, la estabilidad social.

Al final de esta sinopsis, donde quedaron identificadas algunas de las teorías más relevantes que sustentan el desarrollo de las naciones y que la institucionalidad representa el puntal donde apoyarlas, nos surge la pregunta ¿existe institucionalidad en nuestro país para propiciar el desarrollo económico y el bienestar social? La respuesta es un no rotundo, entendemos que nos falta mucho camino que recorrer, es cierto que ha habido el intento tanto del sector privado como público de impulsar las reformas y transformaciones que demanda la institucionalidad democrática de la República Dominicana, entre estas  Ley de partidos, el auspicio de la ley electoral,  y el proceso de selección de los jueces de las altas cortes, no obstante, aún no se estiman cambios apreciables, y la institucionalidad  permanece débil frente a las operaciones de corrupción y saqueo, que al amparo de un régimen de impunidad que aún subsiste en la sociedad dominicana, concluimos que de poco han valido los remiendos y cambios de rostros y de partidos. La ambición sin límites algunos políticos y de la clase dominante del país, sin importar los medios y el costo para lograrlo, han sido y siguen siendo las causas principales por las que se vulnera la institucionalidad del sistema judicial dominicano, mediante el soborno y la sobreevaluación de obras públicas.

Del mismo modo esta situación auspicia el clientelismo y la usurpación del poder del Estado y del patrimonio por los jefes políticos, militares y empresariales del bloque dominante y muchas veces condicionado también por las inversiones en campañas y candidaturas. Mientras tengamos un país donde tanto el sector público como el privado este dominado por los flagelos de la impunidad y la corrupción,  la esperanza del progreso se esfuma debido a que los recursos que deberían ser utilizados   en inversión y para mejorar la calidad de los servicios públicos: salud, educación, seguridad ciudadana,  agua potable, alimentación, energía eléctrica, vivienda digna, entre otros tantos, son sustraídos por la corrupción que prevalece en la raíz política y empresarial de la mayoría de los estamentos del Estado. Desmontar esa estructura de corrupción puede costar años sin ninguna seguridad de que se logre, porque la cultura de corrupción esta tan permeada en todas las capas de la sociedad que se convirtió en un modus operandi capaces de las más deleznables prácticas gubernamentales y empresariales con complicidades verdaderamente aterradoras.

Debemos destacar en cuanto a la Justicia Dominicana y el intento del presidente Luis Abinader de adecentarla, es un buen punto de partida, y los fiscales adjuntos contra la corrupción administrativa y especializada han hecho una labor destacada y ardua,   no obstante se han perdido en los métodos y han afectado la institucionalidad de la justicia,  nuestra valoración es que  se han cometido actos que transgreden y/o limitan las libertades de los demás, y que se ha traspasado el límite que debe existir entre la independencia  que les asiste y los derechos fundamentales de los ciudadanos, y se ha llegado hasta el extremo de convertir los tribunales en mercados y  en circos.  Nos pasamos dos años para aprender a hablar y la vida entera para aprender a callar y no terminamos de aprender, la prudencia es una virtud que hay que cultivarla, entendemos que los acusados son imputados no culpables y hasta que un juez no dictamine la culpabilidad deben gozar del derecho de presunción de inocencia, y los fiscales deben guardar silencio hasta el juicio, sin expresar opiniones ni mucho menos condenar previamente a los acusados ante los medios informativos y antes del juicio.

Otro hecho insólito fue la irrupción de la Cámara de Cuentas, puesto que, extraer los documentos bajo custodia de ese órgano superior externo, que tiene la responsabilidad del proteger y salvaguardar todas las evidencias documentales, físicas, electrónicas o de cualquier otra naturaleza, necesarias para el cumplimiento de sus atribuciones de auditoría, fue hecho sin precedentes en la justicia dominicana. Entendemos que los fiscales adjuntos de persecución de la corrupción administrativa y especializada deben tener acceso irrestricto a la información de la Cámara de Cuenta, pero se perdieron en la forma y en el modo, ese derecho lo tienen que ejercer In Situ, porque en el momento que esos documentos salen de ese órgano de control, pierden su validez jurídica y ya no pueden ser considerados como elementos comprobatorios de determinada acusación porque adquirieron un carácter vulnerable.  En oposición con los escasos avances en el sistema de administración de justicia, existen logros tangibles en el fortalecimiento de la institucionalidad relacionada con la estabilidad macroeconómica y el buen funcionamiento del sistema regulatorio. Las políticas y estrategias del Banco Central han sido apropiadas y su autonomía e independencia han logrado equilibrar la estabilidad macroeconómica.

No puedo dejar de lado, aun cuando valoramos el perfil moral del presidente Luis Abinader, al igual que sus buenas intenciones, nuestro parecer a cerca  de un gobierno comprometido con la ética y la transparencia, pilares de la gobernabilidad,   y es que de manera fundamental debe hacerse la ´´due diligence´´ es decir la debida diligencia a todos los funcionarios antes de ocupar las direcciones y ministerios para evitar  la deshonra de muchos que han llenado de vergüenza a la sociedad,  y por igual entendemos que la ética comienza en seleccionar  a quienes llamamos a formar parte de nuestro partido y a ser los representantes ante las cámaras de diputados y legisladores, porque al final a cuales intereses responden? al igual que apelamos a que el sometimiento al escrutinio de la justicia no tenga privilegios, lo cual refleja un sesgo en la independencia del poder judicial.

En conclusión, en todas las revisiones de las informaciones económica de actualidad donde se incluyen datos de crecimiento en diferentes países del mundo, revisadas para escribir este artículo, hemos apreciado que las diferencias son enormes y que además cambian de unos años a otros. La crónica debilidad económica de los países del África, los milagros económicos del sudeste asiático y las sorpresas de las crisis últimas en Asia y Latinoamérica son realidades que debiéramos poder explicar. La primera dificultad estriba en la propia complejidad del tema del crecimiento económico, que presenta aristas múltiples y como decía quien fuera uno de los economistas más influyentes del siglo XX, Keynes, quién se quiera dedicar a resolver este tipo de problema “debe ser matemático, historiador, estadista, y filósofo hasta cierto punto. Debe contemplar aspectos particulares en relación con un todo, abordar conjuntamente lo abstracto y lo concreto, estudiar el presente en función del pasado y pensando en el futuro. Ningún aspecto de la naturaleza humana o de sus instituciones debe pasar inadvertido a su curiosidad observadora. Debe ser elevado e incorruptible como un artista y estar a veces tan cerca del suelo como un político “.  Resumimos que las razones del crecimiento económico son heterogéneas, pero entre ellas destacan el avance técnico, la inversión, el aumento de capital material y humano y fundamentalmente un marco institucional definido como los estándares mínimos de seguridad física y jurídica, paz y libertad y además  garantizar instituciones públicas eficaces y eficientes, que estén sujetas a rendición permanente de cuentas, y que representen  la protección de los derechos fundamentales y libertades públicas.

Por Jacoba Hasbún

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