Palabras mutantes

Por Alcides Pimentel Paulino viernes 14 de febrero, 2020

El lenguaje es como un organismo vivo que se encuentra en constante evolución como decía Charles Darwin. Los cambios semánticos que se producen obedecen a una mejor adaptación a la realidad social que los rodea. El Castellano, como muchos otros idiomas, está obligado a mutar para adaptarse a la sociedad en la que se desarrolla. Los dialectos obedecen a esta lógica. Existen palabras que con el tiempo han cambiado de significado, incluso existe un selecto grupo que han pasado significar lo contrario; y se han añadido otras que describen realidades nuevas.

Una de las primeras dudas que se produce al hacer referencia al idioma de Cervantes, es si es más correcto hablar de Español o Castellano. Según la Real Academia Española (RAE), aunque no existe unanimidad al respecto es más correcto decir “Español”, ya que ese nombre hace referencia a la lengua que surgió tras la unificación de la Corona Española. De modo que Castellano hace más referencia a la lengua procedente del Reino de Castilla. El español sería el idioma más moderno, mientras que el Castellano sería el más antiguo.

Al buscar información sobre las palabras o particularidades  del Castellano que más me han llamado la atención, he encontrado cosas interesantes que me gustaría compartir con ustedes. Les invito a que aporten palabras o frases curiosas o interesantes que podamos compartir con los demás. Como toda selección, se trata de una lista subjetiva y no demasiado larga, aunque seguro que existen muchas más. Mi palabra favorita, por cierto, es “empatía”.

En el pasado, la “adolescencia” era una etapa entre los 12 y los 25 años. En la actualidad, hay consenso en que dicha etapa de la vida se circunscribe entre los 12 y los 18 años, aunque eso depende del país. En Europa, la mayoría de edad se sitúa en los 18 años, mientras que en Estados Unidos es a los 21 años. Hay personas que la adolescencia les puede durar toda la vida. Según la RAE, para curarse en salud, “la adolescencia es el periodo de la vida humana que sigue a la niñez y que precede a la juventud”. Está muy bien lo de no meterse en camisa de once varas, pero tampoco hay que pasarse.

En la actualidad, la palabra “álgido” significa que es el momento más caliente, el crítico o culminante. El más tenso. En el pasado “álgido” significaba que “hiela”.  “Alienígena” significaba “extranjero”, el antónimo de “indígena”. En Inglés, “Alien” sigue significando extranjero.  Se dice que fue hacia 1992, cuando se añade el significado de “extraterrestre” por influencia de la ufología y de la industria cinematográfica. ¿Quién no recuerda la película “Alien, el octavo pasajero?. Ha llovido mucho desde aquella película de ciencia ficción de Ridley Scott de 1979, pero su influencia ha sido notable en el mundo cinematográfico.

Desde el siglo XVIII la palabra “antro” significaba “cueva, caverna o gruta”. En las últimas décadas se utiliza para hacer referencia a clubes, discotecas o bares con mala fama, ya sea por su mal aspecto o por su mala reputación. La palabra “bizarro” significa que algo es “extraño, raro o fuera de serie”. En el pasado esta palabra significaba “generoso, alentado, gallardo, lleno de noble espíritu, lozanía y valor”.

Hace mucho tiempo, “asesinar” no significaba “matar”, sino que significaba “engañar o traicionar a alguien”. Ahora entiendo el titulo de una antigua bachata de Juan Bautista que se titulaba “asesina sin matar”. Algo similar ha ocurrido con la palabra “linchar”. En una reunión con amigos, salió a colación esta palabra. En mi opinión, linchar implica matar. Mi sorpresa fue que algunos de los presentes decía que no necesariamente implicaba muerte. Ante la duda, busqué el significado de esta palabra. Según la RAE, significa “ejecutar sin proceso y tumultuariamente a un sospechoso o a un reo”. Al buscar los sinónimos, si que aparecen las palabras “matar, liquidar o ejecutar”.

