Yo politiqueo, tu politiqueas, nosotros politiqueamos….

Por Humberto Salazar lunes 13 de noviembre, 2017

Contra lo que mucha gente pudiera pensar, el verbo politiquear existe en el idioma castellano y significa intervenir en la política o tener opiniones políticas superficiales, sin que exista ningún análisis previo que sostenga las conclusiones que se exponen.

También la acción de politiquear supone describir a esas personas que se las pasan politiqueando todo el día, ejerciendo lo que se llama politiquería que no son acciones que se dicen políticas pero que no conducen a ninguna parte.

En la República Dominicana si que es verdad que nos la pasamos politiqueando, opinamos de todo con el tinte del color del color de nuestros intereses particulares, no bien salimos de unas elecciones cuando ya andamos pensando en candidaturas para las próximas y nos explayamos en la crítica simplona sin dar una sola idea para resolver un problema.

La semana pasada el Ministro Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, al referirse al tema de la posibilidad de la presentación nueva vez del Presidente Danilo Medina como candidato, usó el verbo politiquear para referirse a que el actual gobierno lo que se dedica es a trabajar y no a la politiquería que caracteriza a los dominicanos.

Tiene toda la razón José Ramón, muy poca gente en este país se ha dedicado a la política con el animo de ser solución y no problema, participar y en ser un obstáculo, reconocer y no la critica feroz y simplona que caracteriza a los politiqueros que se la pasan politiqueando en día entero.

El mismo tema de la reelección o repostulación con reforma o no de la Constitución de la República, ha llenado las paginas de los periódicos y los programas de opinión de radio y televisión, en un ejercicio puro de politiquería barata, porque si no nos falla la memoria faltan muchos meses para la próxima consulta electoral que suponemos será en el 2020.

Y decimos suponemos porque si fuera por algunos politiqueros del patio, viviéramos en el país de las campañas electorales que nunca terminan, y mas ahora que existe ese espacio llamado redes sociales, donde se confunden lo que saben con los que no, los necios con los sabios y los honrados con los que no lo son tanto.

El tema de la reelección ha llegado a un grado tal de discusión, que hasta Ruben Maldonado ya dijo que le darían ¨un golpe a la constitución¨, en caso de que la modifiquen o algo así, sin aclarar si el golpe era con el puño o quizás con un bate, este es un buen ejemplo de la politiquería que caracteriza al actual presidente de la cámara de diputados, es incapaz de profundizar un solo tema que trate.

Sobre ese mismo tema en el día de ayer, el inefable Luis Abinader opinó que ¨la mayoría del país rechazaría una reelección¨, suponemos entonces que como este señor fue candidato y se promueve nueva vez para ser presidente de la República, será el primero que propiciará una reforma constitucional porque, si como el sostiene la mayoría del país esta en contra, pues sería la forma mas fácil en que el, Abinader, gane las elecciones.

Pero no, como lo que hace el dirigente del PRM es un ejercicio de politiquería, se declara en contra, dice que la mayoría también estaría en contra, solo que no dice de donde sacó el dato, cual firma encuestadora confirmaría esta afirmación, y mucho menos argumenta de porque tenemos que creer lo que dice pues es parte interesada en las próximas elecciones.

Un politiquero como Abinader, lo que vive es politiqueando y opinando en forma reactiva de cualquier tema que le pongan en frente, pues su propósito no es ayudar a que el país resuelva sus problemas, ni que los ciudadanos perciban que es una persona propositiva y ni siquiera le pasa por su cabeza ayudar en un tema especifico, su única misión es opinar en contra de todo lo que se diga o se haga desde el gobierno actual.

En este país hay un grupo de gente que se la pasa politiqueando las 24 horas del día, opinando del precio de los combustibles, sin decir que el barril de petróleo anda por encima de los 57 dólares, y que nosotros sepamos todavía no hay un pozo petrolero tirando hacia arriba el llamado oro negro de alguna planicie, montaña o mar de la República Dominicana, si sube el petróleo aumentarán los carburantes.

Otros que hablan y politiquean con el tema de la seguridad pública y de que existe una gran crisis que nos esta arropando, solo que hay que contextualizar a la República Dominicana con el entorno donde estamos ubicados, el continente que no está en guerra mas peligroso del planeta, que tenemos las ciudades mas peligrosas de la tierra en muchos de nuestros países vecinos, y que este fenómeno esta íntimamente relacionado al trafico de drogas y el crimen organizado.

La politiquería ha infiltrado los gremios profesionales, solo hay que preguntar en el Colegio Médico Dominicano o la Asociación Dominicana de Profesores, si no hay sindicalistas profesionales, es decir, politiqueros cuya única misión es medrar a la sombra de las siglas de esas y otras agrupaciones, para beneficiarse de todos los privilegios que se les dan de una forma tan democrática que no importa bandería política alguna.

Mientras unos politiquean otros intentan trabajar y echar hacia delante al país, a veces se ven en soledad, haciendo caso omiso a la critica superficial, a la maldad y la envidia, a la maledicencia y el deseo de que todo fracase, no importa si nos afecta como país, porque la consigna es ¨abajo el que esta arriba aunque no sabemos lo que hará el que venga detrás¨.

Dejemos que algunos sigan conjugando el verbo politiquear en todos sus tiempos, pero después que no se quejen cuando los ciudadanos les cobren todo el tiempo que pierden dilectando y dando opiniones sin sentido en los medios de comunicación, mientras otros se dedican a trabajar sin descanso para resolver los problemas que nos afectan.

Que no se mueran del susto si los planes no les salen como los tienen calculados, algunos se ven vestidos de verde y blanco entrando al Palacio Nacional en el 2020, investidos del poder que sueñan y piensan lograr con politiquería barata, sin quejas si al final se aplica la Constitución que declara que la soberanía reside en el pueblo, que es quien pone y quien quita.

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