Oscar Holguín-Veras

Por Ramón Saba jueves 18 de julio, 2019

Nació en Monte Cristi, el 18 de diciembre de 1944. Su nombre completo es Oscar Rafael Holguín-Veras Tabar.

Poeta, ensayista, narrador, artista plástico, experto en literatura Infantil-juvenil y odontólogo. Concluyó un doctorado en Estomatología y una especialidad en Investigación Microbiológica. Se graduó de doctor en Estomatología y especialidades en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Profesional de la rehabilitación protésica, cirugía, implantes e investigación microbiología, además de reconocido periodoncista.

Oscar Holguín-Veras ha sido Co-decano de la facultad de Estomatología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo; director del Centro de Salud Comunitario Santo Domingo y director de la Unidad Médica, ambas del Plan Social de la Presidencia de la República; Ha sido Embajador y Asesor Cultural del Canciller del país; Sub-administrador de SAVICA; miembro del Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y actualmente se desempeña como Director de la Clínica Estomatológica Dres. Holguín-Veras y Viceministro de Industrias Culturales del Ministerio de Cultura.

En su haber bibliográfico se encuentran títulos de varios géneros literarios; libros en poesía, entre los que se encuentran: “Poema inconcluso de la pleamar”, “Ínsula mía”, “Sinfonía en la sombra desmadejada” y “ Cierva de ángel”; en literatura Infantil-juvenil: “Los bosques de Holguín”, “La doncella encantada de las aguas blancas” y “Grum Grum el Centolla”, que para muchos es la primera novela escrita en nuestro país para el segmento menor de edad; en cuentos para adultos: “Olvido y desamor en Palo Seco”; además de las obras “Manual de microbiología oral” y “Aislamiento primigenio del streptococcus mutans en Santo Domingo”, entre otros ligados a la investigación.

Ha dictado conferencias magistrales para congresos culturales, ayuntamientos, universidades, clubes sociales, etc.; y ha sido además jurado de concursos anuales de cuento.

Son muchas las instituciones que han reconocido la encomiable trayectoria profesional de Oscar Holguín-Veras, siendo quizás la más significativa, haber sido declarado Ciudadano Distinguido de La Vega, honrado con un pergamino que le confirió del Ayuntamiento de esa comunidad.

 Oscar Holguín-Veras ha formado parte del Movimiento Cultural Universitario, del Ateneo Insular Dominicano, Presidente-Fundador del Grupo de Literatura Infantil y Juvenil Pedro Henríquez Ureña, miembro fundador del Círculo de Bibliófilos y miembro fundador del Círculo de Coleccionistas.

El crítico literario, poeta y escritor José Rafael Lantigua opina que Oscar Holguín-Veras se extasía en la luminosidad del instante. Sabe que su memoria transita el azar de los recuerdos infecundos, tal vez de los momentos que lastimaron la heredad del tiempo, pero sabe también que sobre estos “tiempos lerdos” se fue creando el instinto luminoso del poema, el instante supremo en que los dones se plantaron lejos de sus albedríos para sustanciar una imagen y su pureza, una sensación y su sombra.

La poeta y ensayista Carmen Pérez Valerio opina que el largo aliento de varias de los trabajos poéticos de Oscar Holguín-Veras, además del fondo que lo sostiene, parece diseñar espacios de reconstrucción de realidades diversas que le atañen y aspiraciones que se enlazan en el amor, el dolor, la justicia y la sed de infinito; con un eco de añoranza, denuncia y esperanza que se resiste a concluir.

En ocasiones, lo moralizante, lo autóctono y cotidiano, en un amasijo de memoria pueblan su universo, y con una ternura singular une los eslabones de la hibridad cultural, del terruño que le es propio y amado, y del niño que fue y perpetúa en su discurso. No es de extrañar que tanto en la poesía como en la narrativa, así como en su literatura infantil y juvenil, Oscar Holguín-Veras Tabar construya una realidad que parece diversa en expresión, forma y contenido, pero que en verdad se trata de una única realidad, de un único discurso, que engloba al autor y su obra en un estado singular de la conciencia.

Finalmente, el ensayista, narrador y director de la Academia Dominicana de la Lengua, Bruno Rosario Candelier afirma que Oscar Holguín-Veras ha tomado el cultivo de la literatura infantil con la seriedad y la profesionalización que esa empresa creadora conlleva.

Y tanto en su propia creación como en la de sus compañeros de ideas, descansa el desarrollo de este tipo de literatura que tiene por su naturaleza distintiva, un propósito y una especificidad como producto del talento imaginativo de los seres humanos y como la creación dirigida y orientada hasta un sector de la populación caracterizado por el fuero de lo imaginario, el predominio de lo lúdico y la identificación con aventuras maravillosas.

Cada etapa de la vida humana tiene y requiere determinados reclamos y apelaciones: el niño busca el juego y la expansión; el joven, la variedad y la diversión: el adulto, el recogimiento y la entretención y el viejo, el refugio y la protección.

Todo esto lo descubre el narrador con sus intuiciones y vivencias, y por supuesto el autor de literatura infantil y por eso la literatura infantil y juvenil se dirige a niños y jóvenes y se articula con los recursos elementos y motivos que llaman la atención a la imaginación fresca y libérrima de la etapa más tierna y juguetona del ser humano.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema de Juan Oscar Holguín-Veras:

Quietud

 Siempre estuve montado en una nube

de sueños y caramelo.

Cabalgaba

arreándola con mis pensamientos.

 Tinaja florecida fue que me aturdía

en días abrevados de esperanza.

Cándido sombrero me cobijaba

en verdes sombras

y quietud de perezoso.

 Y ahora, heme aquí,

en el azul de lo sublime

suspirando por una flor enraizada.

Por Ramón Saba

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