¡No basta con los militares en las calles!

Por Jesús M. Guerrero jueves 6 de abril, 2017

Es la quinta ocasión en los últimos años, que el gobierno se ve obligado a instaurar el patrullaje mixto; por el auge de la delincuencia que con su accionar enluta a los dominicanos. Al parecer, estamos atrapados en un círculo vicioso, capitalizado por los delincuentes.

Cada vez que la fechoría campea en cada rincón del país y comienzan los titulares noticiosos a informar las tragedias provocadas por los criminales; que no vacilan al momento de disparar, para arrebatar un celular, una cartera o cualquier objeto de valor. La única solución es lanzar al ejército para intimidar, sin embargo, a los pocos meses vuelve la misma cantaleta y mucho más fuerte.

En marzo escribí artículo donde afirmé que fue un mes que lamentablemente, las calles se tiñeron con la sangre de hombres y mujeres de bien. Es innegable, la incapacidad de la institución del orden para hacerle frente de forma efectiva a los desaprensivos sociales; los malhechores tienen a los ciudadanos temerosos de salir a las calles.

Inicia abril con la salida de los militares a las vías públicas y los reciben con el atraco a un establecimiento comercial en plena Av. Rómulo Betancourt, donde los ladrones se alzaron con una cuantiosa suma de dinero; seguimos atacando los hechos y no aplicando medidas preventivas.

Antes de ser un operativo de seguridad, parece un estado de sitio; no hay un perfil claro de quienes deben ser detenidos en los retenes. Parece una broma de mal gusto, ver como detienen a mensajeros motorizados debidamente identificados con el carnet de las empresas para las que laboran.

Todo indica que no existe la voluntad real, respecto a las políticas públicas para atacar las causales que originan estos arranques delictivos, y violentos que solo mancillan a los pobladores que no pueden costear escoltas ni nada por el estilo. Se debe integrar a todos los sectores para combatir este flagelo.

Un perfecto ejemplo de un plan de seguridad que con el pasar del tiempo ha demostrado su viabilidad, es el ejecutado en Colombia. Las alcaldías y clubes juveniles tienen un papel preponderante conjuntamente con la policía; pero agentes del orden acorde a los nuevos tiempos, preparados y disciplinados, cosa que lamentablemente no tenemos.

No podemos continuar poniendo curitas a la herida de bala que representan los altos niveles de criminalidad que hay en esta media isla, el Estado debe presentar planes factibles y coherentes para garantizar la seguridad ciudadana.

El Poder Legislativo está obligado a modificar el tan deficiente Código Procesal Penal (CPP), legislar una normativa penal procesal que se adapte a la realidad dominicana. El copy page que hicieron con el CPP vigente, ha generado más problemas que los que ha solucionado.

Para nombrar algo indiscutible, solo tenemos que ver que la medida de instrucción más utilizada; o mejor dicho la única que parece ser que llena las expectativas de los jueces, es la prisión preventiva. Cosa que ha vulnerado el CPP y se ha convertido en una pena anticipada violando uno de sus principios.

Se deben proponer soluciones que generen cambios, a largo y corto plazo, porque de lo contrario; eventualmente les entregaremos el país a los delincuentes que asedian para sustraer lo ganado honestamente.

Cito al ex presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez: “Los tiempos de los gobiernos son muy cortos y los de la delincuencia largos y azarosos. Entonces empecemos ya y no perdamos un solo minuto.”

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