Ozoria deplora sociedad de hoy busque éxito sin el menor esfuerzo y con engaño

Por admin Domingo 9 de Abril, 2017

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- En el marco de la celebración del Domingo de Ramos y la bienvenida a la Semana Santa, el arzobispo de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria, deploró que la sociedad de hoy luche por ser exitosa, “pero a través del engaño, la mentira, pisoteando a los otros, sin importar el daño a los demás”.

“Todo el mundo busca el triunfo en todos los sentidos, en lo político, en lo social y hasta en el sentido religioso, para ser grandes”, enfatizó el prelado durante la liturgia en la Catedral Primada de América, donde culminó la procesión que inició en la iglesia Las Mercedes.

Monseñor Ozoria manifestó este domingo que hay una tendencia a esa grandeza, a tener éxitos, “pero para los que siguen al Señor, el éxito y el triunfo debe llegar por medio del sacrificio”.

Durante la liturgia, el arzobispo de Santo Domingo puso como ejemplo que “Jesús, siendo Dios y teniendo todo el poder, se sometió a la obediencia, al sufrimiento, a la pasión, a la muerte y a no ser nada”.

“Jesús, siendo Dios se hizo nada y por eso Dios lo levantó de la nada y lo exaltó, dándole el nombre sobre todo hombre, de modo que a nombre de Jesús toda rodilla se doble. Su sacrificio fue lo que lo hizo triunfar ante la muerte y el pecado”, pregonó ante la feligresía católica.

En ese sentido, monseñor Ozoria adujo que “el sacrificio lo tenemos que aplicar en todas partes; en todos los ambientes, porque no se puede llegar al triunfo aplicando como se aplica hoy, la ley del menor esfuerzo, sin sacrificios y sin fajarse para llegar a la cumbre”.

“El Señor nos enseña a llegar al triunfo a través de la muerte, el sacrificio y la humillación. Es la enseñanza que el Señor nos hace hoy, Domingo de Ramos”, enfatizó el dignatario católico.

Procesión

Una multitud se sumó a la caminata de la Arquidiócesis de Santo Domingo, con la que dio la bienvenida a la Semana Santa, llevando al frente una representación simbólica de los soldados romanos con sus espadas empuñadas y vestidura de armadura, seguidos por monseñor Ozoria y varios sacerdotes.

Se recuerda que soldados romanos seguían la vía dolorosa tras el Mesías ser condenado por el gobernador Pilatos en Jerusalén, Israel, gobernada entonces por el rey italiano, Herodes, dicen las Sagradas Escrituras.

Con cánticos a Dios y con ramos nuevos de palma, tal como dice la Biblia que recibieron al Mesías días antes de su crucifixión en Jerusalén, la procesión de los católicos recorrió parte de las calles Mercedes, Sánchez y Arzobispo Nouel, hasta llegar a la Catedral.

POR FRANCIA VALDEZ