Miguel Vargas, el PRD y el Gobierno Compartido

Por Fernando Peña jueves 24 de agosto, 2017

“un partido político tiene dos funciones, una levantar un proyecto y dos repartir prebendas entre sus partidarios, sino nadie entra en un partido político”, la frase es de Max Weber, dura, fuerte, pero lamentablemente real…

Que hay excepciones, por supuesto, pero lo más lamentable es comprobar que son eso, excepciones.
Ahora, en este pacto del PRD con Danilo Medina PLD lo hemos visto de manera cruda.
Y no es solo en el PRD, en todos los partidos es igual.

Las personas dan apoyos políticos a cambio de algún beneficio personal.
Las huestes perredeistas disgustadas harían La Gran Marcha Blanca contra el PLD y Danilo Medina, como inicio del rompimiento, y de propuesta de el gran reencuentro de los perredeistas y penagomistas para la conformación de un gran frente opositor.

Danilo Medina y su gobierno sabrá si es preferible un real pacto y participación de los perredeistas o que fuerte y vigoroso el PRD asuma la responsabilidad historia de su recuentro no en el Gobierno Compartido, sino en un gran frente opositor.

Todos sabemos que existen los políticos profesionales, entre los que “viven PARA la política” y los que “viven DE la política”, los primeros, son la minoría, se sienten satisfechos sólo con lograr el imponer un ideario político y los segundos aquellos que su sustento económico deriva de los puestos o trabajos que consiguen formando parte de algún partido político o conglomerado que distribuya cargos políticos, los últimos son los más, y se tornan imprescindible para los partidos.

Miguel Vargas esta hoy en una circunstancia difícil, porque los perredeistas de la base, medio y alto exigen a todo pulmón que se le ubique en puestos, en empleo en el Gobierno Compartido del PLD-Danilo Medina- PRD.

Si el PRD continua el pacto con el PLD, si sigue en el denominado Gobierno Compartido tiene obligatoriamente que solucionar de manera fundamental ese problema, porque se le hará cuesta arriba sustentar, organizar ningún movimiento político a lo interno y externo de la organización si, por lo menos, los dirigentes zonales, regionales y municipales en una gran proporción no están nombrado o colateralmente participando de alguna acción en el gobierno.
Hay que estar fuera de la política activa para no darse cuenta que esto es así.

El ejemplo más claro, son los dirigentes nombrados, ex diputados, las diversas solicitudes de algún cargo público que exigen con virulencia los perredeistas.
Si eso no se resuelve no habrá apoyo político. La mayoría “viven DE la política”
Lamentablemente en nuestro país, aquellos que “viven de la política” son los que dominan el mundo político.
Suena feo, porque hay un reconocimiento explícito que las personas dan apoyos políticos a cambio de algún beneficio personal, pero es la realidad.
Los que “viven PARA la política”, los que se sienten satisfechos sólo con lograr el imponer un ideario político son una minoría…

Los partidos políticos han devenido finalmente en verdaderas agencias de empleo de los que no logran empleo en la economía real.
En esa realidad se mueve Miguel Vargas como líder y presidente del PRD. Si el partido blanco continua con esa alianza tiene que solucionar esa situación, ahí es prioritario que el presidente de la Republica, Danilo Medina, le de la mano, que abra las compuertas del Gobierno a los cuadros y dirigentes de su aliado de oro, el PRD.

Aquí poco importan los principios, los valores o “el proyecto”, sino que partido (o agencia de empleo) me puede ofrecer, o me da la ilusión de llegar, triste, pero es real.
Que hay excepciones, por supuesto, pero lo más lamentable es comprobar que son eso, excepciones…

Si el presidente Danilo Medina no da notaciones de solucionarle a los cuadros y dirigentes del PRD, toda una corriente interna se formará que logrará la renuncia de esa alianza.
Y lo grande de todo esto es que el PRD, su dirigencia está ahí viva, esperando, y que en vez de disminuir hay toda una avalancha de dirigentes de base y medio que han retornado a su partido y empujan en esa dirección.
Miguel Vargas es un sorteador de crisis, es un gran gerente político, pero si no maneja bien la situación pondría en riesgo su dominio y liderazgo en el partido blanco.

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