Pese al aumento del salario mínimo la canasta básica familiar sigue siendo inasequible en RD

Por El Nuevo Diario Lunes 15 de Mayo, 2017

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La esperanza que tenían los padres de familia de escasos recursos de obtener la canasta básica sin endeudarse con una tarjeta de crédito o con préstamos personales, ha desaparecido una vez más.

Luego de que el Comité Nacional de Salarios (CNS) fijara una reunión para discutir la resolución número 01/2015, relativa al Salario Mínimo Nacional No Sectorizado, los empleados de este tipo de compañías sentían que muy pronto la carga económica sería más liviana para ellos.

Esta resolución emitida por el CNS y ratificada por el Ministerio de Trabajo ha generado un importante debate de interés nacional, tanto cuando estuvo en fase de discusión como después de su aprobación.

A partir del primero de mayo del año en curso el aumento de la paga mínima a los trabajadores de las empresas no sectorizadas fue de un 20%, monto que según una investigación del Observatorio Político Dominicano (OPD) de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) no es suficiente para suplir las principales necesidades básicas de un hogar.

El estudio que está basado en un análisis sobre el comportamiento de la inflación y el costo de la canasta familiar, indicadores socioeconómicos que tienen un impacto importante en el nivel de calidad de la vida, hace énfasis en la tendencia al alza de los productos de primera necesidad en República Dominicana.

Ingresos escasos para alimentación

Cifras del Banco Central (BC) muestran que al cierre de marzo de 2017 la canasta básica nacional promedio costaba RD$29,013, mientras que los hogares de menores ingresos necesitaban 13,228 pesos para adquirir una cesta de alimentos aceptables.

Con relación a esto, en el análisis del OPD-Funglode titulado “Salario mínimo de empresas privadas no sectorizadas: varias opiniones y una realidad”, se comparan los gastos de los trabajadores de sueldo mínimo según la naturaleza de las empresas donde laboran y sus ingresos.

“Los empleados de las instituciones con valores activos de 4 millones de pesos pasarán a cobrar de RD$12,112.21 a RD$14,534.65. Las que pertenecen al renglón de mediana con activos de 2 a 4 millones de pesos generarán un incremento salarial de RD$8,326.97 a RD$9,992.36. Las pequeñas con valores de 2 millones extenderán las retribuciones de económicas de RD$7,329.48 a RD$8,855.37. Los vigilantes recibirán un alza salarial de RD$10,218.17 a RD$12,261.81.

Estos montos son el sueldo neto con el aporte a la seguridad social ya descontada”, destaca el coordinador de la Unidad de Políticas Públicas, Greidys Joel Roa Chalas, agregando que el aumento real va desde $1,475.90 pesos, el más bajo, a $2,422.44 pesos, el más alto.

El especialista en economía explica que luego de los picos alcanzados en el año 2004, la inflación ha presentado un “comportamiento cíclico aceptable”, esto porque el porcentaje de incremento de la nómina mínima también se mantuvo constante entre 14 y 17%, siendo el aumento aprobado en 2017 el más alto en los últimos 13 años.

“En este periodo el costo promedio de la canasta familiar estuvo muy por encima de los salarios mínimos de los trabajadores del sector privado no sectorizado”, enfatiza Roa Chalas.

La canasta básica del primer quintil es utilizada para definir la línea de pobreza del país y se diferencia de la promedio nacional porque las familias de escasos ingresos no tienen la opción de sustituir su patrón de consumo por productos similares de menor costo y calidad.

Los resultados del OPD arrojan que antes de aprobarse el 20 %, el salario mínimo más alto (el pagado por grandes empresas) daba para comprar el 45 % de la canasta básica promedio nacional y el 99 % de la del quintil 1; el de las medianas empresas era de 31 y 68 % de la canasta promedio nacional y la del quintil 1, respetivamente; el de las pequeñas empresas era de 28 y 60 %; mientras que el sueldo mínimo de las empresas que brindan servicios de guardianes privados, representaba el 38 % del costo de la canasta promedio nacional y el 84 % de la del quintil más bajo.

Debates de sectores económicos

El incremento del poder adquisitivo de las personas genera un ciclo que trae repercusiones positivas para diversos actores de la economía ya que según Roa Chalas eleva la demanda de productos por parte de los hogares, impulsa mayor oferta de parte de los productores y, en conjunto, dinamizan la economía del país.

Como es natural, en decisiones de políticas públicas como esta, cada actor trata de defender su posición, con el objetivo de que la decisión adoptada le beneficie o lesione en la menor cuantía posible sus intereses particulares.

La máxima representación del sector gubernamental en este debate recae sobre el ministro de Trabajo, José Ramón Fadul, quien ha propuesto “la creación de un mecanismo en el que no se tenga que luchar por un aumento salarial, que se produzcan los reajustes normales de acuerdo al proceso que viva el país”.

El sector sindical mostró su desacuerdo en la forma de aplicar el aumento. El presidente del Consejo Nacional de la Unidad Sindical (CNUS), Rafael –Pepe- Abreu expresó la frustración que se siente en la asociación. Mientras que Jacobo Ramos, presidente de la de Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), sostuvo que la fracción al incremento salarial no fue la decisión más idónea.

Ante la alta posibilidad de que se aprobara el 20% de aumento al salario mínimo, los empresarios hicieron la propuesta de fraccionar ese porcentaje para que se aplique primero un 10 % y en los próximos seis meses el 10 % restante. Para sustentar esa opción, el presidente de la Confederación Patronal Dominicana (COPARDOM), Fermín Acosta, expresó que el sector empleador necesitaba “un proceso de adaptación, porque los temas económicos no se toman de un día para otro”.

Reclasificación y productividad

El informe del OPD-Funglode resalta el hecho de que el sector empresarial ha manifestado en varias ocasiones su negativa a la fijación de un sueldo mínimo impuesto por una normativa estatal, argumentando que debe ser la productividad la que determine el incremento salarial de los empleados.

Del mismo modo, Roa Chalas señala que los empresarios tienen razón en exigir la reclasificación de las empresas porque es necesario que los sueldos mínimos para los diferentes tipos de empresas reflejen un comportamiento justo, en el que se le asigne a cada compañía el monto salarial que realmente le corresponde y que puede pagar, sin ver afectada significativamente su rentabilidad.

La clasificación de las instituciones se encuentran establecidas en la Ley No. 488-08 sobre el Régimen Regulatorio para el Desarrollo y Competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES) y en esta se toman en cuenta tres criterios: la cantidad de empleados, el valor de los activos y el valor de las ventas realizadas al año.

“Se necesita instaurar algún método que permita que se realice un ajuste sistemático del salario mínimo, de manera que se erradique el procedimiento actual, que genera confrontaciones entre los actores involucrados”, indica el experto en políticas públicas.

Y aunque cada sector de la economía dominicana tiene opiniones diferentes ante este tema de agenda nacional, todos coinciden en que el salario mínimo pagado en República Dominicana es insuficiente para satisfacer las necesidades básicas de un hogar.

Por Jhenery Ramírez

(Especial para El Nuevo Diario)