Peligrosa improvisación

Por Carlos McCoy

Si hay algo con lo cual no se debe improvisar es con la salud. Mucho menos cuando hablamos del bienestar físico de todo un pueblo. Al parecer, las actuales autoridades aplican con vehemencia las palabras del sexto presidente de los Estados Unidos de América, John Quincy Adams quien dijo, “Intenta y falla, pero no dejes de intentarlo”.

Esta frase podría aplicarse muy bien en innumerables situaciones, pero definitivamente no, cuando de salud se trata. Intentar y fallar en estos casos es arriesgar la vida del paciente. Desgraciadamente, esto es lo que han venido haciendo las autoridades sanitarias dominicanas. Probar a ver qué pasa. Pues a pesar de los constantes cargamentos de las vacunas chinas Sinovac que han llegado al país, conseguidas gracias a la visión de un estadista como Danilo Medina al establecer relaciones diplomáticas y comerciales con la República Popular China, este gobierno no ha dado pie con bola.

Abrieron los aeropuertos, los mantienen abiertos y siguen recibiendo viajeros de cualquier parte del mundo, incluyendo los lugares donde se han detectado la nueva y mortífera cepa Delta del coronavirus Covid-19, sin exigirle una prueba de PCR con resultados negativos, tomada por lo menos en las últimas 72 horas. Esta es la que se hace en las fosas nasales, utilizando un hisopo para tomar las muestras y que ha demostrado ser de las más rápidas y efectivas. Eso lo hacen regularmente en la mayoría de los países.

Si no tomamos estas precauciones, cualquier turista asintomático, contagiado con el Covid-19, pudiera llegar a nuestro país y pasarse dos o tres semanas contagiando decenas de personas sin que las autoridades detecten ninguna anomalía hasta que ya sea demasiado tarde. De hecho, muchos recordamos que el primer caso diagnosticado en el territorio nacional era un visitante italiano.

A todo esto, Haití vive el peor momento de la crisis del letal coronavirus, donde las mismas autoridades de salud han pedido ayuda internacional, pues la pandemia está fuera de control y los estudios de opinión que se han hecho indican que el 76% de los haitianos no estarían dispuestos a vacunarse en caso de que el gobierno consiga las vacunas. La situación es tan desesperante en esa nación, que al expresidente Jean-Bertrand Aristide, lo sacaron de emergencia del país y lo llevaron a Cuba para someterlo a tratamiento del Covid-19

Ante este dantesco panorama, se le ocurre al gobierno dominicano abrir el mercado binacional, donde todos sabemos que se aglomeran miles de personas, la mayoría proveniente del estado vecino, sin ningún control, sin aislamiento social, sin mascarillas y lo peor de todo, sin vacunarse. Demostrando nueva vez que gobiernan de espaladas al pueblo y en favor de una pequeña rama empresarial cuyo norte no es precisamente la salud de nuestros ciudadanos.

De ñapa, ahora se destapan algunos galenos del Colegio Médico Dominicano, exigiéndole al gobierno que deje de mentir y diga cual es la cantidad real de muertos por coronavirus, pues dicen que son muchos más de los que se están reportando en los boletines del Ministerio de Salud pública.

La comunidad internacional le da seguimiento a este desorden, de hecho, el Reino Unido acaba de colocarnos, junto a Haití y a varios países africanos, en su lista roja, aconsejando a sus nacionales no viajar a la República Dominicana y poniendo en cuarentena por diez días a viajeros que lleguen a su territorio procedentes de nuestro país.

Ya esto pasó de la improvisación a la irresponsabilidad.

Carlos McCoy

Junio 2021

CarlosMcCoyGuzman@gmail.com

 

 

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