Paro del Personal Paramédico al Parecer muy Justificado

Por Francisco Rafael Guzmán viernes 8 de noviembre, 2019

El servicio de salud estaría probablemente dentro de las llamadas utilidades públicas, lo que significa que no se debe paralizar en términos absoluto tal servicio, lo que no significa que los trabajadores asalariados de dicho sector (tanto los centros médicos y hospitales públicos como los de centros médicos y clínicas privadas) no puedan ir a huelga siempre y cuando se pueda garantizar que se mantenga  algún personal que dar algún apoyo a los médicos en las emergencias. El personal paramédico tiene derecho a reclamar -al igual que los médicos tienen derecho a un trato digno en su profesión- el pago de un 100 % en sus pensiones. Las enfermeras, los bioanalistas y otros técnicos que forman parte del personal auxiliar de los médicos en los servicios de salud son dignos de una mejor vida. En este tipo de personal deben estar los radiólogos quienes dan un servicio u oficio de alto riesgo.

Hace muchos años que el sector de la salud pública se viene degradando, sin duda desde la antesala de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional en el primer lustro de los años 80 del siglo pasado, el gran culpable de que así sea es el Estado dominicano. Sin embargo, en los últimos años es que la degradación del sector ha tocado el fondo. El gobierno actual parece que le teme por su fortaleza y prestigio al Colegio Médico Dominicano y a las demás organizaciones  del sector salud como el diablo a la cruz (símbolo del cristianismo), ya que recientemente una marcha hacia El Congreso que hiciera recientemente el Colegio Médico Dominicano, junto autoridades de la UASD, terminó siendo reprimida con bombas.

El gobierno en su afán de gobernar sin que la voluntad de la mayoría de los potenciales o reales electores estén de acuerdo con sus acciones, lo cual sería lo importante para un buen ejercicio gubernamental, porque de ahí emanaría la autoridad para gobernar -no el exceso de autoridad que es el autoritarismo- y no la imposición de la propia voluntad del gobernante por la fuerza que sería gobernar ejerciendo el poder sin autoridad o ejercerlo con autoritarismo que es el exceso de esta. Como diría en el siglo XIX un gran científico social de alemán de origen judío: La mejor forma de Estado no es aquella en la que las contradicciones sociales son eliminadas o borradas artificialmente, aparentemente, la mejor forma de Estado es aquella en la que las contradicciones sociales chocan libremente y encuentran su solución.

Da pena ver que durante décadas en los hospitales públicos los servicios son tan precarios y los médicos maltratados con los bajos salarios, falta de insumos para los médicos darles dichos servicios a los pacientes, los salarios de los médicos en centros de salud públicos son bajos y sin embargo muchos de ellos no se han corrompido. Ahora bien, a eso es a lo que el Estado dominicano  – que aparentemente navega en un mar de leva de  corrupción administrativa- ha dado pábulo sirviendo de aliciente a tal fin. Probablemente se corrompen algunos médicos, el autor no cree que sean una mayoría entre los galenos, que incluso reciben salarios de miseria y siguen recibiendo salarios de miserias y pierden la vocación de servir y hasta dejan de trabajar. ¿Quién es el gran culpable de semejante situación? El Estado dominicano, el cual representa principalmente los intereses del capital financiero privado  que todo lo corrompe, con dicho capital han entrado en un gran maridaje los nuevos grandes ricos que han surgido a costa del manejo de los fondos del erario público como  en los últimos gobierno, en los del PLD y en el gobierno de Hipólito.

Mientras los profesionales de una profesión de tan alto prestigio como la medicina, por toda la abnegación de los médicos dominicanos -especialmente los graduados en la UASD-, son vapuleados, macerados (muchos de ellos trasnochándose en los servicios de la salud pública), esquilmados, recibiendo bajos salarios y sin garantía de una justa y digna pensión al llegar a la tercera edad, a muchos funcionarios o ex funcionarios no les da vergüenza decir que son multimillonarios.  Ponen clara evidencia que el origen de su gran fortuna es en las funciones públicas.

Hubo paralización de paramédicos en Santo Domingo, Santiago y San Juan de la Maguana. El autor entiende que son justos los reclamos de los paramédicos por una justa pensión y que se hace necesario que el presupuesto de salud sea mucho mayor. Debe ser un presupuesto más grande que el de educación y que el de las Fuerzas Armadas. Si los médicos no están en huelga a cada momento es porque saben muchos de ellos lo que significa la salud pública. Dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César.

La palabra corrupción tendría su origen en la biología, con la descomposición de los tejidos, pero ha pasado a las ciencias sociales y a la administración pública, cuando se habla de corrupción administrativa, pues hay que acabar con esta para que la corrupción biológica acabe con la vida y la calidad de vida de los humanos. No podemos dejar que los virus y bacterias sustituyan las otras formas de vida y colapse el planeta; el sistema nacional de salud debe ser digno, acabemos con el modelo neoliberal que sólo sirve para que un grupo reducido tenga yugulada a la mayoría de la población y con la muerte de ese modelo acabaremos con la corrupción administrativa que se traga como las fauces de un gigante monstruo una gran parte del presupuesto nacional.

Francisco Rafael Guzmán F.

 

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