Un “avión” en el siglo XVII, era un pájaro, más concretamente un vencejo. En la actualidad, en algunas regiones españolas, el avión sigue siendo un pájaro, pero se ha extendido también a las golondrinas. Por analogía, esta palabra pasó a definir al aparato que todos conocemos, porque vuela como las aves. Los dos aviones tienen etimologías diferentes. El nombre del ave procede del latín “gavia” mientras que el del aparato procede del francés “avión” que deriva del latín “avis”. Algo parecido ocurre con la palabra “Cubata”, lo que antes se llamaba “Cubalibre”, un combinado de Ron y Coca Cola. Hoy en día la palabra Cubata hace referencia a todo combinado de refresco y bebida alcohólica; ya sea ron y coca cola, vodka, ginebra o coñac.

Una “azafata” era la dama o sirvienta que acompañaba a la reina, y que llevaba sus cosas en una bandeja llamada  “azafate”. Con el desarrollo de la aviación comercial, las personas que ejercían la asistencia de los viajeros adoptaron el nombre. En los primeros años era un trabajo exclusivo de las mujeres. Cuando los hombres se incorporaron a este trabajo se hacía extraño llamarles “azafatos”, de ahí que surgieron los términos “sobrecargo” y “auxiliar de vuelo”. Son términos que se utilizan como sinónimos, pero que en realidad no significan exactamente lo mismo. El “sobrecargo”, por ejemplo, es el jefe/a de la tripulación de cabina. En algunos países latinoamericanos se creó el término “aeromoza”

Una “bruja” es una persona a la que se le atribuyen poderes mágicos, obtenidos del Diablo. En masculino, es un hechicero dotado de poderes sobrenaturales. En el caso femenino ha derivado en un significado peyorativo claro. En los cuentos infantiles se asocia a las brujas con mujeres feas y malvadas, que tienen poderes mágicos y que pueden volar montadas en una escoba. Ambos pueden presentir o leer lo que pasará en el futuro, pero en cuanto al aspecto, a las mujeres se les atribuye aspecto repulsivo o malvado, mientras que el hombre puede tener aspecto agradable. En femenino, bruja, ha derivado en un insulto, mientras que el masculino no tiene tanta carga peyorativa. Uno de los sinónimos de bruja es lechuza, un ave poco agraciada desde el punto de vista estético.

Chiripa es una de las palabras que más me llamaban la atención cuando era un niño o un “carajito” en dominicano coloquial. Significa “casualidad favorable”. Al parecer, la palabra procede el juego de billar y de ahí pasó al lenguaje común.

Un dictador no era lo mismo que entendemos hoy. Antes de 1925, un dictador era “un magistrado supremo y temporal de los romanos al que, en tiempos de peligro, se nombraba y se le otorgaban poderes extraordinarios”. Desde Adoph Hitler, la palabra ha pasado a tener connotaciones negativas. Entre 1780 y 1925 se definía escuela como “casa o pórtico donde se enseña a leer y escribir a los niños”. A partir de 1925 se define como “establecimiento público donde se da a los niños la instrucción o educación primaria”.

Hace muchos años, “formidable” hacía referencia a lo que es muy “temible y que infundía asombro y miedo”. Hoy, hace referencia a genial o grande, aunque ambos usos son correctos. En el pasado, la “cena” era la “comida”. Antes de 1729, la cena era la comida principal que se hacía. Hoy entendemos que la “comida” es la que se hace al mediodía y la cena, la nocturna.

Mucha gente utiliza la expresión “a diestro y siniestro”. Significa hacer las cosas desordenadamente. “Siniestro” significaba antes “izquierdo”. Nada que suene a temor. La palabra “izquierdo/a llegó al castellano, al catalán y al gallego procedente del euskera/vasco de la palabra Ezquerra. Cuando siniestro procede del latín “sinister” el significado cambia. Hace referencia a aquello que tiene propensión hacia lo malo o funesto. Es decir, maligno o perverso.

Hace mucho tiempo, la palabra “mansión” no hacía referencia a las grandes casas de familias adineradas. Antes de 1992, era simple y llanamente “la detención o parada que se hace en alguna parte” o “el aposento o pieza de la casa destinada, que sirve para habitar y descansar en ella”.

