Ocupan Ministerio de Hacienda en Brasilia en medio de protestas contra Temer

Por El Nuevo Diario miércoles 15 de marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, BRASIL.- Cientos de activistas de movimientos campesinos ocuparon hoy parcialmente el edificio del Ministerio de Hacienda en Brasilia, en el marco de una jornada de protestas contra el Gobierno del presidente Michel Temer.

Los activistas, convocados por organizaciones sindicales y de izquierdas que se oponen a una reforma del régimen de jubilaciones propuesto por el Gobierno, bloquearon la entrada principal de la sede de Hacienda y ocuparon la planta baja del edificio.

Fuentes policiales calcularon en alrededor de 500 el número de manifestantes, pero según los organizadores de la protesta se trata de unos 1.500.

La ocupación fue resistida inicialmente por los guardias del ministerio y en medio de empujones y algún principio de refriega fueron rotos los cristales de algunas de las ventanas de la planta baja, aunque luego de ese incidente la protesta proseguía en forma pacífica.

La jornada nacional de protestas se sentía sobre todo en Sao Paulo, donde el transporte público amaneció paralizado, aunque con el correr de las horas comenzaba a funcionar con cierta normalidad.

En Río de Janeiro la mayor adhesión se dio entre maestros de escuelas privadas y públicas, lo que obligó a la mayoría de los colegios a cerrar las puertas, mientras que el transporte público operaba sin inconvenientes.

Las protestas fueron convocadas por el Frente Brasil Popular y por el Frente Pueblo Sin Miedo, que reúnen a sindicatos como la Central Única de los Trabajadores (CUT, mayor unión sindical de Brasil) y la Central de los Trabajadores de Brasil (CTB), al igual que a grupos sociales como el Movimiento de los Sin Tierra (MST).

La mayoría de los organizadores de las protestas está vinculada al Partido de los Trabajadores (PT), formación de los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, destituida en agosto pasado por violaciones a las leyes fiscales y sustituida por Temer.

Los sindicatos protestan contra la polémica reforma al régimen de jubilaciones y pensiones que Temer presentó al Congreso en diciembre pasado y que eleva a 65 años la edad mínima para que tanto hombres como mujeres puedan acceder a esos beneficios.

Según las leyes actuales, en Brasil las mujeres pueden jubilarse con treinta años de cotización y los hombres con 35 y no existe para ello ningún límite de edad, con lo que hay quienes llegan a acogerse al sistema de protección social con apenas cincuenta años.

Las alteraciones en el régimen de jubilaciones y pensiones son parte de un severo ajuste estructural que ha propuesto Temer, el cual incluye un fuerte recorte del gasto público para las próximas dos décadas.

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