Muchos pasos hacia atrás

Por Gregory Castellanos Ruano

Es un anacronismo pretender que supuestamente el Non bis in ídem o Principio de Única Persecución únicamente se aplica cuando ha habido un previo juicio de fondo contra el que lo alega y se le intenta enjuiciar nuevamente.

 

Hacer semejante alegación hoy día, a partir de entrar en vigor el Código Procesal Penal (CPP) a finales de Septiembre del dos mil cuatro (2004), es colocarse de espaldas al Artículo 9 de dicho Código Procesal Penal (CPP) y al Artículo 74, Numeral 1, de la Constitución que expresa que los derechos que mencionan los Artículos 40 y 69 de la Constitución no son limitativos.

Dicho Artículo 9 del CPP explica EL ALCANCE que tiene el Principio del Non Bis In Idem al disponer: “Artículo 9.- Unica persecución.- Nadie puede ser perseguido, juzgado ni condenado dos veces por un mismo hecho.“ Como se ve: el Artículo 9 del Código Procesal Penal distingue tres situaciones distintas: a) persecución;  o b) juicio; o c) condena: el Non bis in ídem o Principio de No doble persecución se aplica en cualquiera de esas tres distintas o diferentes situaciones.

De dicho Artículo 9 del Código Procesal Penal se desprende que para que se configure el Non bis ídem se exige una doble identidad: a) la identidad de los hechos; y b) la identidad del imputado. El referido Artículo 9 del Código Procesal Penal no distingue la razón por la cual la persecución penal previa haya naufragado: puede haber naufragado por la razón que fuere, toque o no el fondo o toque o no cuestiones de fondo; por ejemplo puede haber naufragado con un Auto de Inadmisión de Acusación en los casos en que una Sala Unipersonal conoce de asuntos penales cuya penalidad no excede de cinco (5) años: eso es una persecución penal previa y esa persecución penal por los mismos hechos no puede ser repetida.

 

Pretender sostener lo contrario sería una clara vulneración a dicho Principio Rector del Non bis in ídem o de la No doble persecución; eso sería diluir, desintegrar, destruir y vaporizar el Principio Rector del Non Bis In Idem o de la No doble persecución, sería tratar como persecuciones no penales a persecuciones penales previas, como si se tratara de persecuciones no afectadas por la incidencia del Principio Rector de la No doble persecución.

Lo mínimo que se persigue con la prohibición de una doble persecución penal por el mismo hecho es lo siguiente: impedir que por el mismo hecho se pueda repetir una persecución en desmedro de la Seguridad Jurídica; impedir que se produzca una persecución múltiple en forma sucesiva, por el mismo hecho; impedir que se pueda renovar de manera indefinida una persecución por el mismo hecho. Es sorprendente que a este nivel de desarrollo y de amplísima divulgación de los conocimientos constitucionales y procesales se pretenda salir con una decisión aberrante desconocedora de dicho Principio de la No doble persecución.

El que penalmente persigue mal acusando mal tiene que soportar la consecuencia de haber acusado mal. Sostener lo contrario no es fomentar constitucionalistas: es fomentar constitucionalicidas.

Pretender sostener desde un tribunal que el Principio de la No doble persecución sólo se aplica en la hipótesis de que haya habido un previo enjuiciamiento es dar muchos pasos hacia atrás, es desconocer bárbaramente el Artículo 9 del Código Procesal Penal (CPP).

Comprendiendo que el Derecho Disciplinario es una expresión del Ius Puniendi ya la Suprema Corte de Justicia aplica el Principio Rector del Non bis in ídem o No doble persecución hasta en la materia disciplinaria:  “…3. Fue interpuesta una querella disciplinaria en fecha 21 de julio de 2011, por alegada violación a los Artículos 1, 2, 4, 14 y 75, de la Ley No. 91, interpuesta por Paola Michelle Solís Rodríguez y Rómula Crisálida Rodríguez López, ante el Colegio de Abogados de la República Dominicana, en contra de los Licdos. Geraldo Ortiz y Rosa María Reyes; 4. Esa querella fue conocida por el Fiscal del Colegio de Abogados de la República Dominicana, decidiendo en fecha 15 de noviembre de 2011, lo que sigue: “Desestimar la presente querella disciplinaria presentada por las señora Paola Michel Solís Rodríguez y Rómula Crisálida Rodríguez López, en contra de los Licdos. Geraldo Ortiz y Rosa María Reyes, por falta de pruebas, toda vez que después de un estudio ponderado de la misma se han podido concluir que los indicados profesionales del derecho no han incurrido en falta ética que amerite sanción disciplinaria“; …CONSIDERANDO: que el Artículo 9 del Código Procesal Penal, aplicable por analogía, al caso de que se trata, establece sobre la “Unica Persecución“, que: “Nadie puede ser perseguido, juzgado ni condenado dos veces por un mismo hecho“; …Por tales motivos, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia, en sus atribuciones disciplinarias y vistas las actuaciones que sirven de fundamentación a la presente decisión, FALLA: PRIMERO: Declara inadmisible el apoderamiento de juicio disciplinario hecho a esta Suprema Corte de Justicia por parte del Procurador General de la República en contra de los Licdos. Rosa María Reyes y Geraldo Ortiz, abogados, por alegada violación al Artículo 8 de la Ley No. 111, sobre Exequátur, de fecha 24 de octubre de 2012, en aplicación del Artículo 9 del Código Procesal Penal; SEGUNDO: Ordena que la presente decisión sea comunicada al Procurador General de la República, a las partes interesadas y publicada en el Boletín Judicial.“ (Sentencia No. 2 del Boletín Judicial No. 1236 del mes de Noviembre del dos mil trece (2013)).-

Bajo un disfraz jurisdiccional se puede cometer el crimen de Atentado a la Constitución y el crimen de Suspensión de una ley  (Artículos 114 y 127 del Código Penal).

 

Por Lic. Gregory Castellanos Ruano

 

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