El Partido de los Comunistas y la lucha integral en contra del conjunto de los Partidos del Sistema Capitalista

Por Jose Antonio Perez Valenzuela jueves 7 de diciembre, 2017

Lo que caracterizo el accionar político de las s izquierdas de la Republica Dominicana en el pasado, durante los años 60 y finales de los 70, fue un accionar de ultra radicalismo abstencionista que facilitaba con ello que los partidos del sistema con el mote de “Revolucionario” y de “Liberación Nacional” pero con una actitud de aparente indefinición ideológica de clase lo que le permitía que dichos militantes de las organizaciones de izquierdas se insertaran en una política arribista y de búsqueda con la que dichos partidos se aprovechaban para tratar de catar mediante una política de incentivo del transfuguismo, los militantes y las intenciones, de emitir las votaciones en las contiendas electorales de una gran partes de las militancias de las izquierdas de ese entonces, el Partido Comunista Dominicano PCD fue la escisión, esa política errada y las contradicciones internas por el seguidismo internacional han contribuido a imposibilitar la Unificación de los Comunistas en la República Dominicana desde hace un cierto tiempo.

Esas tácticas del pasado impidieron, retrasaron el avance de las fuerzas democráticas, progresistas y verdaderamente revolucionarias, castrando las conciencias de las fuerzas del pueblo trabajador y mediante el estímulo de una cultura transfuguista captaron a los militantes que el cansancio y la subdivisión le hacían perder las perspectivas de triunfo.

Sin embargo en la actualidad, el accionar opositor de un partido que se proponga, la Unificación de los Comunistas Dominicanos, debe basarse en el criterio del combate a las ideas del conjunto de la Partidocracia Corrupta del Sistema Capitalista.

Las luchas que libramos en contra del actual Estado Autocrático, Clientelar, Patrimonialista y Administrativamente Centralizado como el que actualmente está dirigiendo uno de los representantes de la clase Burguesa- Oligárquica Capitalista y explotadora como lo es DANILO Medina Sánchez, que impide la participación de la Clase Obrera y del Pueblo Trabajador como ente de un posible Proyecto de Nación, no nos debe llevar a obviar el necesario enfrentamiento ideológico y anti sistema que debemos llevar para desenmascarar a los partidos políticos del sistema que representan las otras opciones del propio sistema desde la oposición.

El sistema capitalista atrasado, deformado y dependiente de las grandes corporaciones económicas transnacionales inter imperialistas que nos han imponen un capitalismo salvaje.

La política a implementar por un partido que se proponga el rescate de las ideas marxista como ciencia es la de hacer y plantearse propuestas claras y decididas a través del combate permanente a las actitudes y las prácticas de una cultura frívola que consiste en crear las condiciones para la indiferencia ante la movilización social, las luchas políticas de clases y esto forma parte de una cultura económica light, Como lo es el consumismo, el rentismo, el mercantilismo, el relativismo y la permisibilidad.

La falta de estas acciones tácticas, al adolecer el movimiento revolucionario de una perspectiva de análisis en base a la investigación científica para aplicar una práctica política realmente marxista, es lo que ha permitido y has hecho posible el hecho de que se desarrollen acontecimiento que le faciliten la correlación de fuerzas necesarias en favor de las opciones del sistema que con una aparente oposición política dentro del marco del propio sistema, buscan un cambio simple en la administración del Estado de clasista, explotador, burgués y excluyente de las clases y sectores de clases del pueblo trabajador, buscando, relevar, reciclar y reproducir el propio sistema capitalista.

El hecho de producir un ligero cambio de gobierno dentro de la propia administración del sistema capitalista no representan una realidad de que las cosas estén cambiando, ni facilitarían las condiciones para que realmente se puedan producir los cambios profundos de trasformaciones sociales que demandan los devenires históricos de las luchas de clases, por el contrario esto lo que puede crear es una situación de reflujo capaz de retrasar de manera momentánea el curso y la intensidad del trabajo político teórico y practico que vaya en la dirección de producir conciencias revolucionarias; Es de ahí que se hace la necesidad de una política táctica que implemente el desenmascaramiento mediante el combate, el enfrentamiento frontal con todas las opciones políticas del sistema para poder avanzar nuestras estrategias de alcanzar el poder político social y económico que hagan posible el desarrollo y de desencadenamiento de los procesos pre- revolucionarios que puedan producir el verdadero cambio que se necesita en los tiempos y los momentos actuales.

El hecho de enfrentar y desenmascarar las opciones del actual sistema capitalista en donde quiera que se encuentren, como un conjunto de este, en el plano ideológico, político, económico, sociales y de clase, es lo que nos garantizan la seguridad de un avance para lograr un triunfo contundente lo más cercano posible dentro de lo que establecen las condiciones objetivas y subjetivas dentro del materialismo histórico y la dialéctica.

También debe garantizarnos que no se sigan cometiendo los errores tácticos del pasado que contribuyeron enormemente a la implementación de una táctica equivocada que facilito el desarrollo de un círculo vicioso permitiendo la permanencia del actual sistema capitalista que ha mantenido en la exclusión y explotación de la clase obrera y el pueblo trabajador durante más de medio siglo a través del cambio de las administraciones de los gobiernos de turnos bajo el esquema del propio sistema con las alternancias de distintas siglas con nombres figurados aparentemente de “Revolucionario” y de “Liberación” que en realidad no son nada de eso sino que lo que buscan es el objetivo de engañar a las masas deseosas de cambios profundos revolucionarios y de liberación que puedan dar al trate con este estado de cosas de dominación a través de una cultura corruptas y corruptoras.

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