Pongamos primero a nuestra patria

Por Manuel Berges Hijo viernes 16 de junio, 2017

¡Solo siendo dominicano, se siente lo que yo siento!

El nacionalismo es una ideología y movimiento sociopolítico que surgió a finales del siglo XVIII junto con el concepto de nación, propio de la Edad Contemporánea en las circunstancias históricas de la llamada era de las Revoluciones tales como: la Revolución industrial, la Revolución burguesa, y la Revolución liberal.

Los nacionalistas concebimos esta ideología, poniendo a la Nación como el único referente de identidad patriótica, dentro de la comunidad política y nos regimos por dos principios: Uno, el principio de la soberanía nacional, que considera y mantiene  el país como la única base legítima para el Estado;  y dos:  el principio de nacionalidad: que requiere  que cada nación debe formar su propio Estado, y que las fronteras del Estado deberían coincidir con las de la nación.

Bajo estas premisas, me permito comentar actitudes que públicamente y sin pudor alguno, se observan en algunos ciudadanos que se dicen ser dominicanos, pero que no son compatibles con el amor y defensa de  la Patria y estas actitudes provienen del hecho de que el Presidente de los Estados Unidos, el señor Donald Trump, anunció la salida de su país del Acuerdo de París sobre el cambio climático y, con ello, echó abajo un esfuerzo de 194 países  para detener, entre otras cosas, el calentamiento global y que por estas razones, la decisión de dicho Presidente de EUA, nos afecta.

Trump avisó al mundo su salida del Acuerdo de París para empezar a negociar y  ver si podía  alcanzar un acuerdo justo  y así “garantizó” a  su país,  que con el retiro del Acuerdo de París, la nación “ahorraría” casi 3 billones de dólares y se crearán por lo menos 6.5 millones de nuevos empleos y que de haber continuado bajo dicho Acuerdo, significaría  la pérdida de 2.7 millones de empleos  y apenas se reduciría la temperatura en un tercio de un grado Celsius para el año 2100  para tratar de contener el calentamiento de la Tierra.

Ahora  su país, queda liberado  de las restricciones internacionales para la emisión de bióxido de carbono, en especial a las industrias químicas y automotrices.

Se nos dice públicamente, que esa decisión de los EUA  “nos afecta” pues parece que sería como pulsar un switch, mediante el cual automáticamente se provocara sequía, falta de agua potable y de alimentos y más huracanes tanto en RD como en la región.

No Señor, esto no es como un switch de apagar y prender, ni para entender que hoy hay sequía y mañana lluvia.

Hoy, nuestro adorado país, tiene en su seno el peligro más grande de cambio climático y abuso de nuestros recursos naturales que no tienen nada que ver con el cambio climático mundial y si RD no se pone los  pantalones  patrióticos  como tiene que ser, perderemos nuestra foresta, nuestros ríos, y nuestra agricultura y por ende el país.

Olvidemos esa posición del Señor Presidente de los EUA de que nos va a afectar, y protejamos nosotros mismos nuestro amado país de la depredación de nuestros bosques que hacen los haitianos para hacer carbón y evitemos que 50,000 toneladas de carbón sean extraídas anualmente de nuestro territorio para encender las cocinas haitianas con nuestra leña y carbón.

Si permitimos esto, nuestro territorio se calentara más y se destruirá la fauna y la flora nacionales, no porque los EUA salgan del Acuerdo de París, sino porque malos dominicanos se hacen de la vista gorda por corrupción y negocios alevosos contra la Patria solo para producir dinero, a costa de los bienes comunes e inalienables.

Este territorio es el que debemos defender reforestándolo y protegiéndolo contra los depredadores nacionales e internacionales. El Señor Trump protege su país, hagamos nosotros igual o mejor.

Estos pseudo-dominicanos ”se preocupan” de que el nuevo presupuesto de EUA con sus prioridades nos perjudica, pues según ellos recibiremos menos ayuda de la USAID y que Haití por igual recibirá ese recorte de ayuda lo cual motivaría a muchos haitianos que viven en EUA al ser deportados pondrían presión para trasladarse a RD. Recordemos la supuesta  “ayuda” por parte de USAID del Libro de depravación sexual denominado HABLEMOS, para uso en nuestras escuelas públicas.

Nuestro país, no tiene que preocuparse de que nos recorten junto a Haití la ayuda que proviene de USAID, sino que debemos bajo los principios del nacionalismo que precisamente patrocina el nuevo Gobierno de EUA, ejercer nuestros derechos de independencia y soberanía.

