No nos mientan más

Por Ebert Gómez Guillermo miércoles 2 de mayo, 2018

Donald Trump, Theresa May, Emmanuel Macron, Ángela Merkel, Vladímir Putin y demás; no hablen más mentira, ya todo el mundo sabe cuál es el interés, el de ustedes ahora, como administradores de sus respectivos países, así como, el idéntico motivo de sus predecesores en el mismo puesto que hoy ocupan. Todo el mundo sabe que mienten.

Nuestro planeta es un lugar ya muy pequeño. Ahora las personas pueden distinguir y ver, con mucha más claridad, a los lobos disfrazados de corderos. “Quien piense que posea una verdad no puede propagarla a base de matar o esclavizar a otros pueblos” (F.C.R).

Es vital que otras naciones se cuestionen, en este momento, sobre ¿qué hacer? ante quienes, deliberadamente, pretenden atentar contra la vida, la paz y la salud del planeta. La indiferencia es inaceptable e irresponsable ante lo que sucede.

Los poderosos no quieren entender ni aceptar que la forma de las personas ver y conocer la realidad, no es la misma de hace tres décadas. Ya no pueden seguir matando, robando ni expropiando, repartiéndose el planeta y sus riquezas, ese mundo dejó de existir. Ahora lo que se impone es la negociación sobre bases igualitarias.

No pueden seguir desconociendo la deuda histórica que tienen con otras naciones. No pueden seguir odiando, ni promoviendo el odio entre los hombre, por sus conveniencias particulares, sépanlo bien. No promuevan ni aprovechen la ignorancia.

Tienen que aprender a vivir junto a los más nobles ideales. Carecen de fe en la humanidad y asoman su mala intención. Ignoran que lo mejor para sus países, no es lo más conveniente para el resto del mundo.

No es correcto que expresen con palabras lo que niegan con sus actos. Los cobardes y mentirosos no conocen la gloria, no les pertenece. Sus palabras no tienen sentido ni valor. ¿Cómo pueden ser tan indiferentes, como pueden ver y escuchar sin conmoverse ante tantos niños que mueren?

Piensen por un momento que el aire que respiran, el agua que beben y los alimentos que consumen, pueden ser posible para tantos en tantas partes del planeta que perdieron ese derecho y esa libertad. Se necesita con urgencia solidaridad y equidad.

Ya no mientan más, tengan a Dios en sus corazones, él es infinitamente misericordioso. Si no creen en Dios, entiendan que un mundo mejor puede ser posible para todos, pero con amor, dignidad y honor, sin egoísmo ni ambición, podemos estar a tiempo.

El miedo será vencido, el temor a la muerte, a la barbarie sin razón, desaparecerán de la faz de la Tierra. Hay que luchar para que exista más amor que odio, para obrar por sobre todas las adversidades para que ese día llegue pronto.

La larga noche terminará. Ustedes pasarán, como tantos otros han pasado. “las flores que florecen tienen su estación y nosotros también”. “Las cosas podrán cambiar si somos capaces de averiguar de dónde vienen las sombras que nos nublan la mirada y la vida”.

Autor: Ebert Gómez Guillermo

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