Ministerio de Economía afirma observación al Código Penal salvará vidas de mujeres

Por El Nuevo Diario martes 3 de enero, 2017

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.-El Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) manifiesta su respaldó al veto del presidente Danilo Medina a la penalización “absoluta y sin excepción” del aborto en el Código Penal aprobado en segunda legislación por el Congreso, por considerar que el rechazo al mismo por el jefe del Estado en tres casos específicos, salvará vidas de mujeres.

Medina considera que el aborto no debe ser criminalizado cuando el embarazo sea el fruto de una violación, de un rapto, estupro o incesto, siempre y cuando el hecho haya sido denunciado o se haya comprobado que la víctima fue imposibilitada de hacerlo.

Tampoco cuando previamente sea establecida en el feto una previa malformación certificada por los médicos, demostrativa de que la vida del concebido sería inviable, aun cuando fueren agotados todos los medios científico-técnicos disponibles.

En su observación, Medina sugirió asimismo a los congresistas reducir de dos a tres años la prisión a quienes practiquen o cooperen con un aborto, incluida la embarazada, siempre que no existan las causales ya citadas.

La institución encabezada por el ministro Isidoro Santana recuerda que los argumentos del veto presidencial tienen respaldos en la Organización Mundial de la Salud que, en su guía técnica para el aborto sin riesgos, considera que el acceso al aborto inducido en forma legal y sin riesgos es uno de los procedimientos que evitaría las muertes de mujeres por esa causa.

En la guía la OMS señala que durante las últimas dos décadas la evidencia relacionada con la salud, las tecnologías y los fundamentos lógicos de los derechos humanos para brindar una atención segura e integral para abortos han evolucionado ampliamente, pero a pesar de esos avances se estima que cada año se realizan 22 millones de abortos inseguros que provocan la muerte a 47 mil mujeres y discapacidades a otras cinco millones.

El MEPyD también recuerda que la República Dominicana es uno de los países de la región con mayores índices de muerte de mujeres relacionadas con el embarazo, parto y puerperio, con 106 decesos por cada 100,000 nacimientos, cuando el promedio regional es 77, de acuerdo con el Informe de Seguimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que elaboró el Ministerio.

En una propuesta para reducir las muertes maternas y neonatales, el Ministerio considera que el sistema nacional de salud pública adolece de una notable e injustificable deficiencia en la calidad de sus servicios, que se revela por las elevadas muertes neonatales y maternales, como resultado de la inobservancia de los protocolos técnicos que deben aplicarse en esos eventos, agrega el Ministerio.

Recuerda que los dominicanos, en el conjunto de los países latinoamericanos tenemos los peores resultados en las muertes neonatales, y el cuarto peor en las muertes maternales, a pesar de la excelente cobertura institucional durante la gestación y el parto, subraya.

El efecto, el Ministerio considera que ante los insólitos resultados de la atención en la gestación y el parto es fundamentalmente una consecuencia de la inobservancia de los protocolos técnicos que deben aplicarse en esos eventos.

En consecuencia, propone definir un plan para el presente periodo presidencial a fin de abatir la ineficiencia en la atención de los nacimientos de los dominicanos, por lo menos, a niveles compatibles con la situación económica en el contexto latinoamericano y mundial.

El plan consistiría en el establecimiento de un sistema confiable de registro que permita conocer los procedimientos seguidos durante la atención a la madre y al recién nacido y consecuentemente determinar las responsabilidades durante dicha atención, conjuntamente con un régimen de gratificación y sanciones que pudiera mejorar sustancialmente la calidad del parto y el tratamiento del bebé.

Una alternativa podría ser iniciar la ejecución del plan en las instituciones especializadas que manejan una alta proporción de la asistencia de las madres dominicanas durante la gestación y el parto.