Muere el “número dos” del FMLI, mayor grupo rebelde musulmán de Filipinas

Por EFE martes 12 de marzo, 2019

EL NUEVO DIARIO, Manila.- Ghazali Jaafar, vicepresidente del Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI), el mayor grupo rebelde musulmán de Filipinas, murió esta madrugada a los 75 años a causa de una enfermedad renal.

Jaafar presidio la Comisión para la Transición de Bangsamoro, una nueva región autónoma musulmana constituida hace a penas dos semanas, fruto del acuerdo de paz firmado con el FMLI en 2014 para zanjar cinco décadas de conflicto separatista en el sur de Filipinas.

“Nuestro hermano Ghazali Jaafar ha fallecido sobre la 1 de esta madrugada en un hospital de la ciudad de Davao”, confirmó en un mensaje a medios locales el líder del FMLI, Murad Ebrahim, que preside el gobierno interino de Bangsamoro hasta que se celebren elecciones en la región en 2022.

Murad Ebrahim destacó que Jaafar fue “uno de los pilares de la lucha por la independencia del pueblo moro”, como se llama en Filipinas a los musulmanes, y que su muerte significa “una gran pérdida” para la nueva región de Bangsamoro, ubicada en la isla de Mindanao.

Además de encabezar la Comisión de Transición, Jaafar iba a presidir el parlamento autónomo de Bangsamoro una vez constituido.

Ebrahim informó de que el cuerpo de Jaafar será trasladado hoy desde el hospital de Davao en el que falleció a Sultan Kudarat, municipio donde se ubican los campamentos del FMLI y donde se celebrarán los funerales de tres días como manda la tradición musulmana.

La última aparición pública de Jaafar fue el pasado 22 de febrero, cuando los exrebeldes del FMLI juraron como miembros del gobierno interino de Bangsamoro en una ceremonia en el palacio presidencial de Malacañang ante el presidente Rodrigo Duterte.

El Bangsamoro es la solución de paz acordada en 2014 por el anterior gobierno de Benigno Aquino III y el FMLI, que renunció a sus aspiraciones independentistas y a la lucha armada a cambio de gobernar esa nueva región autónoma.

El acuerdo de paz fue ratificado por la comunidad de mayoría musulmana del sur de Filipinas en un plebiscito el pasado 21 de enero, en el que el sí ganó con un holgado margen del 87 %.

Con la instauración de Bangsamoro, el FMLI debe desmovilizar un tercio de los 40.000 combatientes y entregar un tercio de las 7.000 armas que dice poseer, un proceso de desarme que debe culminar para 2022.

No es la primera vez que se instaura un gobierno autónomo en la zona, donde en 1996 se creó el Región Autónoma del Mindanao Musulmán (ARMM), fruto del armisticio con el Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN), grupo del que se escindió el FMLI.

Esa iniciativa, que no contó con el apoyo del FMLI, no ha contribuido al desarrollo de la región, aquejada de falta de fondos del gobierno central, corrupción y nepotismo.

Anuncios
Apple Store Google Play
Continuar