Ellos,  los EUA, pueden hacer con su presupuesto lo que les agrade, lo que los dominicanos no podemos permitir es,  que ellos influyan para que permitamos que  los haitianos consuman nuestro presupuesto de salud y despojen de los empleos a los dominicanos, porque los poderosos de la Tierra los empujan hacia nuestro sagrado  territorio,  solo para estos fariseos  dominicanos  lucir graciosos y  lograr préstamos y ayudas internacionales.

Muchos de esos malos dominicanos se arrodillan antes estos invasores que dia a dia se apropian del  país, con demostrado apoyo de las autoridades, que tienen,  no miedo, sino pánico a estos poderosos y no se atreven a ejercer actos de soberanía e independencia como ordena nuestra Constitución.

Alegan los mendigos internacionales, pseudo-dominicanos, que RD perdería ayuda de EUA con los recortes presupuestales de esa nación que se utilizan para patrullar en el Canal de la Mona,  para atrapar a narcotraficantes y personas que huyen de la miseria, cuando lo que debemos es construir un país serio, que no consuma drogas ni sirva de puente del narco  hacia otras latitudes y que la gente no tenga por qué emigrar huyendo, pues si lo hacen,  es porque el costo de la vida es demasiado alto, no hay empleos y los monopolios y oligopolios hacen que el Peso carezca del valor que necesita y merece, además de que existe un corrupción rampante y con una justicia demasiado  liviana. No hay cárceles ni jueces que castiguen a los delincuentes y por eso,  esos pseudo-dominicanos apelan a las extradiciones, para librarse de culpas por sus malas acciones y omisiones y para lucir complacientes ante los poderosos,  para que les sigan prestando y donando dineros.

La “preocupación” pseudo-dominicana abarca hasta a México, pues estos falsos dominicanos, alegan que los EUA renegociaron con México el tema azucarero y que los EUA resultaron gananciosos al reducir la capacidad de México de  exportar  azúcar  refinada, beneficiando así a los productores de azúcar norteamericanos que transformaran azúcar mexicana parda,  en blanca. Si México negoció mal, lo lamentamos, nosotros somos quienes no  debemos  tropezar con esa piedra.

La “preocupación” pseudo-dominicana expresa que hemos contratado un Lobista amigo de Trump, pero que   supuestamente   este no tiene experiencia, y se pregunta si le hemos instruido sobre nuestras prioridades en su Agenda?

Un país soberano e independiente, serio, que vele por los intereses de las mayorías no tiene que   contratar  ciudadanos extranjeros para que nos defiendan de nada,  o solo hablando sin corromper logramos proteger el país? O ese lobismo es para mendigar ayudas y facilidades de préstamos?

El tirano Trujillo tenía lobistas caros en EUA, para tratar de mejorar la imagen de la dictadura, pero nosotros tenemos hoy Embajadores,  que al través de sus legaciones pueden mejorar la imagen de RD en el mundo entero,  principalmente en América Latina, que tiene 625 millones de habitantes, para negociar tratados como el DR-CAFTA y no andar detrás de los EUA mendigando como pordioseros internacionales.

¿Por qué tenemos que pedir a los EUA más y más ayudas contra el narcotráfico si el principal consumo es de ellos?

Si decidimos no ser   uno de los puentes de droga, en todo el universo nos respetaran aún más, pero para eso, hoy,  se necesita sangre tipo Duarte, que por estos lares está escaseando sobre todo en las grandes alturas del poder y de los pseudo-dominicanos que probablemente logren beneficios de las mendicidades internacionales.

En Myanmar, antigua Birmania; en Pakistán, China, Singapur, Indonesia, Taiwán, Malasia y otros, el tráfico de drogas es considerado un delito o crimen que atenta contra la integridad de la juventud de dichos países y, por lo tanto, las condenas son  ejemplares,  para evitar que se siga presentando la conducta delictiva.

Eso tenemos que hacer nosotros y no “rogar” ayuda para combatir ese flagelo. Tenemos que ser patriotas y ejercer nuestros derechos de soberanía e independencia, fortaleciendo nuestro espíritu dominicanista y dándonos un Estado que responda a nuestros intereses, no a los ajenos.

¡ Dominicano, hoy, se necesita sangre tipo Duarte!.

 

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