Mucha prudencia no es suficiente

Por Laura Jiménez

Bien lo dijo Gracián hace más de 500 años en el libro clásico de la lengua española El Arte de la Prudencia, escrito en un lenguaje que pocos comprendían, creado para orientar la conciencia y el proceder de los hombres que buscaban alcanzar el éxito en la sociedad.

A pesar de que la prudencia es un comportamiento fácil de entender y difícil aplicar, trae consigo excelentes resultados, es muy valorado en momentos excepcionales como el actual, donde un virus se ha propagado rápidamente sin dar oportunidad a los gobernantes de ofrecer respuesta oportuna para evitar contagios.

Ser prudente en actuales circunstancias sólo requiere un cambio de conducta que nos permita alcanzar la estabilidad ante la crisis y adaptarnos a la nueva normalidad. Para esto es menester crear hábitos y elevar nuestra conciencia ciudadana así cuidar la propia vida y la de los demás.

Ahora que ha llegado el momento de remontar y volver a nuestro lugar de trabajo, es vital incorporar las prácticas de higiene y distanciamiento en nuestro entorno laboral.

Estos son algunos consejos aprobados por la OMS como acciones para prevenir la propagación de COVID-19:

-Mantenerse mínimo a un metro de distancia entre personas.

-Uso continuo de tapaboca.

-Lavado constante de las manos con agua y jabón y secar con pañuelos de papel.

-Gestionar limpieza rutinaria al espacio de trabajo.

-Limitar las reuniones presenciales.

-Eliminar el uso del lector de huellas digitales o ponchadores manuales.

-Cuidar la manipulación de alimentos en el lugar de trabajo.

-Evitar el flujo de personas gestionando entrega de turnos de espera en vez de hacer filas.

-Establecer protocolo de cuidado para los empleados en caso de una emergencia.

-Si un empleado presenta síntomas febriles o dificultad respiratoria, informar a su superior para agotando el protocolo para tomar medidas a tiempo.

Estos pasos se convertirán en parte de nuestra cultura laboral.

Hacer una pausa para meditar y evitar el estrés es indispensable para cuidar la salud mental de los colaboradores y garantizar la eficiencia en la ejecución de sus labores.

Es fundamental mantenernos al tanto de los nuevos descubrimientos y evolución sobre el COVID-19 accediendo a fuentes de información fidedignas para evitar la incertidumbre y compartirla a través de los medios de comunicación interna.

Gran parte de la población ha recomenzado sus labores en un ambiente más ordenado, depende de todos mantener los protocolos de bioseguridad y distanciamiento social porque una imprudencia trae consigo secuelas inimaginables ante el riesgo de un segundo pico de la pandemia.

Autor: Laura Jiménez

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar