Mujeres y hombres de buena voluntad: Salvemos el país y el planeta de la catástrofe sanitaria y  ecológica

Por Francisco Rafael Guzmán sábado 28 de marzo, 2020

He decidido escribir este artículo por la gravedad de la situación sanitaria mundial y de la Republica Dominicana en particular. Hay evidencia de que nuestro sistema de salud pública colapso, lo cual tuvo su origen en algo que comenzó a ocurrir hace   muchos años: La Privatización Progresiva de la Medicina. Se podría decir que comenzó en ciernes, aunque existieran ya antes las clínicas y centros médicos privados, cuando Jorge Blanco comenzó a hacer una redistribución de la  propiedad de algunos centros hospitalarios, en la antesala de las negociaciones de la deuda con el FMI, tales fueron los casos del Centro Médico Nacional que paso a la UCE (universidad privada), el Policlínico Naco que paso a ser el Hospital Central de las Fuerzas Armadas y el Hospital Marion que fue entregado a la UASD para su Facultad de Ciencias de la Salud.

Fueron sacadas las monjas  de la Iglesia Católica de los hospitales, que daban un buen servicio; Aparentemente, para complacer al FMI antes de negociar había que dar muestra de recortes del gasto en servicios sociales, con lo que se pretendía que el gasto en salud no era una necesidad y como si el ciudadano no tenía derecho a recibir la salud pública gratuita después de pagar impuestos. La realidad es que todos los ciudadanos tienen que tener el derecho al acceso servicios de la salud, por lo tanto, ni el Estado, ni bancos extranjeros y ningún organismo que negocie transacciones sobre la deuda publica sirviendo de intermediario entre los dos primeros debe  conculcar ese derecho a los ciudadanos, de hacerlo debería considerarse crimen.

El proceso de privatización y el deterioro de los servicios públicos han alcanzado su clímax en los gobiernos de Partido de la Liberación Dominicana, sobre todo en los ocho años de gobierno de Danilo Medina, lo que confirma con la falta de servicios a la ciudadanía con la pandemia del corona virus, la falta de planificación en la asignación recursos pecuniarios, en el acceso y en el uso  de los insumos por el personal médico como parte de las acciones. Así las cosas, no puede haber eficiencias, por eso casi no oímos hablar de objetivos y ni muchos menos de metas. Se está improvisando y nuestro sistema de salud pública colapso. Al capital financiero no le interesa la salud de la gente y ni que los envejecientes tengan pensiones, lo que le interesa y es ganar y nada más, por eso quiere que las AFP y ARS privadas no sean tocadas.

El presidente Danilo Medina no le recortado Nada a los grandes inversionistas de la banca y ni a los demás grandes empresarios, por eso han aprovechado y mandan al desempleo a más de 30,000 trabajadores en vez de que les reduzcan sus ganancias y los grandes supermercados y farmacias suben los precios, mientras que solo Leonel Fernández se ha pronunciado que haya controles de precios. La gente se queja de que no le quieren hacer las pruebas en muchos lugares aunque presenten síntomas  de coronavirus. Hago un llamado para que se pronuncien los ciudadanos que hacen mucha opinión publica en favor de  que pasen al Estado los centros de salud más importantes, para que al personal médico,  paramédico y a los estudiantes de medicina de la UASD se le provea de insumos y equipos de protección máxima para asistir a los enfermos en todo el país, que se estaticen las ARS y las AFP, controles de precios, estatización de los bancos privados y recuperación del dinero depositado en los paraísos fiscales. Ninguna de las personalidades a las que más abajo hacemos el llamado ha tocado estos temas, pero ha llegado la hora de que lo hagan. Ninguno de los partidos de oposición ha actuado con racionalidad, porque la situación es gravísima y el discurso del presidente no supone un recorte a las ganancias de las empresas financieras y ni siquiera hablo de controles de precios, mientras el sistema de salud pública ha colapsado. El discurso no promete solución a la crisis sanitaria.

Por un Estado de bienestar, ante la gravedad de la situación del país y mundial, el autor sugiere que  se pronuncien sobre sobre las propuestas, las siguientes personas:

Dr. Luis Gómez Pérez, Dra. Emma Polanco Melo (Rectora UASD), Fidelio Despradel (Diputado Nacional), Dra. Rosel Fernández (Decana de Ciencias de  la Salud de la UASD), Dr. Guillermo Moreno (presidente de ALPAIS), Lic. Persio Maldonado (director-Administrador de El Nuevo Diario), Maestro Jesús Tellerias, Narciso Isa Conde, Sacerdote Católico Rogelio Cruz, Dr. Antonio Ciriaco, Dr. Manuel Joaquín Colon, Maestro Faustino Collado Taveras, Fidel Santana (Diputado Nacional), Dr. Aldo Ariel Suero, Maestro Bautista López (Decano Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UASD), Profesor Hugo Cedeño, Profesor Ángel Pichardo, Dr. Secundino Palacio, Dr. Jorge Chain Herrera, Dr. Héctor Guerrero Heredia, Comunicador Huchi Lora, Profesor Tony Raful, Lourdes Contreras, Dra. Marisela Duval Pérez, Matías Bosch, Dr. Celedonio Jiménez Santos, Dr. Carlos Cuello, Dr. José  Sellig, Iván Rodríguez, Monchín Pinedo, Enrique De León, Dr. Guaroa Ubinas Renville, Dr. Arnulfo Reyes, Lic. Fidel Soto, Dr. Max Puig,  comunicador Juan Taveras Hernández, Profesor Héctor Julio Sánchez Ortiz, Dr. José Antinoe Fiallo, Dra. Carmen Duran, Dr. Antonio Avelino García Ramón, Dr. Francisco Cáceres Ureña, Dr. José Manuel Leopoldo Artiles Gil, Dra. Mary Cantisano, Profesor Mario Javier, Dr. Andrés L. Mateo, Profesor Pastor de la Rosa, Dr. Amaury Pérez, Dr. Juan Miguel Pérez, Profesor Wagner Gomera,  Comunicador Raúl Pérez Pena (Bacho), Lic. Arismendy Díaz Santana, Lic. Juan Bolívar Díaz Santana, Mirian Díaz Santana, Profesora Fidelina de la Rosa y P

 

 

Por Francisco Rafael Guzman F.

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