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No estuvo en el ánimo de Duarte su ausencia el 27 de febrero del 1844

Por Osvaldo A Basilio Reyes Martes 28 de Febrero, 2017

Duarte al regreso de su primer viaje al exterior, en el que visito varios países en compañía del señor Pablo Pujols gran amigo de la familia, a los fines de ampliar sus conocimientos cuando aun no contaba con 15 años de edad.

Inmediatamente llegó al país se puso en contacto con los jóvenes más cercano a su entorno a los fines de instruirlos y plantearles la posibilidad de separarnos del Régimen Haitiano.

Duarte era un estudiante dedicado y ejemplar a tiempo completo quien no se separaba de sus libros hasta pasada las 3 de la madrugada, razón esta que sus padres aprovecharon para enviarlo a Francia, España y Estados Unidos para de esa manera Duarte tuviera la oportunidad de ampliar su instrucción toda vez que en nuestro país no había educación superior , porque una de las primeras medidas tomadas por las autoridades mencionadas para mantenernos sojuzgados lo fue cerrar la Universidad de Santo Domingo única casa de estudios superiores de que disponíamos, admitiendo en consecuencia solo la instrucción básica.

Duarte conjuntamente con los demás miembros de la Trinitaria comenzaron a prepararse para darle en el momento propicio ejecución al designio que se habían forjados a los fines de obtener la independencia pura y simple a nuestro país.

De manera discreta y sigilosa se encaminaron a conciencia de que no disponían de los medios necesarios para tan magna empresa, algunos incluyendo a Duarte se enrolaron en el ejército haitiano para aprender el manejo de las armas, incluso se sumaron a los haitianos que se denominaban los reformistas quienes estaban inconforme con el Régimen de Boyer.

Los Trinitarios que así se denominaban los Duartistas con la soterrada intención de no empantar las avispas y se dieran cuenta de sus propósitos, ayudaron a los reformistas Haitianos a derrocar a Boyer. Derrocado este gobernante a Duarte le dieron el cargo de organizar las Asambleas para fines electorales, ocasión que aprovecho Duarte para ayudar a los dominicanos para que fueran elegidos para así tener más poder en este lado de la isla para la consecución de sus ideales.

Duarte eran un estratega y planificador nato, esto lo prueba la forma ingeniosa en que les hizo creer a los reformistas haitianos que su ayuda era exclusiva para derrocar a Boyer, no siendo así, tomando en consideración que Duarte como un remolino se unió a ellos para desde adentro actuar para beneficio externo que era el de separarnos de ellos obteniendo nuestra independencia.

El líder de los reformistas Haitianos que se alzaron con el poder lo era Charles Gerald Ainee, quien una vez se dio cuenta de los planes independentista de Duarte y los Trinitarios, de manera feroz los persiguió especialmente a Duarte por quién puso precio a su entrega y/o muerte.

Duarte no salía de la adolescencia en esos momentos, estando sus padres y familias allegadas muy preocupados por el riesgo que corría su vida, aconsejándoles estas familias a los padres de Duarte, que tenían que sacarlo fuera del país de lo contrario podía ser víctima de una muerte inminente tomando en consideración la saña con que lo perseguían dichas autoridades.

Aunque parezca difícil creerlo Duarte tuvo que correr más que Félix Sánchez en sus buenos tiempos saltando casas y ocultándose en casas de familias amigas, siendo desterrado conjuntamente con sus amigos inseparables Juan Isidro Pérez de la Paz y Pedro Alejandrino Pina, quienes vivieron en Venezuela y Curazao.

Esto fue en el año 1843, o sea más o menos un año antes de nuestra independencia, tiempo torturante para Juan Pablo Duarte y sus amigos de infortunio, a quienes los consolaban algunas cartas de familiares y amigos que los ponían al tanto de la situación del país, aunque en la mayoría de las veces les llegaban tardes porque los malos dominicanos que tenían el poder económico no les interesaba que ellos volvieran al país, ya que sus ideas eran diferente a la de los Trinitarios porque querían una independencia mediatizada acorde a sus intereses y no el de la República Dominicana por la que luchaban Duarte y los Trinitarios.

A ciencia cierta puede decirse que no le es imputable a Duarte su ausencia en la puerta del conde o de la misericordia la noche del 27 de Febrero del 1844, que a mi entender 3 poderosas razones de manera principal se encargaron de esa ausencia: 1-) su destierro; su enfermedad que lo mantuvo postrado en una cama durante los 2 meses previo a la independencia y la astucia malsana de los dominicanos afrancesados de interceptar las cartas que les enviaban sus familiares y amigos para que no le llegaran a tiempo a sus manos.