Pedofilia y pederastia en RD: ¿Cómo prevenirlas?

Por Ramieri Delgadillo martes 23 de abril, 2019

Entrevista a la psicóloga Ligia Valenzuela

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.-“Todos los niños y niñas manifiestan sus emociones y las situaciones con un cambio de conducta. A veces con el afán del día a día no nos damos cuenta que nuestros hijos están en peligro. Por eso recomiendo estar siempre vigilantes y no confiar demasiado”, afirma en esta entrevista la psicóloga Ligia Valenzuela.

En los últimos años los escándalos de abusos sexuales cometidos contra niños, niñas y adolescentes han sido muy recurrentes en la República Dominicana. Obispos y sacerdotes de la Iglesia Católica, altos funcionarios y docentes han sido denunciados y procesados por este delito.

El caso más reciente es el de Kelvin Núñez Morel, mejor conocido como el payaso Kanqui, reconocido animador infantil de una larga y multipremiada trayectoria, quien es actualmente acusado de abuso sexual contra varios menores aprovechando su plataforma para tales fines.

A raíz de la polémica y con el fin de aportar al debate desde el punto de vista psicológico, conversamos con la psicóloga y terapeuta familiar, individual y de pareja Ligia Valenzuela, quien indica varios puntos a tratar en cuanto al tema.

P. ¿Qué es la pedofilia y cómo se desarrolla este trastorno de la conducta?
R. Se caracteriza por la presencia de fantasías, impulsos o comportamientos sexualmente excitantes, recurrentes e intensos relacionados con los niños que se da fuera del núcleo familiar, pero que por lo general lo ejecuta una persona de confianza para la víctima.

P. ¿Cuál es la diferencia entre un pedófilo y un pederasta?
R. El pedófilo no concretiza la relación sexual, las actividades consistentes en observar o tocar a los niños parecen ser más frecuentes que los tocamientos genitales o las relaciones sexuales, mientras que el pederasta sí, es decir, una persona que padece de pedofilia se excita al ver un niño o niña o adolescente, mientras que el pederasta sí materializa el acto sexual.

No todo el mundo acepta esta diferencia, en mi caso mantengo la postura de que ambos comportamientos son una amenaza, porque en definitiva y por lo que he visto en la práctica los pedófilos terminan violentando a sus víctimas.

P. ¿Hay manifestaciones que puedan intuir que una persona padece el trastorno?
R. Estas personas tienen lo que yo denomino personalidad de doble fachada. Lamentablemente no hay un perfil porque es una mezcla de rasgos psicológicos de diferentes tipos y la mayoría pasa desapercibido. Lo que se sabe es que esto no tiene que ver con clases sociales, pues se da en todas y sin importar el nivel de educación.

P. ¿La pedofilia es considerada una enfermedad?
R. Sí, la definición técnica clásica es que una persona con trastorno pedófilo siente interés sexual por niños o niñas y eso le provoca malestar o dificultades en sus relaciones o le lleva a cometer agresiones o a ver pornografía infantil.

P. ¿Por qué se dan la pedofilia y la pederastia?
R. La teoría está asociada a que los agresores fueron abusados, casi siempre las personas que presentan este trastorno han padecido algún tipo de abuso y esto provoca un trauma que desencadena este tipo de conducta.

P. En el caso del payaso Kanqui, ¿qué puede decir al respecto?
R. Como psicóloga no puedo darte un diagnóstico porque para eso es necesario un proceso de evaluación psicológica. Aún hay un proceso de investigación que debe concluir y que arrojará sus conclusiones. Ahora bien, sí es muy probable que se hayan dado esas situaciones, pues el escenario encaja perfectamente, porque es el tipo de abuso que se comete fuera del ámbito familiar y casi siempre es cometida por una persona de poder o confianza ante sus víctimas.

P. ¿Qué debe hacer la familia de la víctima ante un caso como este?
R. Hay que buscarle ayuda profesional inmediata, para toda la familia si es posible, y proceder denunciarlo a las autoridades para que no siga incurriendo en el delito. El apoyo por parte de la familia y la terapia psicológica son fundamentales para superar el trauma.

P. ¿Para el pederasta no hay tratamiento sino cárcel?
R. En un país con un sistema como este, sí; nuestro sistema no cuenta con las herramientas necesarias para tratar este tipo de paciente, ni tampoco creo que la sociedad dominicana esté preparada para lidiar con este tipo de situaciones.

Sin embargo, fuera del país se han visto casos de algunos pedófilos encarcelados que se comprometen a seguir un tratamiento supervisado y de larga duración (por lo general incluyendo el empleo de fármacos), pueden abstenerse de sus actividades pedófilas y reintegrarse en la sociedad.
Las posibilidades de éxito son mayores cuando la participación es voluntaria y la persona recibe entrenamiento en habilidades sociales.

P. ¿El abuso sexual infantil podría provocar el desarrollo de la homosexualidad y el lesbianismo?
R. No necesariamente, en el caso de los varones este tipo de eventos podría estimular una preferencia sexual que ya está predeterminada genéticamente.

En el caso de las niñas es distinto, hay casos en donde la víctima decide ser lesbiana por el miedo que le produce el pene, producto de la experiencia traumática que representa la penetración para ella.

P. ¿Hay alguna manera de detectarlo a tiempo y cómo se puede prevenir?
R. Tanto el Estado, como la familia y la sociedad pueden hacer cosas preventivas para evitar que estas personas actúen y no sean delincuentes. Se puede educar a niñas y niños.

Todos niños manifiestan sus emociones y las situaciones con un cambio de conducta, a veces el afán del día a día no nos, damos cuenta que nuestros hijos están en peligro, por eso recomiendo estar siempre vigilantes y no confiar demasiado.

Una buena iniciativa es enseñarles comportamientos protectores ante abusadores sexuales. En concreto, hablarles de qué clase de caricias son correctas, pero cuáles son inadecuadas e inaceptables. Que el niño sepa dónde no se le puede tocar ni fotografiar.

*Sobre Ligia Valenzuela

Psicóloga clínica, egresada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Maestrías en Terapia Familiar y de Pareja y en Intervenciones Psicoterapéuticas. Con un ejercicio profesional de más de 25 años en las áreas Psico-Educativa y Clínica, en instituciones como el Consejo Nacional para la Niñez (CONANI), Instituto de la Familia (IDEFA), Guardianes Antillanos, Centro de Atención a Sobrevivientes de la Violencia de la Fiscalía del Distrito Nacional y en el Despacho de la Primera Dama de la República Dominicana.

Conferencista y Charlista sobre los diferentes aspectos de su quehacer profesional, entre las que se pueden citar: La Relación de Pareja de Hoy, La Comunicación Sana en la Relación de Pareja, la Problemática de la Violencia Intrafamiliar, Ser Tu, Ser Yo y vivir en Pareja, Soy lo que soy, Reinvéntate y Vive, En Sintonía Conmigo Misma.

POR: RAMIERI DELGADILLO

(ESPECIAL PARA EL NUEVO DIARIO)

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