Hacia 1734 se definía “gitano” como “cierta clase de gentes, que afectando ser de Egipto, en ninguna parte tienen domicilio, y andan siempre vagueando. Engañan a los incautos, diciéndoles la buena ventura por las rayas de las manos y la fisionomía del rostro, haciéndoles creer mil patrañas y embustes. Su trato es vender y trocar borricos y otras bestias y a vueltas de todo esto hurtar con gran arte y sutileza. ” Modernamente, gitano hace referencia a una etnia. También hace referencia a “persona que tiene gracia y arte para ganarse las voluntades de otros”. Todavía, la palabra “gitano” arrastra cierta carga peyorativa. Algo similar ocurre con palabras como: moro, panchito, sudaca o judío.

“Incluso o inclusive”? En realidad, estos dos términos no son excluyentes. Ambos son válidos. La confusión procede de gente con pocos estudios que utiliza la palabra para aparentar tenerlos. Esto hizo pensar que lo académico era decir “incluso” y no “inclusive”. “Incluso” es un adverbio que equivale a “con inclusión”. “Inclusive” es otro adverbio, que significa incluyendo el último objeto nombrado. Ambos pueden ser sinónimos de “también” pero no pueden utilizarse indistintamente siempre.

Hacia 1870 se llamaba “jardín” al “paraje donde hay abundancia de sujetos hermosos, especialmente mujeres”. De ahí que muchos hombres iban al jardín a ligar o buscar pareja. Hoy solo hace referencia a un lugar con plantas hermosas y en abundancia. En las clásicas representaciones del Jardín del Edén hace referencia al paraíso en donde viven Adán y Eva.

Según la etimología, la palabra “mujer” procede del latín “mulier” que deriva de un adjetivo que significaba “blando o aguado”. Realmente, no se conoce el origen real de esta palabra, ni como llega al griego o al latín. Este significado está relacionado con la conocida frase del “sexo débil” frente a la supuesta fortaleza de los hombres. Este tipo de prejuicios se conocen desde antes del Imperio Romano y la religión católica no hace más que reforzarlo. Durante la Edad Media se convirtió a la figura femenina en la responsable de los pecados y las desgracias, personificados en la figura de Eva, quien había caído en la tentación del Diablo y había mordido la manzana del Árbol del Conocimiento. De ahí que el término “femenina” o “fémina” se asociara más a “menos fe” que a “fecundidad” o “feliz”. Para evitar confusiones, la primera definición que aparece de mujer en la RAE es: “persona de sexo femenino o esposa o pareja femenina habitual”.

En Castellano antiguo se utilizaba “retrete” para hacer referencia al “cuarto para retirarse”. En el pasado, los retretes estaban apartados de la casa principal para evitar malos olores y problemas de higiene. Todavía, en muchas casas rurales se mantienen de esta manera. Y el lugar apartado para hacer caca o pupú se llama “letrina”. Por cierto, en México y en otros países se dice Popo. Visto de esta manera no parece tan asqueroso como decir mierda.

La “siesta”, esa costumbre tan española e hispanoamericana, tiene su origen en el siglo XIX. Antes de 1817, era el “tiempo después de mediodía, en que hace más calor”. En la actualidad está más relacionada con el sueño que se toma después de comer. La palabra “tolerancia” no hacía referencia al “respeto”. Hacia 1739, significaba “sufrir y llevar con paciencia” y “disimular o permitir algunas cosas, no licitas, sin castigo del delincuente”. Su significado actual o moderno, hace referencia al respeto hacia las opiniones y acciones de los demás. Las referencias al tema religioso no aparecen hasta 1925 en los diccionarios.

La palabra “trauma” significaba “daño físico”. En el Nuevo Tesoro de la Lengua Española (NTLLE) de la RAE de 1895 se define como “herida, parte lastimada”. Cuando Sigmund Freud utilizando una metáfora, alude a la palabra “trauma” para hablar de daños en el inconsciente, su significado cambia hacia esta última definición.

Una de las últimas palabras en aparecer es “turking”. Para entender este término, es necesario conocer primero la palabra “twerking”, que designa al acto de bailar provocativamente. Procede del inglés y es similar al perreo del reguetón. “Turking” hace referencia a la actitud pasota o indiferente del chico o la chica cuando la otra persona baila provocativamente para excitar al compañero o compañeros de baile.

