Omega cree que Johnny Ventura es quien lo tiene preso

Por El Nuevo Diario Martes 25 de Abril, 2017

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Como si se tratará de la obra "Crónica de una muerte anunciada" , del escritor colombiano Gabriel García Márquez, el merenguero de calle Antonio Peter de la Rosa (Omega) dijo que posiblemente el "Caballo Mayor" Johnny Ventura está detrás de su apresamiento porque no le respondió cuando dijo en enero que “El Fuerte no es merenguero”.

En una conversación con el periodista Tony Dandadres, de la cadena Univision, el cantante que se encuentra en la cárcel La Victoria, tras no cumplir el acuerdo con el Ministerio Público, dijo: "Quién está detrás de esto, será don Johnny Ventura que está guapo porque dijo que yo no era merenguero y no respondí. Yo no respondí", indica en la entrevista difundida por "Primer Impacto".

“El Fuerte", ante la pregunta de Tony de qué si cree que Johnny Ventura haría algo así, respondió: "Son cosas que a uno le pasa por la mente. Pero pienso que el señor Johnny no va hacer eso, simplemente estoy poniendo un ejemplo. Uno no sabe las manos que están detrás de eso".

“Entiendo que en esta ocasión se le fue la mano a la justicia. No sé si habrá manos poderosas detrás de eso, pero yo veo un ensañamiento muy extraño. Yo creo que por este caso yo pagué”.

Explicó que por dicho caso, en un principio fue acusado por su pareja Sahira Valerio, de violencia de género.

"Estuve preso casi diez meses. Le di un millón de indemnización a la supuesta víctima y le doné 300 mil pesos al patronato de mujeres maltratadas", aseguró.

“Omega” afirmó que no violó el acuerdo con las autoridades con el consumo de bebidas alcohólicas y no acudir mensualmente a firmar, entre otros detalles.

El intérprete de mambo que había salido de la cárcel en noviembre del 2016 regresó nuevamente al reclusorio a cumplir la condena de 4 años y 4 meses.

Omega había llegado a un acuerdo con las autoridades de pena suspendida y se le había advertido que de no cumplir con el acuerdo éste regresaría a La Victoria.

Por Richard Hernández