Ni contigo ni sin ti, tienen mis males remedio

Por Rolando Robles sábado 19 de octubre, 2019

Nunca imaginó el maestro Antonio Machado que sus versos, aun con la brillante interpretación de Emilio José, serían punto de referencia 80 años después de su muerte. Y no por parejas de enamorados, ni tampoco en su tierra natal.

Esta vez el homenaje le llega desde una islita que otro maestro se empeñó en colocar “en el mismo trayecto del Sol”, leguas rumbo al poniente y por boca de un puñado de políticos quisqueyanos, descendientes directos del “encate” de criollos españoles y negros esclavos, traídos desde mas allá del Sahara.

Porque siendo verdad reconocida, que nuestra raza (la dominicana) es algo así como el “ventú” de músicos de oportunidad, que se juntan sólo para la ocasión; hay que reconocer que el sustrato mas profundo, nos viene (a la raza dominicana) de las madres patrias, África y España. Es así como, la clase política nuestra, está conformada por mulatos, entreverados y blancos criollos,

Y siendo también cierto que, la logia del siglo XX llamada Comité Político, del partido que inventó don Juan, y cuyo censo racial arroja, cabeza mas cabeza menos: 14 mulatos, 2 turcos, 6 blancos criollos, 4 jabaos regulares, 1 jabao de corte mocando,1 negro blanqueado, 2 rubias oxigenadas, 2 jabadas naturales y 2 morenas de alto copete; se ha propuesto formar dos orquestas de cámara, en lugar de la gran sinfónica que siempre fueron.

Pues de este simpático grupo, hay (22) que se unieron para cantar a coro los viejos versos de Machado, ya hechos canción:

“Ni contigo ni sin ti, tienen mis males remedio,

contigo porque me matas y sin ti porque yo me muero.” 

Pero, dejemos el sentido figurado y vayamos a lo formal, al hecho y sus consecuencias. ¿Qué es lo que sucede en realidad? ¿qué se esconde detrás de ese lamento -y a veces grito de impotencia- de los danilistas?

Bueno, hay varias aristas en este asunto. Por una parte, es evidente que Ladino pensaba pasarle el rolo a Leonel; pero, no siempre las cosa salen como se espera. Él estaba confiado en que Leonel -como acostumbra- se sometería dócilmente al designio de la mayoría orgánica y mecánica, que el presupuesto nacional construye.

El problema es que, al votar todo el mundo en las primarias, se perdió el control y fue necesario aplicar la “mano negra” para trastocar esos resultados que las encuestas presagiaban. Y el descaro fue tan grande que, ahí mismo vino la debacle.

Ahora ya es tarde para retomar el rumbo, y el otrora poderosísimo y glorioso PLD, está en una situación de “perder-perder”, aunque no por lo que dijera doña Margot. La desgracia viene por el ladino empeño de sacar a Leonel del juego. El problema es que Leonel es el dueño del bate, la pelota y la trocha, y el “play” está en el patio de su casa. ¡Qué gran dilema!

Si Leonel se va o lo botan, hay garantía de segunda vuelta. Y el resultado es: el PLD fuera del poder, en cualquier escenario. Lo ideal para Ladino fuera que se pudiera convencer a Leonel de quedarse, aunque haya que darle -o mas bien ofrecerle- tres cuartas partes del gobierno futuro.

La cuestión se agrava porque si Leonel se queda, pierde la conexión con “La Fuerza del Pueblo”, que es su base de apoyo y de ahí en adelante, sólo le espera la fría tumba que Ladino le ha estado cavando desde hace un gran tiempo; con una agravante, el velorio sería sin dolientes y mas bien lucirá, como una “fiesta patronal”, en honor al santo del lugar, San Ladino.

De modo que los 22 cantantes aquellos, tienen razón mas que suficiente para el lamento, especialmente si Luis Abinader gana, que -aunque él, de manera personal no lo quiera- se verá en la obligación de jugar el palé “Odebrecht-Najayo” a que está apostando el PRM entero, y muchos mas.

De cualquier manera, la cosa se ha puesto color de hormiga para el partido de “los mas inteligentes del país”. Pero, quién lleva la peor parte es Ladino, que hizo lo indecible para sacar -en unas elecciones- mas votos que don Juan (58% en 1962) y Leonel (57% en 2004). De esa manera, él supuso que se convertiría, en el “verdadero líder” del PLD.

¡Lástima que el liderazgo le vaya a durar tan poco tiempo!

Como pueden entender amigos lectores, “la vida te da sorpresas”, dice otra canción, pero no creo que el coro de los 22 -o 21 y un quemao- se anime a interpretarla. Ellos prefieren otra estrofa del maestro Machado.

“quién canta su mal espanta y aquel que llora lo aumenta,

yo canto por divertir el dolor que me atormenta, ayyy.”

 

¡Vivimos, seguiremos disparando!

 

POR ROLANDO ROBLES

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