¿Mujeres Feas o Mujeres Lindas? 

Por Rubén Moreta

Existe un culto pronunciado a la silueta femenina, que se evidencia en una saturación expositiva de la sensualidad, erotismo y sexualidad femenina a través de los medios de comunicación.

A tono con el modelo de sublimación de la belleza de la mujer, se realizan a nivel mundial cientos de concursos de mujeres jóvenes, que persiguen premiar a la “reina” o “miss”, que sobresalga como la “más bella”.  Igualmente, hay escogencia de “reinas” en cada ciudad y campo rural del interior de República Dominicana donde se celebran “fiestas patronales” o festivales agrícolas (del mango, del café, del azúcar, de la piña y hasta de la tayota) o “madrinas” de torneos deportivos (béisbol, baloncesto, entre otros).

En la mayoría de estos concursos, previo a su selección final, las candidatas a “reinas” deben desfilar ante los presentes, cuasi desnudas, con un bikini.  La habilidad o desempeño cognitivo de la participante en el concurso es irrelevante, porque importan fundamentalmente sus atributos físicos: cara, busto, nalgas y piernas.

En el imaginario del sujeto dominicano, las mujeres se clasifican en bonitas y feas. No hay otro encasillado.  Son unos cánones estéticos construidos por los medios de comunicación, que apuntan a la cosificación de la mujer.

La definición de la cara es el primer elemento de atractivo de la mujer para el hombre dominicano, pero si su cuerpo es voluptuoso, la hembra es aceptada y/o demandada por el macho dominicano.

Existe una instrumentalización de la mujer a través de la macro exaltación de sus dotes corporales, en una lógica reduccionista de su potencial intelectual, creativo y profesional.

Esa explotación de la imagen femenina en los medios de comunicación representa un tipo de agresión.  Es violencia en contra de las mujeres, que es tan lastimosa y grosera como la violencia física o psicológica.

Por Rubén Moreta 

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