#Nuevas Ideas, Nuevos Partidos (y2)

Por Leonardo Suriel Morel miércoles 1 de marzo, 2017

El Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR), fundado en 1898 por su ideólogo Vladímir Ilich Uliánov (Lenin) bajo la monarquía de los zares; fue un instrumento político que se organizó en condiciones políticas muy especificas para fines muy concreto: la insurrección armada, para el derrocamiento de la dictadura monárquica de Nicolás II de Rusia, último Zar; de ahí es que, su organización y disciplina tenía que ser de corte marcial. Este fue el modelo de organización política partidaria que copio la izquierda marxista dominicana y el mundo, graso error de los camaradas.

Con esa mentalidad militar fue que ellos dirigieron la sociedad rusa, producto de su realidad; así como usted estructure un partido, de esta misma manera se comportará cuando llegue al poder, si el partido es un desorden también lo será su gestión, (léase PRD) si es una maquinaria recaudadora de dinero, ladrones serán sí dirigen el Estado; por eso es que los ciudadanos deben ser más exigente con los partidos políticos y conocer muy bien, no lo que dicen sino lo que hacen, antes y después de llegar al poder.

 

La mayoría de los partidos viejos que sostienen el sistema político dominicano no son genuinos representantes de los intereses de la nación, sino representantes de sus intereses personales o de sectores económicos, otros son partidos familiares y hay partidos de amiguetes. Pero de lo que estoy sorprendido es que no hay partidos que sirvan al pueblo, en su mayoría. Estamos frente organizaciones sin conciencia ni ideales y, mucho menos, con ideología revolucionarias, sin violencia; por estar carente de propuestas de cambio para la nación, por eso es que muchas gentes están esperando y deseando partidos nuevos con políticas nuevas, no partido de membrete o de consignas vacías: Llegó papá, sino un liderazgo con capacidad, trasparencia y amor a la patria, porque la política no es un circo sino algo muy digno y serio.

 

Estos partidos del sistema de la corrupción quieren transmitir una imagen de modernidad en la forma pero son antiguos en el fondo. Es muy difícil que ellos puedan cambiar las prácticas de viejos marrulleros, acostumbrados a la tramposería, y el engaño contra el pueblo.

 

Hay que concienciar al electorado desencantado por la “vieja política” que el futuro está en algo nuevo, diferente e innovador, porque es muy difícil que estos partidos tradicionales quieran cambiar sus prácticas viejas de fulleros empedernidos; ellos sólo desean la cara joven que le ayude a refrescar la imagen partidaria tan deslucida por los escándalos de corrupción no sólo del gobierno sino también de muchos que hoy están en la oposición vendiéndose como honestos.

 

La nueva política tiene que auxiliarse de los medios como las TICD (Tecnología, Innovación Comunicación y Diseño) como parte de una imagen moderna, es cierto, pero no sólo en la forma sino también, en el fondo de ideas nuevas, lenguaje fresco, y propuestas innovadoras. Es manifiesta la orfandad de una nueva generación de estrategas en los partidos políticos de oposición de la República Dominicana; porque ellos, no han podido mermar la hegemonía política del Partido Liberación Dominicana, que luce una gran ecuanimidad por su seguridad de no tener un oponente creíble por la díscolas reacción de una oposición desenfocada de la realidad. Se tiene que construir un discurso que pueda diluir el embriagante vino de poder del PLD. Seré prudente al decir que la oposición actual exhibe una lujosa inexperiencia por no decir incapacidad, para no ser cáustico (mordaz o agresivo en lo que se dice) en mis palabras.

 

Nosotros debemos apostar por la inclusión armónica de los sectores marginados antes que una ruptura violenta de la sociedad dominicana; realidad que la vieja dirigencia no ve por su falta de visión geoestratégica, como es el caso de la seguridad nacional producto de una emigración haitiana descontrolada. La eugenesia política de los partidos tradicionales ha envejecido y sus ideas son obsoletas, ya no nos sirven para hacer los cambios que demanda la sociedad; ellos, se han convertido en un problema para la República Dominicana. A la vieja guardia de la política dominicana debemos reconocerle que está llena de experiencia, pero vacía de visión porque sus ideas degeneraron; nosotros no tenemos experiencia, pero tenemos visión.

 

Del teatro de la antigua Grecia sale el nombre del Síndrome de Hubris que aludía a las personas que robaban escena; luego se empezó a usarse como el trastorno de la personalidad, asociándolo con personas que tienen que ver con cargo de poder, este diagnóstico no está en los manuales de la siquiatría, pero esta patología se puede observar en muchas personas que ejercen el poder político. Los políticos que la padecen pierden la perspectiva del entorno total porque sólo les interesa lo que quieren ver y oír. Esta patología es un trastorno transitorio de personalidades del poder; para conseguir curar esta enfermedad el tratamiento consiste en darse un baño de realidad y también puede ser sanada cuando se es sacado del poder; pero este tratamiento es muy delicado y costoso porque puede ocasionar severo daños cerebrales al caer de las alturas, pudiendo ocasionar una locura permanente producto del repentino golpe.

 

La glorificación de la pobreza es el mayor merito que se le puede acreditar al sistema de partidos antiguos. La miseria no sabe si quien gobierna es de izquierdas o de derechas, porque no tiene ideología, ella sólo tiene necesidades. Decía Mahatma Gandhi ” La pobreza es la peor forma de violencia”. Los que no tienen misericordia quieren mantener a este pueblo libre y luminoso en estado de vergüenza; estos desempleados de la dignidad creen que esta humillación es para siempre. Debemos levantarnos contra la injusticia, aunque hay quienes dicen irresponsablemente ser apolíticos pero debo decirle que el apoliticismo es la forma más miserable de hacer política, y es practicada por personas insensibles quienes son indiferentes al sufrimiento del pueblo porque no les afecta, yo les respondería a estos estoicos de la conveniencia con una frase de José Martí: “Si no luchas, ten al menos la decencia de respetar a quienes sí lo hacen”.

 

¿Cómo sabrá el pueblo dominicano que una organización política o sus líderes, han envejecido? o ¿Cuándo dejan de ser útil un partido político y su dirigencia a la sociedad, para alcanzar el desarrollo? Sencillo; podemos decir que la dirigencia y el partido han envejecido, cuando dejan de soñar y comienzan a robar.

 

Finalmente diré que el sistema político tradicional dominicano se parece mucho a las palabras del libro de Isaías 28:15 citamos: “Por cuanto habéis dicho: Pacto tenemos hecho con la muerte, e hicimos convenio con el Seol; cuando pase el turbión del azote, no llegará a nosotros, porque hemos puesto nuestro refugio en la mentira, y en la falsedad nos esconderemos”.

 

 

 

 

 

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