Ojalá que de nuestras urnas emerja un desmache dirigencial y una profilaxis moral

Por Edgar Marcano lunes 18 de mayo, 2020

Por fin el gobierno asiste a localizar los múltiples brotes del Covid oportunista, implacable, creciente, inespérado y tormentoso cuya realidad se advierte que no se acoje al sub registro de los boletines, la bestia es más virulenta que lo documentado, realmente estamos peor que lo asumido por la data, esa subestimación es irresponsable, el aislamiento y distanciamiento en una población hacinada es físicamente imposible.

La peste es aliada del clientelismo y los marchantes y regentes del capitolio juegan a la regaladera electorera y patriotera, en tanto nuestra cleptocracia y plutocracia cartelizadas han jurado engullirse el país a perpetuidad y eternizar las sombras borrascosas vividas, esos fariseos nos dispensan oscurantismo, hambre y terror, pues de tener Fe promovieran la salud y la bendición, hoy la frenética desplomada y bravucona de la aspiración juega a revertir la percepción cuando salta a la vista la tiranía del Covid y se advierte a leguas quien es el favorito para ganar las elecciones y encarrilar el país por derroteros civilizados.

Frene la peste y evite su tragedia, el agraciado en las urnas debe ser capaz de lidiar una jornada oportuna para preservar la vida de todos con soluciones efectivas, sean los regentes o aspirantes al capitolio, urge la reapertura económica, la flexibilización del crédito, la recuperación ha de ser desde ya hilvanada con los ODS y END, mientras nuestro comportamiento cívico y el sistema  sanitario contravienen la mitigación de la peste.

Imperan la desesperación y la exclusión en RD, tener más de 4 MM en extrema pobreza y un 55% de economía informal es lo mismo que vivir en el salvajismo y la barbarie, con razón ningun paisano asume la magnitud del riesgo de la peste, en tanto nuestros caudillos proponen soluciones con populismo, autoristarismo y proteccionismo en lo que nos amenaza la inminente tormenta de la crisis humanitaria haitiana.

La mutual cartelizada plutocracia y cleptocracia tiene a la RD al garete, ojalá que de las urnas dimane un desmache de nuestra dirigencia y de éste una profilaxis moral y que los elegidos comprendan que el antónimo de la pobreza extrema es la justicia social, mientras tanto nuestros ávaros dirigentes nos dispensan sus miserias éticas, enarbolando consignas baldías sin plantear soluciones útiles, su rapiña es tan descarada como si fueran ángeles del mismo infierno.

Pidamos a Dios que una falla técnica de bits y data no venga a aniquilar nuestra nación, hoy regencian el poder los mismos que hace 20 años lograron duplicar los ingresos fiscales sin crear impuestos y erigieron mega construcciones en la capital cuando nadie había hecho tanto en tan poco tiempo.

Actualmente entre promesas y afirmaciones discurre la campaña electorera con las mismas deficiencias en alimentación, educación y salud, cada día la vida es más difícil y un buen gobierno no garantiza la continuidad en el poder, pues siempre los inconformes son mayoría, la gente no percibe la intención de resolver los problemas, cada paisano empieza a decidirse por quien votar, los de abajo son el mercado electoral, la gratitud por el que mitigue el hambre influye en la decisión del votante.

Contrarrestar la fundita no es fácil, en tanto la oposición implementa formidables estrategias y tácticas con su equipo de veteranos mercadólogos, postulan a un tutumpote de origen libanés cuyos ancestros entraron hace más de 100 años por Haití, nos sobran razones para dudar de los auténticos y buenos sentimientos patrióticos de un prospecto de esa índole.

 

Por Edgar Marcano

Desde Montreal-Canadá

Anuncios

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar