Porque no debe renunciar el presidente

Por Roberto Paulino jueves 22 de junio, 2017

La política y el juego de beisbol tienen un gran parecido, es por eso que
se critica mucho, cuando un dirigente saca de juego a un jugador que
esta teniendo una buena temporada.

¿Cómo se puede dejar fuera de la lineación a un David Ortiz o a un
Albert Pujols cuando estos esten bateando por encima de los 300 y con
más de 30 jonrones?

Hago este símil porque el presidente Danilo Medina ganó las pasadas
elecciones con el 62% de los votos, y en su casi cinco años dirigiendo la
nación lo ha estado haciendo muy bien.

El primer mandatario ha estado cumpliendo al pie de la letra, su slogan
de campaña “Corregir lo que está mal, continuar lo que está bien y
hacer lo que nunca se ha hecho”

El problema eléctrico es un mal que nos afecta desde hace muchos
años, el presidente dijo que frente a ese mal, él no se iba a quedar de
brazos cruzados, por eso ordenó la construcción de las plantas a carbón
en Punta Catalina.

Hemos sido víctima por largo tiempo de la delincuencia y la violencia, se
ha estado corrigiendo ese mal, implementando el sistema 911 en las
ciudades con mayores índices de violencia y delincuencia.
Ahora bien aquellos insensatos que piden su renuncia, sería muy bueno
hacerle saber que primero tienen que ser como el presidente Danilo
Medina, calzarse sus botas y ganarse la simpatía del pueblo en las
próximas elecciones.

A los que llamamos intelectuales, usan su inteligencia para cosas
buenas, no para ideas alocadas, típicas de personas sicópatas o
poseídas por un espíritu diabólico.

Personas como Carlos Marx, Sigmund Freud, Albert Einstein, Sócrates,
Platón, Aristóteles, Jesucristo, entre otros, usaron su intelecto para
ponerlo al servicio de los demás.

No podemos aventurarnos a complacer deseos y caprichos de quienes
no lograron conquistar el voto del pueblo, y hoy pretenden, quizás con
ayuda de fuerzas oscuras, desestabilizar un gobierno elegido
democráticamente.

A ese atrevimiento de pedir la renuncia de Danilo Medina por parte de
esas personas que ellos, y otros iguales, se hacen llamar y se le llama
intelectuales, ha encontrado una inmensa pared de rechazo total a esa
macabra y peligrosa idea.

Ese rechazo no solo lo vemos en los diferentes líderes políticos y
sociales, sino también hay que verlo en los moradores de La Barquita
que no quieren que el presidente renuncie.

Los padres de los más de un millón de niños que se benefician de las
tandas extendidas en las escuelas, no quieren que renuncie, las madres
que dejan a sus hijos en las estancias infantiles no quieren que
renuncie.

No quieren que renuncie los padres de los niños con síndrome de dowm
y aquellos que son autistas o tienen alguna otra discapacidad, que han
encontrado un gran alivio en los Centros de Atención Integral para la
Discapacidad.

Pero tampoco quieren su renuncia las miles de personas que son
asistidas por el 911 y por la seguridad vial, ni los miles de pasajeros que
se van a beneficiar con la puesta en marcha del teleférico, ellos no
quieren que renuncie.

Los habitantes de Los Guandules, La Ciénega y Domingo Savio, no
quieren que renuncie, porque muy pronto tendrán casas decentes y
acogedoras y vivirán en un lugar seguro y tranquilo.
Las mujeres de los centros de madres que han creados pequeñas
empresas con ayuda del gobierno, tales como las criadoras de peces y
chivos, así como las propietarias de granjas de pollos y conejos, no
quieren que renuncie.

Aquellos productores de jengibre, piña, orégano, plátano, cacao, café,
aguacate, tayota, chinola, cereza y fresa, ellos tampoco quieren que el
presidente Danilo Medina renuncie.

También no quieren que renuncie, aquellos ingenieros que no podían
accesar a construir una obra en el Estado y gracias a los concursos
transparente de muchas obras, entre ellas escuelas y liceos, han
recibido por su construcción millones de pesos de ganancia.

Hoy el país está observando que por primera vez se tiene una verdadera
intención de combatir la corrupción y la impunidad con el apresamiento
de los acusados de recibir sobornos por Odebrecht.

Se ventila el caso de corrupción de los sobornos de los aviones Tucano,
y se interrogan a los posibles culpables de la venta de terrenos en el
CEA y en el caso del escándalo en la OISOE.

Aquí no estamos para permitir golpe de estado suave y sin violencia, la
mayoría del pueblo dominicano, no quiere que su presidente renuncie.

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