Politólogo dice el diálogo ha perdido confianza en la población

Por El Nuevo Diario Lunes 8 de Mayo, 2017

SANTO DOMINGO. El politólogo y abogado Belarminio Ramírez Morillo dijo hoy que la alternativa viable para fortalecer la democracia dominicana, es reformando los esquemas y bases estructurales del sistema, de modo que el nuevo orden institucional que surja estimule cambios en la cultura política y perfil psicológico de la población, en lo relativo a la responsabilidad ciudadana y conducta cívica.

El académico puntualizó que la cultura del diálogo político que se puso en práctica en el post caudillismo ilustrado, más que una alternativa para mejorar la calidad de la democracia y el fortalecimiento de la institucionalidad democrática, un porcentaje importante de los actores políticos del sistema lo han utilizado como un mecanismo de reparto de poder y búsqueda de influencias.

El politólogo dijo que detrás de la plegaria permanente de actores políticos de la oposición que pretenden que el presidente de la República de turno se pase la vida dialogando con ellos, está la búsqueda encubierta de privilegios.

Belarminio Ramírez felicitó al presidente Danilo Medina por mantenerse enfocado en el trabajo, sin distraerse en hacerle el jugo a partidos que no son organizaciones y dirigentes que no son líderes.

El abogado acotó que la mayoría de la población ha cambiado de parecer sobre el diálogo, y le perciben como un teatro, y no como un instrumento real para mejorar la situación del país.

“Lo que procede es que el Congreso haga su trabajo, que produzca las normas que requiere la sociedad y que reforme las necesarias, pero con menos distracción en circos que lo único que producen es noticias de mala calidad y de poco interés en la ciudadanía” reflexionó el profesor universitario.

Entiende necesario recobrar la confianza en el diálogo como mecanismo de construir consensos para cambios políticos, institucionales, sociales y económicos, pero eso es posible sólo en la medida en que los actores políticos del sistema sean confiables, y en el caso actual dominicano, la mayoría de los supuestos líderes políticos no inspiran confianza en las gentes. “Por tanto, una de las grandes prioridades de la sociedad dominicana es producir liderazgos confiables” enfatizó el politólogo.

El descrédito del diálogo se debe a que ha sido un gran negocio para políticos corruptos que lo único que han hecho es mucho daño a la sociedad.

El abogado y escritor dijo que los actores del sistema están compelidos a dar pasos reales y objetivos en procura de rediseñar el ordenamiento jurídico institucional, a los fines de que el pueblo dominicano pueda avanzar en el proceso constructivo del Estado Social y Democrático de Derechos.