ODEBRECHT. SOBORNO: Perspectiva Civil

Por Marino J Elsevyf Pineda miércoles 8 de marzo, 2017

El caso de ODEBRECHT ha tomado un giro sorpresivo, por aqueladagio jurídico que dice: “en Justicia se sabe cómo se comienza, pero no sesabe cómo termina”

Anteriormente me referí al aspecto penal del procesoODEBRECHT, (14/2/2017), en este prestigioso periódico, Nuevo Diario y ahoradebo hacer algunas precisiones civiles.

Aspecto Civil

Desde la perspectiva de un analista como Domat, co-autor delCódigo Civil de la Revolución Francesa, el dolo es “toda maquinación paraengañar a alguien” (Estado Dominicano).

Para otro tratadista, co-autor del Código Civil Napoleónico,Pothier, el dolo es “toda especie de artificio que alguien se sirve paraengañar a otro” (Odebrecht).

Así las cosas, desde el ángulo civil, el artículo 1116 delCódigo Civil Dominicano establece que el dolo es una causa de nulidad en loscontratos cuando los medios utilizados por uno de los contratantes puedenprobarse y ser evidenciados, (una causa ilícita en la obligación), como es laexistencia del crimen de soborno:admitido y confesado en Brasil, desdeMarcelo Odebrecht, Jefe de la multinacional, hasta sus secuaces, como JoaoSantana y dependientes o subalternos (Preposse), al servicio de las actuacionesdolosas, constatadas en los tribunales de justicia arreglada en Brasil(acuerdos de lenidad como allí le llaman) y al Principio de Oportunidad queaquí se recoge en el art. 34 del Código Procesal Penal, como fórmulatransaccional de justicia pactada, en nuestro país, (Discrecionalidad delMinisterio Público), que fue mal llevada y declarada inadmisible.

Para que la exégesis pueda ser valorada, nos exigetranscribir el artículo 1116 del Código Civil Dominicano, que dice textualmentelo siguiente:

Art. 1116.- El dolo es causa de nulidad, cuando los mediospuestos en práctica por uno de los contratantes son tales, que quedeevidenciado que sin ellos no hubiese contratado la otra parte. El dolo no sepresume: debe probarse.

Es decir, que la empresa ODEBRECHT no hubiera ganado loscontratos con el Estado Dominicano, sino utiliza el soborno en las licitaciones“que afectan la libre competencia” como mecanismo doloso y maniobra fraudulentapara ganar los concursos de concesión de obras del Estado, unas grado a grado yotras en concursos fraudulentos.

El “hecho incontrovertible y verosímil” que admite ODEBRECHT,es el soborno cometido en nuestro país (92MM US$) y otras 11 naciones del mundo,lo cual hace dolosa la negociación y produce la nulidad de los contratosexistentes entre el Estado Dominicano y la sedicente compañía Odebrecht.

Y a ello hay que agregarle para mejor comprensión, las cuatro(04) condiciones esenciales que validan los contratos entre las partescontratantes, regido por el artículo 1108 del Código Civil dominicano:

Art. 1108.- Cuatro condiciones son esenciales para la validezde una convención: El consentimiento de la parte que se obliga; Su capacidadpara contratar; Un objeto cierto que forme la materia del compromiso; Una causalícita en la obligación.

Es igual afirmar, que por la existencia de una causa ilícita(soborno) en el Contrato, anula y corrompe las condiciones esenciales para lavalidez del Contrato de Concesión de Obras otorgados a la Odebrecht.

CONTRATOS DE ODEBRECHT: Responsabilidad contractual

El artículo 1384 del Código Civil en su primera parteestablece, que no solamente uno es responsable del daño que causa un hechopropio, sino también del que se causa por hechos de las personas de quienes sedebe responder o las cosas que están bajo su cuidado, en este caso especial, larelación Comitente-Preposse que estudiamos los abogados.

