Periodista del “Guardian” reveló el acceso a cables encriptados de WikiLeaks

Por EFE lunes 21 de septiembre, 2020

EL NUEVO DIARIO, LONDRES.- Unos cables diplomáticos de EE.UU. con nombres de fuentes que WikiLeaks difundió en septiembre de 2011 ya circulaban en internet, después de que un periodista del “Guardian” publicara en un libro el código secreto de acceso, dijo este lunes ante un tribunal británico el experto informático Christian Grothoff.

Grothoff declaró ante el tribunal penal de Old Bailey de Londres como testigo de la defensa del fundador del portal, Julian Assange, cuya extradición pide Estados Unidos por 18 presuntos delitos de espionaje e intrusión informática, penados en hasta 175 años de cárcel en ese país.

Entre los supuestos actos delictivos, Estados Unidos atribuye a Assange difundir cables confidenciales sin eliminar el nombre de los informantes de Washington en Irak y Afganistán, lo que habría puesto en riesgo la vida de esas personas.

En línea con la defensa, el profesor de Ciencias Informáticas de la universidad de Ciencias Aplicadas de Berna (Suiza) opinó que “es injusto” que el australiano sea procesado por desvelar la identidad de las fuentes cuando esos nombres ya eran accesibles tras la publicación del libro del periodista David Leigh.

En febrero de 2011, Leigh, que en 2010 había colaborado con Assange en la publicación en “The Guardian” de parte de los cables (sin fuentes), sacó a la venta “WikiLeaks: Inside Julian Assange’s war on secrecy”, donde revela el código que le dio el australiano para desencriptar los archivos completos.

La revelación de Leigh hizo posible, según Grothoff, acceder en última instancia a los documentos encriptados con el nombre de las fuentes, a pesar de que, a raíz de continuos ataques a WikiLeaks, terceras personas habían creado multitud de “páginas espejo” (o copias de seguridad del portal desde diferentes servidores).

Por parte de EE.UU., el fiscal Joel Smith acusó al experto en ordenadores de ser “parcial” hacia Assange, en apoyo de quien, dijo, firmó una carta en 2017, a lo que Grothoff contestó que el problema es que la Justicia estadounidense no ha “hecho los deberes” a la hora de hacer sus imputaciones.

EE.UU. atribuye al fundador de WikiLeaks haber conspirado con el antiguo soldado estadounidense Chelsea Manning en 2010 y con otros “hackers” entre 2007 y 2015 para obtener y publicar ilegalmente información secreta en su plataforma.

En esta segunda fase de su juicio, que se prevé que dure hasta octubre, la defensa llama a declarar a testigos para sustentar su tesis de que las acusaciones de Washington tienen motivaciones políticas, aunque la fiscalía mantiene que se trata de actos criminales.

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