Un nuevo método para comprender el mundo de los negocios

Por Susan Espaillat jueves 24 de agosto, 2017

Desde Galileo Galilei, Isaac Newton y Albert Einstein, evidentemente las comprensiones de la astronomia, la física y la energía han cambiado. Su evolución se debe a que todo fluye y refluye, todo está en constante movimiento y cambio. Así sucede con las empresas y los negocios. La tecnología está a la vanguardia: la fibra óptica, las ondas satelitales, la educación on line, los niños nacen sabiendo y las mascotas nos llevan el café a la cama.

Que sucede? Lo primero es que para aceptar lo nuevo, tenemos que ser personas  dispuestas a dejar los viejos paradigmas, renovar, estar abiertos al cambio, y aceptar que la energía influye en todo nuestro entorno.

Esto es constelaciones empresariales,  es un método que te enseña a escuchar tu negocio, te ayuda a buscar respuestas más allá de lo obvio, y te sensibiliza con la energía para tu crecimiento. Así como no podemos ver las ondas que nos permiten hacer llamadas al celular pero hacen posible la comunicación.  Así mi empresa o negocio irradia una tasa vibratoria que atrae a los clientes, al dinero,  las oportunidades,  los empleados estables y la permanencia en el éxito. Es decir, la energía habla.

A modo explicativo. Si hubo algún evento que afectara y desarmonizara las relaciones comerciales, esto se siente en la empresa, “se huele”. Porque los sucesos no están aislados, se interconectan y telepáticamente emiten una energía o tasa vibratoria.

Por ejemplo, si un empleador no suele pagar justamente el salario a un empleado, y este empleado sale de la empresa, el nuevo integrante, sin saber porque, se siente inquieto, desconfía del jefe, comienza a buscar otro empleo en vez de dar lo máximo en  el trabajo.

Esto es así, porque el evento energéticamente sigue vivo y presente en ese lugar  con relación al tema del pago del salario. El empleador pudiera expresar desde su interno lo siguiente:

“es cierto, no le pague. Me incumplió y decidí tomar la justicia en mis manos. Asumo las consecuencias, y libero ese dinero, te lo entrego como un bono  por tu buen trabajo. Se bueno conmigo  y dame lo mejor de ti, por favor”.

Ahora sientan el cambio, de seguro el empleado, sin saber  porque se sentirá mejor y “holera” un jefe justo y cumplidor.

Que hace la constelación empresarial, lo primero es que les muestra la problemática, lo armoniza, restaura y por ende se vuelve a emitir una tasa vibratoria sanadora.

Si entre socios hubo alguna ruptura, por ejemplo, porque uno de ellos no asumió la responsabilidad de lo pactado en la sociedad, evidentemente esta situación no resuelta pudiera afectar las futuras relaciones comerciales, o no fluye bien el dinero, o se estanca el negocio y hasta posibles quiebras.

Un ejercicio sencillo para aliviar esta situación, es mirar desde nuestro interno al socio y decirle: “Di tanto como tu pero no resultó, te entregué todo y confié en ti. Ahora yo decido continuar con lo que me queda: la experiencia, unas cuantas monedas y el deseo de seguir… deséame lo mejor, como yo a ti te deseo lo mejor. Ambos perdimos y ambos ganamos”.

Con este ejercicio podrán sentir un cambio en la tasa vibratoria de ustedes mismos, y  a su vez, este cambio de energía se siente en lo que vayan a emprender con éxito. Este es el nuevo enfoque, que Bert Hellinger, el creador de este método pone al alcance de todos, restaurando la paz, el orden, la estructura y la riqueza en todos y para todos.

Por Susan Espaillat

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