En las lenguas no solo evolucionan las palabras sino que también lo hacen las frases. La frase “hacer deporte” se asocia, en la actualidad a una actividad física como ir al gimnasio o practicar algún deporte. Antes del siglo XX, “deporte” era sinónimo de “diversión, pasatiempo, holgura”. Vamos, que ver la tele hasta las tantas era deporte. Hoy las cosas han dado una vuelta de tuerca más. ¿Es deporte jugar al ajedrez? Unos opinan que si y otros que no.

Según los últimos recuentos, el español cuenta con unas 93.111 palabras, y sigue en aumento. Según la Real Academia Española (RAE), la palabra con más significados es “mano”. Esta palabra tiene, nada más y nada menos, que 371 significados, si se tienen en cuenta las acepciones complejas.  La palabra “electroencelografista” es la más larga del español con 23 letras. En el término “centrifugados”, todas las letras son diferentes. La palabra “oía” tiene tres silabas en tres letras. La palabra “pedigüeñería” tiene los cuatro firuletes que un término puede tener en Castellano. La virgulilla de la ñ, la diéresis, la tilde y el acento. El vocablo “reconocer” se puede leer de derecha a izquierda y viceversa. Es un palíndromo.

La palabra “euforia” como muchas otras, contiene las cinco vocales y solo dos consonantes. Lo mismo ocurre con la palabra “murciélago”. A pesar de que existen muchas palabras con las 5 vocales (aeiou), solo tres las tienen al revés: sudorífera, sudorienta u cuodlibetal. En la palabra “guineoecuatorial” las 5 vocales se repiten dos veces. Sin ánimo de ofender, la palabra “argentino” contiene las mismas letras que la palabra “ignorante”. Puede que sea por este motivo por el que algunos argentinos hablan demasiado, como una estrategia para esconder su desconocimiento. Las palabras “aeronáuticos” y “ecuatorianos” tienen las mismas letras, pero en orden diferentes. Pura casualidad en ambos casos. “Vislumbrándote” es la palabra más larga sin letras repetidas. Tiene 14 letras. La única palabra con 5 erres es “ferrocarrilero”.

Los cambios semánticos, son los cambios o adhesiones de significado que se producen de una palabra a otra. Estos cambios  se producen en todas las lenguas. Los cambios obedecen a diferentes motivos, uno de ellos es la aparición de algo nuevo como afirma el lingüista Luis Fernando Lara. Las metáforas y las similitudes son muy importantes a la hora de crear nuevas palabras. Un ejemplo es “agujero negro”. En informática se utilizan las palabras: virus, ventana o ratón (mouse) debido a que son metáforas de la realidad.

Los neologismos son las palabras que aparecen en una lengua, ya sean procedentes de otras o de nueva creación. La mayor parte de los neologismos en castellano proceden del inglés y francés.

Muchos de ustedes estarán familiarizados con el término “Primera Dama”. Se llama así a la mujer o cónyuge del presidente o del Primer Ministro de algunos países. ¿Qué ocurre cuando el titular es una mujer? Ocurre que ese nombre existe, pero no es tan conocido. Al evolucionar la sociedad y llegar las mujeres a ese puesto, resulta que se ha creado un término para plasmar esa nueva realidad. El termino es “Primer Caballero”. El primer país en utilizar ese nombre fue Estados Unidos, pero curiosamente nunca lo ha practicado. El equivalente en las monarquías europeas era el título de “reina consorte”. El término Primera Dama se ha popularizado en todas las republicas del mundo. En raras ocasiones, los “Primeros Caballeros” son noticia. El “Primer Caballero” más famoso fue Néstor Kirchner, esposo de la presidenta de Argentina , Cristina Fernández de Kirchner.

La lengua es el uso que le dan los hablantes. Por eso la RAE admite vulgarismos como: almondiga, setiembre, asín o madalena. Todos estos cambios pueden verificarse en el Nuevo Diccionario Histórico del Español (NDHE) que ha elaborado la RAE. El lenguaje no deja de evolucionar al ritmo de la sociedad que lo crea. El lenguaje tiende a ser más eficiente con el paso del tiempo. En 1994, la RAE eliminó la Ch y la Ll, ya que esos sonidos y letras se podían hacer combinando otras letras.  Puede que en el futuro, los idiomas principales se reduzcan a unos pocos. El viejo sueño del Esperanto, ha quedado como una bella fantasía en la historia de la humanidad.

 

Por Alcides Pimentel Paulino

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