Nikelma Nina

Por Ramón Saba

Nació el 22 de julio de 1977 en Santo Domingo, pero lleva muchos años viviendo en Estados Unidos de América. Su segundo apellido en Minyetty y sus cercanos amigos la llamamos Niky.

 Poeta y gestora cultural. Completó un curso asociado en Artes Liberales en el Bronx Comunnity College; también un diplomado en Historia del Arte en Centro de Cultura Casa Lamm en México; otro diplomado en Historia del Arte desde Mesopotamia hasta el Renacimiento Italiano en Hampton School y actualmente está cursando una licenciatura en Literatura y Creación Literaria en el Centro de Cultura Casa Lamm en México.

Formó parte del Primer Programa de Creación Literaria en español (CUNY). Desde hace más de quince años se ha desempeñado como administradora general en el área farmacéutica en la corporación Central Pharmacy Group. Es miembro activo del Grupo Literario de LACUHE, del cual fungió como directora de la Feria Internacional del Libro 2021, la cual fue dedicada a la poeta Karina Rieke y a quien suscribe este artículo; también es secretaria de la Academia Norteamericana de Literatura Moderna Internacional, capítulo Nueva York.

En su haber literario sólo se encuentra un poemario con el título La eternidad del instante. Por la Editorial Turrialba Literaria de Costa Rica; pero dispone de otros aún inéditos. Algunos de sus poemas fueron publicados en la antología Colección Poética LACUHE 2020, mientras que otros, como “Ausencias” fue plasmado en una galería de arte a cielo abierto en las calles de Turrialba, Cartago, Costa Rica y “Lingüística del deseo” fue publicado en el programa Un Poema por Día del Comisionado Dominicano de Cultura en Nueva York.

Nikelma Nina dictó una conferencia en la Biblioteca del Congreso de Washington, representando a nuestro país, con una disertación sobre la vida y obra de Aída Cartagena Portalatín titulada “Aquí hace falta una mujer… y esa mujer soy yo”. Participó en el Festival Mundial de la Poesía (Capítulo Nueva York); además en el Primer y Segundo Festival Internacional de Poesía de Turrialba de Costa Rica; en el evento de inauguración de “This Is Poesía” en New York y en la presentación de su obra en la VI Feria Internacional Del Libro (Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) en Tuxtla, México.

Nikelma Nina fue reconocida con el Premio Poeta Emergente 2020 otorgado en el Festival Internacional Grito de Mujer por la organización Mujeres Poetas Internacionales, que lidera la poeta dominicana Jael Uribe.

Aprovecho este espacio para expresar todo el agradecimiento que siento por ella por el trato de que fui objeto en mi estancia reciente en New York, en la que ella actuó como mi anfitriona y edecán durante los días que pasé en la celebración de la Feria Internacional del Libro LACUHE 2021, recibiendo de su parte una atención y un trato de primer orden.

 El editor Yorman Mejías considera que la escritura de Nikelma Nina es un yacimiento de hermosas perlas poéticas cultivadas con delicadeza. Sus poemas se caracterizan por ser breves, sublimes y poderosos; una combinación ciertamente encantadora. Sus versos libres se desdoblan de las páginas y se alojan en el pensamiento como una pregunta abierta y con un dejo de belleza sutil, algo parecido al primer encuentro con La noche estrellada de Van Gogh.

La poeta y periodista Deidamia Galán estima que ha habido una maravillosa metamorfosis entre los primeros textos que me mostró Nikelma Nina, cuando apenas descubría esa necesidad de manifestar su alma a través de la escritura, y su poesía actual, llena de madurez, profundidad y estética; una poética sin redundancias, sin rimas, sin lugares comunes, con una identidad propia. Ella encontró -repentinamente- en la poesía una pasión, de esas reales y fuertes, quizás escondida por años en algún lugar de su universo propio, desde el que ahora ha volcado no sólo sus emociones, sino también un discurso más existencial, filosófico y transformante, donde se ha curado a ella misma, se conoce y se celebra.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema de Nikelma Nina:

Gota negra

 En la comisura de mi ojo huérfano de ti

se forma un pensamiento.

 Roca líquida

conectada a la fragua

de mi piel rompeolas.

 

Casi inerte, da sus primeros pasos

rasgando mis ojeras.

 

Náufraga de gravedad,

bautiza aullidos,

su oleaje me nombra

en la espiral del tiempo.

 

Y el ocaso

cae por mi mejilla

con rabia otoñal.

 

Por Ramón Saba

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