Oquendo Medina

Por Ramón Saba

Trayectorias Literarias Dominicanas

Nació el 17 de enero de 1955 en San Pedro de Macorís, pero adoptó a Villa Altagracia como la cuna de sus afectos. Su segundo apellido es González.

Ensayista, narrador, poeta, cultivador de la literatura infantil-juvenil y político. Completó una licenciatura en Ciencias Sociales, con una concentración en Estudios del Caribe por la Universidad de Puerto Rico (UPR). Fue administrador general en la Industria Nacional del Papel; diputado al Congreso Nacional; presidente de la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos; director general del Instituto Nacional de Administración Pública y administrador general del Hipódromo V Centenario. Es miembro fundador del Taller literario César Vallejo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

En el haber literario de Oquendo Medina se encuentran los poemarios Imágenes de luces y sombras, Conversaciones con Pedro y otros poemas, Noches frágiles y desnudas y Tristísima despedida; la novela, Aunque me cueste la vida; de cuentos Mi querido amigo nocturno; de literatura infantil El jovencito Duarte y los ensayos Composición social, Liderazgo político de Leonel Fernández, Corrupción y transparencia en la administración pública y Función pública y clase política. Sus cuentos, poemas y ensayos han sido recogidos por revistas y periódicos nacionales y extranjeros y en importantes antologías de Puerto Rico y nuestro país. Su biografía pasiva es expuesta por plumas de gran prestigio como las de Cándido Gerón, Franklin Gutiérrez, Miguel Collado y Rafael Molina Morillo, entre otros.

Oquendo Medina ha sido conferencista y expositor en importantes seminarios, tertulias e instituciones de notable nombradía, tales como “Compartiendo buenas prácticas, encuentro de escuelas e institutos de administración pública”; “Avances y perspectivas de la reforma del Estado y la administración pública” y “Seminario internacional sobre formación de servidores públicos”, entre muchos más.

El escritor puertorriqueño José Emilio González asegura que es natural y lógico que Oquendo Medina busque la palabra alentadora de otro autor con mayor experiencia, como es el caso suyo, para que estimule a un público nuevo a leer su obra. Sin embargo, le parece que su poemario Conversaciones con Pedro y Otros Poemas ofrece suficiente material interesante como para no hacer necesario un prólogo. Además, en sus versos y narraciones publicadas, Oquendo Medina ya ha ofrecido suficiente prueba de su capacidad y talento. La estructura de desarrollo en la obra mencionada se asemeja a una espiral de círculos concéntricos. El punto de partida se revela en una serie de evocaciones de la infancia que se van expandiendo desde lo individual hacia lo histórico. Frente al dolor que le produce el espectáculo oneroso de la pérdida de los valores morales por el hombre dominicano –espectáculo que en varias medidas se difunde como una plaga por el mundo latinoamericano- Oquendo Medina erige frentes de resistencia, monumentos de devoción a la esencia pura de la Patria.

Finalmente, el escritor dominicano Avelino Stanley es de opinión que la novela, Aunque me cueste la vida, de Oquendo Medina, cuenta la historia de María Corazón. Tras una niñez feliz junto a un padre y a una madre que siempre la adoraron, le viene un panorama en el cual la vida parece haberla escogido para doblegarla, para empujarla hacia las vicisitudes del acoso, para someterla a un quehacer no deseado, para encaminarla por un derrotero en donde salen a relucir los estigmas de que son víctimas las mujeres en todo el mundo, sobre todo en las sociedades desorganizadas como la dominicana. Es una historia que toca la sensibilidad de cualquier lector sin importar su grado de frialdad. Una novela bien estructurada en la que destaca la limpidez con que está escrita y la diafanidad de los diálogos. Es una obra que reafirma la capacidad narrativa del autor.

Particularmente considero que Oquendo Medina, en lo personal, esgrime una postura seria, responsable, transparente y firme frente a los embates que le ofrece la vida, demostrada con gran sensibilidad al producir versos ataviados de noble sentimiento tras la muerte de su amada esposa Mayra Minaya y publicados en un libro trascendente al que tituló Tristísima despedida.

 Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema de Oquendo Medina, extraído de su poemario Tristísima despedida:

 

Lamento desesperado

 

Ahora

en soledad

una vez muerto

el verso más preciado del poeta

sólo quedan coplas afligidas

de rimas sueltas y llorosas

cayendo lentamente y por pedazos

sobre el papel humedecido del llanto.

Las palabras permanecen levitando

en la profundidad del acantilado

ante el silencio del trovador

prisionero de amarguras devastadoras.

Instante borrascoso

estallido de luces que se apagan

alejando el regocijo

pérdida emocional de un ángel de la guarda.

Lamento desesperado

de un quejido de vida intentando

detener las manecillas del reloj, anunciando

la hora de una muerte implacable

la retirada a destiempo

de una mujer inconmensurable.

 Por Ramón Saba

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