Pequeños negocios de Puerto Rico perdieron hasta 50.000 dólares por el huracán

Por EFE martes 17 de octubre, 2017

EL NUEVO DIARIO, SAN JUAN.- Pérdidas de entre 25.000 y 50.000 dólares y negocios operando a media marcha son algunos de los efectos en las pequeñas empresas de Puerto Rico por el paso del huracán María hace casi un mes.

Jeriell Coreano Morales, administrador de la empresa de comidas “Sofrito Moralito”, dijo hoy a Efe que su empresa ha tenido pérdidas en ventas directas de entre 40.000 y 50.000 dólares desde el paso del ciclón.

Coreano contó que su negocio, ubicado hace 15 años en Bayamón -municipio cercano a San Juan- sufrió los efectos de María al caer frente a su entrada varios postes de electricidad, que cortaron el acceso al local por tres semanas.

“Estamos en el negocio, pero no trabajando a capacidad. La planta (generador) que tenemos no nos corre todo el negocio, sino a ‘medio pocillo'”, sostuvo el empresario sobre las operaciones de la fábrica a mitad de capacidad.

Además, varios de los productos que compran para elaborar el sofrito, entre ellos ajíes, pimientos y el cilantro, que se cosechan en fincas en los municipios de Santa Isabel, Corozal o Caguas, se perdieron.

Ante esto y sin perder las ganas de seguir produciendo, Coreano decidió importar estos frutos desde la República Dominicana.

“La calidad no es la misma y es más caro. No es lo mismo traer frutos de afuera, porque siempre tratamos de usar los productos de aquí”, admitió Coreano, cuya empresa le vende sus productos a supermercados y restaurantes.

“Vamos a seguir. Gracias a Dios los clientes han sido fieles. La gente nos escribe y nos llama y eso nos motiva a seguir”, aseguró el empresario, quien vende sus productos en empaques de entre 16 y 128 onzas.

“Tenemos que levantarnos todos los días positivos, echar adelante, ayudar a nuestros hijos y con el mismo afán que nuestros abuelos nos enseñaron”, afirmó.

Coreano Morales es una de las más de 300 personas que acudieron hoy al encuentro “Impulso Empresarial”, organizado por el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), que orientó sobre medidas para reconstruir las empresas tras el huracán.

El encuentro se llevó a cabo en el Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico en San Juan, donde se ubica el Restaurante Booby’s, administrado por José Arturo Torres y que suministra comida a eventos, quien contó a Efe que tras el impacto de María ha perdido 30.000 dólares en inventario.

“No sufrimos daños, pero sí obviamente muchas de las actividades se cancelaron y esto traerá recorte de horas en los trabajadores”, indicó Torres.

“Nadie estuvo preparado para esto y esto nos enseñará a cambiar la actitud. Ahora vienen meses más difíciles y las ventas irán bajando”, agregó el comerciante, quien pese a las pérdidas económicas seguirá trabajando a toda marcha.

“Nosotros no nos quitamos. Aunque vendamos alcapurrias (plato a base de plátano verde relleno de carne de res), al menos vendemos. Si vendíamos antes langostas, pues ahora venderemos biftec (bistec)”, afirmó Torres.

Asimismo, Edgardo Román, propietario de los laboratorios clínicos Lagos de Plata en Guaynabo y en Levittown (Toa Baja), uno de los barrios de la isla más afectados por María, dijo a Efe que sus pérdidas han llegado a los 25.000 dólares.

Este déficit, según Román, ha sido por cerrar el centro de Guaynabo, mientras que el de Toa Baja está “trabajando medio día” y sin electricidad, por lo que están refiriendo algunas de sus pruebas, como las de mayor urgencia, a otros laboratorios u hospitales.

“No puedo cerrar. Tengo muchos pacientes, y estoy buscando la forma de seguir trabajando. Tengo que prender mis máquinas para dar el servicio. Y ahora tenemos que trabajar con muchos laboratorios por gente que contrae dengue o zika”, sostuvo Torres.

Todos estos empresarios recibirán ayuda, aseguró el secretario del Departamento de Desarrollo Económico, Manuel A. Laboy Rivera, en el encuentro “Impulso Empresarial”.