Necesitamos más estadistas y menos políticos en este país

Por Humberto Salazar martes 10 de enero, 2017

¨La diferencia entre un político y un estadista es que el político piensa en las próximas elecciones y el estadista en las próximas generaciones¨ James Freeman Clarke (clérigo y ensayista estadounidense).

En una visita a una comunidad rural de la provincia del El Seybo el pasado domingo, el Presidente Danilo Medina pidió a un grupo de campesinos compuesto por jóvenes y adultos, de la necesidad que lo acompañen en su visión de desarrollo del campo dominicano para evitar que los cinturones de miseria, característicos de nuestras grandes ciudades, sea el destino final de sus hijos.

Sucedió en Pedro Sánchez, donde Danilo compartió en forma publica hacia donde quiere conducir a esos mas del 30 por ciento de nuestra población que vive y produce en el campo, y que se ve arrastrada hacia la zona urbana por una combinación de falta de oportunidades y el relumbrón que provoca el brillo de la vida moderna.

La gran diferencia entre un político y un estadista, es que el primero solo piensa en las próximas elecciones y en las artes, malas o buenas, que va a emplear para satisfacer lo que son sus ansias de gobernar, su mirada es tubular, sus ojos observan como a través de un tubo el fecha modo y lugar en que se elegirá un nuevo gobernante y sueña con verse investido con el poder.

El político siempre reacciona cuando ve una oportunidad de favorecer sus intereses personales o grupales, poco le importa la suerte del país que tuvo la mala suerte de verlo nacer, porque su aspiración máxima es llegar a ocupar el cargo mas alto de la nación y mantenerse en el a como de lugar, al final ¨el fin justifica los medios¨.

El estadista en cambio, es un hombre o una mujer de Estado, que comprende en forma profunda los problemas y necesidades de su país y actual en consecuencia, no importando y mucho menos calculando si las medidas propuestas le redituarán o no en términos electorales.

Quizás el mas grande de los estadistas de la Antigüedad fue Pericles, quien gobernó Grecia durante 40 años de forma tan eficiente, que se conoce como ¨el Siglo de Pericles¨ o el ¨Siglo de Oro¨, su virtud fue unir a la ciudad estado que gobernaba para alcanzar proyectos de infraestructura de los que aun hoy en día perduran sus ruinas, como el Partenón y la Acrópolis.

Pero sobretodo fue un hombre justo, defensor de la democracia que existía en su ciudad, era una persona honesta, comunicaba lo que pensaba y tenía el don del convencimiento, sobretodo se planteó poner los intereses de Grecia muy por encima de los suyos propios y de sus allegados, es quizás el mejor ejemplo del perfil de un estadista.

Los estadistas son personas que visualizan la solución de los problemas de su país en el largo plazo, en general evitan los riesgos de los cambios bruscos aunque conocen perfectamente que en un mundo tan inestable, es necesario muchas veces tomar medidas que la generalidad de las personas no entienden en aras del bienestar común.

El mundo de hoy requiere de mas estadistas y menos políticos, lo importante no es quien ganará o perderá unas elecciones, que en nuestro caso se encuentran alejadas en el tiempo, sino llegar a consensos sobre los temas mas importantes que necesitan solución en el mediano y largo plazo.

La producción agrícola y el mantener la mano de obra dominicana en la zona rural, presta a producir los alimentos que necesitamos para nuestra creciente población y convertir ese sector en exportador neto de productos hacia mercados internos y externos, es un plan que atraviesa transversalmente temas que van desde la política migratoria, pasando por los temas económicos y de población, hasta la lucha directa en contra de la pobreza.

Sin dudas, los dominicanos que viven en el campo han sido los mas excluidos de las políticas públicas que acompañan el crecimiento económico sostenido que hemos tenido en los últimos 50 años, es mas, si enfrentamos, tal como lo plantea el Presidente Medina, el tema de la integración de los campesinos dominicanos al circulo virtuoso de creación de riqueza, veríamos como nuestra tasa medida de pobres disminuiría significativamente.

Si en el país existieran mas estadistas y menos políticos, proyectos como el de Pedro Sánchez en el Seybo recibirían el apoyo de todas las agrupaciones políticas y entre todos estuviéramos trabajando en un año, que como este del ¨Desarrollo Agroforestal¨, tiene como reto trabajar en políticas que sean capaces de integrar al desarrollo a provincias, que como la mencionada, es una de las mas pobres del país.

El consenso y el acuerdo es la ruta que necesita en este momento la República Dominicana, cuando el entorno internacional esta lleno de incertidumbres y peligros, para eso necesitaríamos menos opiniones negativas y mas proposiciones, menos pensar en elecciones y dedicar nuestra capacidad de producción de ideas a trabajar planteando soluciones a nuestros problemas, solo que eso es muy difícil para los políticos que nunca se acercarán a lo que es un estadista.

 

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