Niños hambrientos de educación

Por María Hernández viernes 18 de marzo, 2022

En la actualidad los padres de muchos niños, que han quedado fuera de las aulas, en este año escolar 2022, demandan de las autoridades que se les habiliten las escuelas que se encuentran deterioradas en áreas urbanas y rurales de diferentes provincias del país para que sus hijos no se queden fuera de las aulas.

La educación primaria es gratuita y obligatoria, de manera oficial, para niños entre las edades de 5 y 14 años, pero los que viven en zonas aisladas están limitados para la escolarización por lo que las autoridades deberían implementar proyectos para llevar la educación hasta los rincones más apartados de la República Dominicana.

Son muchos los niños y niñas que tienen que recibir clases en casas alquiladas en mal estado o debajo de árboles aún con toda la tecnología y nuevos avances con que cuenta el Ministerio de Educación de nuestro país.

Por otro lado, sería importante determinar el gasto que invierte el Estado dominicano en estudiantes del vecino Haití por la gran cantidad de alumnos de esa nacionalidad que se encuentran estudiando en nuestro país. En 2015 los estudiantes haitianos en escuelas dominicanas representaban un 65.7%, es decir 37,567 estudiantes en escuelas públicas, 6,148 en colegios privados y 595 en el área semioficial, frente a otras nacionalidades que tenían, en ese momento un 34.28% , igual a 23,113 alumnos.

En 2016, la República Dominicana ocupó el último lugar a nivel mundial en la evaluación de ciencias, matemáticas y en lectura entre 70 países de acuerdo al Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos, PISA, por sus siglas en inglés.

Mientras, en 2018 esos números no cambiaron mucho y se indica que el 80% de los estudiantes de 15 años que asistieron a centros públicos o privados de nuestro país no lograba superar el nivel 2, en esas pruebas, que es el umbral mínimo de competencia esperado para la lectura. Solo eran capaces de entender el significado literal de una oración o pasaje corto en un texto, por lo que se deben revisar los planes educativos que se ofrecen a los estudiantes.

El Ministerio de Educación es una de las instituciones del Estado que más recursos económicos recibe con un 4.0 % del PIB asignado a esa entidad educativa.

Instituciones como la Acción Empresarial por la Educación (Educa) recuerdan que  tanto la Constitución de la República Dominicana como la Ley General de Educación 66-97 definen la educación como un derecho que debe garantizar que cada niño llegue a la escuela con facilidad y que permanezca en ella. La educación como derecho conlleva el tránsito de los niños y adolescentes desde sus primeros años de escolarización, alrededor de los 3 años, hasta completar por lo  menos el último grado de la educación preuniversitaria. 

Sin embargo en 2021, según datos de UNICEF 3 de cada 5 niños y niñas de los que perdieron el año escolar por la pandemia, viven en América Latina y el Caribe y República Dominicana no escapa a esa realidad. En 2020 la deserción escolar fue de cerca de 22 mil estudiantes de ambos sexos debido a las limitaciones de la pandemia del Covid-19.

Además, para el año escolar 2019-2020 los profesores del sector público sumaron 97,668, de acuerdo a estadísticas de Educación.

Mientras, en febrero de 2022, la Secretaría de Educación del Partido de la Liberación Dominicana PLD advirtió sobre la falta de 19 mil maestros que según el MINERD se requieren en las aulas lo que afecta la docencia en nuestro país. En la gestión del PLD que encabezó el presidente Danilo Medina se construyeron unos 1,180 centros educativos dirigidos a la tanda extendida, con un total de 20,203 nuevas aulas. En agosto de 2020 se construyeron 23,528 espacios escolares de los cuales más de 18 mil correspondían a aulas nuevas.

De acuerdo a la Resolución No. 05-2021 del Calendario Escolar del Ministerio de Educación en su artículo 5 “Ninguna instancia o institución descentralizada del Ministerio de Educación puede suspender la docencia para realizar actividad alguna”, sin embargo los viernes y cuando convoca a reunión la Asociación Dominicana de Profesores, se suspende la docencia con regularidad.

El modelo educativo “Educación para Vivir Mejor” puesto en práctica por el MINERD “persigue una enseñanza con altos estándares de calidad, que además de conocimientos, competencias, principios y valores, prepare ciudadanos capaces de incidir en los cambios y transformaciones que demanda la sociedad de hoy y del mañana, al tiempo que atienda el desarrollo de las habilidades y destrezas necesarias para vivir mejor. Procuramos formar ciudadanos con un pensamiento reflexivo y sistémico, una visión estratégica, tolerantes y respetuosos; conscientes del valor de la justicia y de la equidad”, todo muy bonito en los planes, pero en la práctica los estudiantes distan mucho de lograr este objetivo.

En la modalidad de educación inicial hay dos tandas, una matutina y otra vespertina. La matutina es de 8:15 de la mañana hasta las 12:15 y la vespertina de 2:00 a 5:30 de la tarde. con períodos de clases de 45 minutos y un total de 25 horas a la semana. La jornada escolar extendida es de 8:00 de la mañana a 4:00 de la tarde. La educación primaria y especial tienen el mismo calendario con diferencia de algunos minutos en los horarios de clases. Mientras la educación básica de jóvenes y adultos (flexible) tiene una duración de 6 horas por semana de 6:00 a 10:00 de la noche y la educación básica de adultos semipresencial también tiene la misma duración los fines de semana. La educación secundaria tiene una duración de 30 horas por semana, como publica el Ministerio de Educación en su portal.

Instituciones como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), con el financiamiento de La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), apoyaron en el diseño de los cuadernillos del MINERD que están dirigidos a los y las estudiantes desde pre primario hasta el tercer grado de secundaria, con seis rondas de producción, para un total de  29 cuadernillos. Estos cuadernillos, según informan,  han llegado a más de 2 millones de estudiantes de escuelas privadas y públicas. Estas últimas han sido priorizadas por sus condiciones de vulnerabilidad.

La Constitución de nuestro país exige la obligatoriedad de completar 12 años de educación que es el tiempo en  que se ha establecido para concluir en los sectores educativos públicos y privados los niveles educativos inicial, primario y secundario, como recuerdan instituciones como UNICEF.

En la actualidad, es frecuente ver a través de los medios de comunicación y redes sociales a estudiantes de ambos sexos escenificando peleas en las escuelas ante la falta de seguridad que tienen la mayoría de los centros de enseñanza públicos en nuestro país, en muchos de los cuales estudiantes han intentado agredir también a maestros.

Aunque otros se esfuerzan por hacer la diferencia en sus escuelas. Una idea innovadora y reciente es el hecho de que estudiantes de un colegio de La Romana han logrado construir un robot con materiales reciclados que hasta tiene la capacidad de hablar. Otro grupo de 10 estudiantes de Salcedo diseñaron y construyeron un vehículo espacial para la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), entre otros grandes inventos.

La educación es la esperanza de los pueblos y de los pobres para salir de la marginalidad y superarse junto a la familia. Las habilidades que desarrollan los estudiantes les permiten ver el mundo diferente y al final nos llevarán a convertirnos en una nación desarrollada que no tenga nada que envidiarle a otros países en donde la enseñanza es una responsabilidad y prioridad para el Estado y de los padres o tutores que tienen el deber de velar por la capacitación general de sus hijos.

Por: María Hernández

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