Paralelismo entre el PLD y el PRI de México  

Por Jesús M. Guerrero viernes 16 de octubre, 2020

“No desgasta el poder; lo que desgasta es no tenerlo.” Giulio Andreotti

El Partido Revolucionario Institucional de México, gobernó durante 71 años consecutivos hasta que el rechazo social producto del desenfreno institucional que representó el gobierno de Carlos Salinas de Gortari y el final de su hermano y los viles asesinatos del candidato del PRI, Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massieu que era cuñado de Salinas de Gortari, eventualmente junto al sentimiento de fracaso que fue la gestión de Ernesto Zedillo fueron las estocadas finales para el fin de aquella dictadura perfecta.

Algo similar ocurrió con el PLD, un partido oficialista cerrado a la sociedad con todos los estamentos del Estado a sus servicios con control absoluto de la hegemonía política durante 16 años de 20 que gobernaron y sin embargo, desde el 2012 al Danilo Medina escalar los resortes del poder la ciudadanía esperaba un cambio en el accionar del PLD y fue lo que sucedió, solo que la trasmutación gubernamental fue para peor.

Así como el hermano de Salinas de Gortari se creyó dueño y señor de México, paso con la familia de Medina, así como truncaron el camino de Colosio a la presidencia, lo hicieron con Leonel Fernández solo que no lo eliminaron físicamente, sino moralmente aunque eventualmente el tiro les salió por la culata. Lo que fue Carlos Salinas de Gortari para el PRI fue Danilo Medina para el PLD, la crisis morada ni siquiera ha iniciado en su totalidad, tal cual fue la debacle del PRD en el 2012; ahora las bases moradas están en un éxodo masivo hacia otras fuerzas políticas y el otrora poderoso Comité Político no encuentra forma para detener la hemorragia.

Ante el descredito y señalamientos de los que son objetos las figuras tradicionales del peledeismo, se han visto obligados a buscar nuevas caras para salir al frente de su mayor temor, responder ante la justicia por el desastre que fueron los últimos 8 años administrando la cosa pública.

Por eso este paralelismo, porque están buscando la misma solución del PRI para volver al poder luego de los 12 años de gobierno del PAN que no fue más que buscar un candidato joven prefabricado ante la sociedad sin mucha sustancia ni nada por el estilo, como fue Enrique Peña Nieto que hizo tan pésimo gobierno que dio cabida al ascenso al poder de López Obrador y su organización MORENA. Aunque a decir verdad, Peña Nieto exhibía cierta legitimidad política en el PRI, a diferencia del supuesto nuevo invento de último minuto de Danilo Medina, Juan Ariel Jiménez que no tiene militancia, no conoce las bases de su partido y únicamente es hijo de un alto dirigente del PLD.

Pero una de las razones principales para que el proyecto de Peña Nieto tuviera éxito en México es que Carlos Salinas de Gortari sabe muy bien lo maltrecha que se encuentra su imagen ante el electorado mexicano y por tanto, maniobra desde las sombras, a diferencia de Danilo Medina que lo traiciona su egocentrismo y sus grandes frustraciones, la que más lo atormenta en la actualidad es la soberana paliza que recibió en los pasados comicios.

Un partido en cual las renuncias están a la orden del día, ya tiene un fracaso con un elegido por Medina, creo que el resultado con Juan Ariel Jiménez será el mismo que con el tristemente célebre Penco, la única diferencia es que este joven no presenta deficiencias cognitivas.

Es evidente que la anunciada renovación no es más que la forma de ganar tiempo ante la inminente debacle de las bases moradas. Entre más avanza el inclemente juez que es el tiempo y se encarga de poner todo en su lugar, será evidente que el partido morado no podrá emular la pírrica victoria que obtuvo el PRI hace 8 años, más bien pasara a competir por las migajas del poder contra el PRSC y PRD.

Concluyo con la siguiente frase de Ernesto Sábato, citó: “Nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día.”

Por; Jesús M. Guerrero

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