New York City FC 3-1 sobre Atlanta United, bajo la lupa

Por admin martes 9 de mayo, 2017

EL NUEVO DIARIO.- La semana pasada analizamos como Ben Olsen, Director Técnico del DC United, le ganó la partida táctica al Tata Martino. Esta vez fue el New York City FC (NYCFC), que al parecer tomó nota, ajustó sus tornillos y planteó un partido para sacarle provecho a las deficiencias mostradas por Atlanta United. Dio resultado.

Los dirigidos por Patrick Vieira dominaron todo el encuentro, copando el mediocampo para no permitirle claridad y manejo al club del Estado de Georgia, mientras presionaban de manera escalonada cada balón que llegaba a los pies de Miguel Almirón.

La manera en que llegó la derrota de Atlanta United, en especial la falta de respuesta desde la banca, ha generado comentarios. Más allá de haber perdido dos partidos de manera consecutiva, lo que debe ser analizado es la forma en que Atlanta United ha sido vencido en ambos encuentros. Y el asunto se extiende antes de este mal bache, ya que en su última victoria, previa a sus dos derrotas (22 de Abril, 3-1 ante el Real Salt Lake), el equipo de Tata tuvo un partido muy por debajo del nivel mostrado durante las primeras 6 semanas. Repito lo que expresé en aquel momento, el hecho de que Atlanta United pudo sacar 3 puntos valiosos en la ruta ante Real Salt Lake, no es necesariamente sinónimo de buen juego.

El no haber tenido un buen funcionamiento colectivo ante el Real Salt Lake, DC United y este pasado fin de semana ante el NYCFC – 3 partidos de manera consecutiva – debe ser un punto de inflexión para el autoanálisis que debe realizar el cuerpo técnico del Atlanta United.

Pero seamos justos, estamos hablando de un conjunto de expansión que, además, tiene lesionado a su goleador (Josef Martínez) y perdió por suspensión a uno de sus volantes de ataque para el partido ante NYCFC (Yamil Asad). Todo eso pesa, no me cabe dudas, además de reiterar que un jugador en punta con las características de Kenwyne Jones no es el indicado para el sistema que plantea el Tata.

Ahora bien, no tener respuestas tácticas, o aplicar medidas poco efectivas en dos partidos consecutivos, tiene por naturaleza que llamar la atención, especialmente tratándose del Tata. Hace dos semanas, el DC United simplemente le cedió el balón y el terreno al Atlanta United, cerrándole espacios en el último tercio y saliendo rápido a la contra. Tata no logró descifrar el acertijo defensivo del DC United. A partir del minuto 20, Atlanta United no llegó con claridad al arco rival. ¿Por qué no hubo una variante?

Este pasado fin de semana, el NYCFC ejerció un planteamiento táctico distinto al DC United, pero igualmente efectivo. Los dirigidos por Patrick Vieira colocaron cuerpos en mediocampo, metieron ‘pierna fuerte’ y no dejaron ni respirar a Miguel Almirón. El resultado: con su ‘media punta’ desarticulado, el balón no llegaba con ventaja ni claridad a la zona de ataque del Atlanta United. Incluso, el golazo de volea anotado por Carlos Carmona fue un gol de otro partido. Lejos de merecerlo, el rebote le cayó a Carmona que definió de forma magistral. El 1-1 transitorio fue inmerecido, pero en el fútbol, no todo es merecimiento.

El Guaje Villa y Jack Harrinson fueron una pesadilla para la zaga de los del Estado de Georgia. En varias ocasiones penetraron de manera incisiva en los espacios, provocando jugadas de peligro y desajustes en la zaga de Atlanta. El NYCFC la tuvo clara: fue efectivo moviéndose en bloque en todo el terreno, y plantándose firme en la cancha desde el primer minuto.

La zaga del Atlanta United ha sido afectada por un “virus” de lapsus mentales y falta de concentración, resultando en goles encajados. Como ejemplo, recordemos los dos goles anotados por el NYCFC en espacio de dos minutos (60’ y 62’).

Los números no dejan espacio para subjetividades. Atlanta United encajó 8 goles en sus primeros 7 partidos esta temporada (para un promedio de 1.14 goles encajados por partido). En los partidos correspondientes a las semanas 8 y 9, los pupilos del Tata han encajado 6 goles en 2 partidos (3 goles encajados por partido). Más claro no canta un gallo.

José E. Devárez

@JEDevarez

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