Y la responsabilidad que subyace de los 17 contratos deconcesión con la empresa brasileña Odebrecht es post-contractual, como es elcaso de la especie. Y puede ser considerada en (2) dos vertientes;

1. La falta defidelidad relativa a los secretos, fórmulas e informaciones privilegiadas yconfidenciales de la competencia, de los concursos públicos o“licitaciones disfrazadas” y convertidasen amañamientos concupiscentes de funcionarios públicos y privados, movidos porel soborno brasileño de los 92 millonesdeclarados y admitidos.

2. Esto comprometela responsabilidad penal de los empleados que incurrieron en falta grave alaceptar sobornos en sus dictámenes al adjudicar el “concurso amañado”, ya quele ocasionaron un perjuicio a los demás concursantes con su criminal actuación,que caprichosamente y en forma dolosa por soborno, lo otorgaron.

En este caso, se verifica la relación de causalidad que searguye en materia de Responsabilidad Civil, ya que la empresa Odebrecht ha dado a conocer la existencia deun perjuicio (sobrevaloración de un 56% de las obras, según la investigaciónUSA), y la relación de causalidad entre la falta cometida; y el hecho generadordel daño causado al Estado Dominicano, (con los sobreprecios), es palmaria, yaque ha cometido una falta, lo cual hace condenable en forma irrefutable a lossobornantes (ODEBRECHT) y a los sobornados (funcionarios públicos y sectorprivado).

Por esto es imprescindible que se realice un peritaje de las17 obras contratadas por ODEBRECHT, para la cuantificación del daño (lucrocesante y daño emergente), ya que en Ingeniería todo es medible.

Esto implica además la responsabilidad personal de losempleados y funcionarios públicos autores del crimen, en calidad de SOBORNADOS.

LA INADMISIBILIDAD DEL JUEZ VARGAS

El juez de instrucción, no se conformó con el concepto dejusticia rogada que ha caracterizado la política criminal del nuevo CódigoProcesal Penal y en el ejercicio de sus funciones, con el diccionario deltratadista Don Guillermo Cabanellas, (a quien gracias Dios conocimospersonalmente junto a mi padre y mimaestro Juan Tomas Mejía Feliú), le ha trastocado e impedido a losconciliadores y al Procurador General de la República, su acuerdo judicial,negándose aceptar el trato espurio con la empresa Odebrecht, sobre elfundamento del artículo 37, que reglamenta la conciliación, porque el sobornode los 92 MM es un hecho que afecta significativamente el bien jurídicoprotegido y compromete gravemente el interés público, condición No. 1 del art.34 sobre los criterios de oportunidad y agrega ese artículo dos condiciones vitales:que el máximo de la pena imponible sea superior a 3 años de privación de lalibertad y otra que viene como “anillo al dedo” en el soborno de Odebrecht;cuando se ha cometido el crimen por un funcionario público, en ejercicio delcargo o en ocasión de este, como es el caso de la especie.

Y en esta “sentencia de especie” el juez dice en resumidascuentas, que el Ministerio Público no puede valerse de la conciliación paradirimir sus controversias, en base resolución 1029-07 de la Suprema Corte deJusticia que: legislo “sobre la conciliación y la mediación en los conflictospenales.

Le dictaminó en sentencia, que “la conciliación es uninstituto que debe ser utilizado únicamente por las víctimas del delito y losimputados” y agregó en su preclaro proceder, el juez que: el Ministerio Públicono puede en manera alguna intervenir en la conciliación (ver numeral 7 de lasentencia).

Concluyo con el albañil y arquitecto del Derecho ProcesalDominicano, (a criterio del jurista Don Niceto Alcalá Zamora), el más expertoprocesalista de su época, Don Froilan Tavarez, quien afirma sobre lainadmisibilidad lo siguiente:

La inadmisibilidad es una sanción (irrecibible), en que seincurre cuando un acto procesal no cumple con los requisitos de ley, ¡como loha dictaminado el Juez Alejandro Vargas!

 

 

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