Por enfrentar la corrupción, un hurra para Danilo Medina

Por César Fragoso Lunes 20 de Febrero, 2017

El Presidente Danilo Medina ha dado dos respuestas contundentes a sendos hechos de funcionarios de su Gobierno que podrían considerarse como de posibles actos de corrupción.

Me refiero al de las ventas irregulares de los terrenos de Los Tres Brazos, a raíz del cual fue cerrada CORDE (Corporación Dominicana de Empresas Estatales) y cancelado su Director y al del CEA (Concejo Estatal del Azúcar), donde también por ventas indebidas de tierra el Presidente decidió cancelar a su Director e iniciar los pasos de lugar para la disolución de la Institución.

El proceder del Ejecutivo es una clara demostración de que no aceptará que ninguno de sus subalternos cometa actos que sean reñidos por la Ley y de que está dispuesto a tomar las medidas que sean necesarias para evitar que el flagelo de la corrupción afecte su mandato.

Una parte de la población dominicana, encabezada por los partidos que les fueron contrarios en las pasadas elecciones, están en la búsqueda constante de elementos que pudieran perjudicar a Medina y es, precisamente, el tema de la corrupción el que usan como estandarte para sus ataques.

A esto le agregan lo relacionado con la seguridad ciudadana en lo que a la delincuencia se refiere, un aspecto que realmente nos preocupa y perjudica a todos, pero que los opuestos al Gobierno magnifican para sacarle provecho político.

Es el caso del lamentable incidente en el que murieron dos locutores en San Pedro de Macorís al que también se le agregó la muerte del supuesto asesino de ambos.

De este penoso hecho en el que tres dominicanos perdieron sus vidas, se hicieron eco de inmediato todos los que quieren hacerle daño al país en general y, al Gobierno en particular y, sin tener la más mínima seguridad de sus afirmaciones, empezaron a decir todo lo se les ocurrió y a tejer una serie de historietas que incluyeron desde actos de sicariato hasta querer crear un ambiente total de inseguridad ciudadana.

La realidad de lo que sucedió en San Pedro de Macorís es muy diferente a lo que nos quisieron presentar los que quieren llevar el caos y la intranquilidad al país y, según las investigaciones que han salido a luz pública, el principal motivo de las muertes, podría ser algo personal y exclusivo de los involucrados, los cuales, penosamente ya están muertos.

En lo que al Gobierno se refiere y a la posibilidad de que existieran actos de corrupción por parte de dos de sus funcionarios, el Presidente Medina procedió de inmediato a tomar las medidas de lugar para cortar de raíz la debilidad encontrada, con lo que dio una clara demostración de que no permitirá que esas cosas sigan sucediendo bajo su dirección.

Ahora le toca el turno a las comisiones que fueron creadas para profundizar las investigaciones que ambos casos ameritan, las cuales tienen bajo su responsabilidad hacer un análisis pormenorizado de las situaciones que han llamado la atención de la colectividad y hacer las recomendaciones de lugar a fin de que se tomen las medidas necesarias en contra de quienes hayan cometido actos irregulares en el desarrollo de sus funciones.

Si tanto en CORDE como en el CEA se determina que se cometieron actos de corrupción, los culpables de los mismos deben ser sometidos a la justicia y aplicárseles todo el peso de la Ley y así dar un ejemplo de que nuestro Mandatario no aceptará que nadie dañe la excelente gestión que viene realizando al frente de la Cosa Pública dominicana.

Con su proceder, el Presidente Danilo Medina, está enviando un mensaje diáfano, en primer lugar a sus funcionarios y en segundo lugar al resto de la población, de que él está 100% de acuerdo con los que exigen cero impunidad para los corruptos.

El momento es oportuno para que los organismos que tienen bajo su responsabilidad salvaguardar los intereses del Estado tomen acción.

En ese sentido, me permito sugerir, que tanto la Cámara de Cuentas, como la Contraloría General de la República inicien de inmediato un análisis pormenorizado de todas las instituciones que manejan fondos públicos para que se aseguren del correcto uso de los mismos y que, en aquellos casos donde se encuentren fugas o aspectos que no estén de acuerdo con las normas establecidas, se tomen las correcciones de lugar y se notifique al Presidente para que el mismo, al igual que como hizo en CORDE y el CEA le dé fin al instante las deficiencias encontradas.

Por la manera de enfrentar la posibilidad de corrupción en su gobierno yo doy un hurra para Danilo Medina.