Mi carro, Danilo y yo

Por Venecia Joaquín jueves 16 de marzo, 2017

Desde hace 27 años tengo el mismo carro: un Toyota Camry. Se ha convertido en parte de mí. Mi compañero inseparable. Le tengo confianza. No me ha dejado en medio del camino. Si estoy cómoda con el y me lleva a resolver problemas ¿Por qué cambiarlo? Comprendí al ex Presidente de Uruguay, Mujica, cuando dijo que su carro tenía 37 años en uso y a Pepin Corripio con el suyo de más de una década.

Pero recientemente escuché que hay un proyecto gubernamental tendiente a sacar de circulación los vehículos con más de diez años. Me preocupé. Amo mi viejito ¿Qué hago para que lo dejen en paz? Funciona bien. Decidí mejorarle el vestuario, lo mandé a pintar. Lo llevé al taller de Enrique, su mecánico de toda la vida y le delegué la tarea.

Luego de comenzar a pintarlo, se lo comuniqué a mis hijos Pietro y Pierre, pues cada vez que vienen al país intentan motivarme para que lo cambie. Me resisto a hacerlo.

Pierre dijo “pero Mima ese carro es del año 1989” ¿1989? No, mi hijo, es del 1990. No me lo ponga tan viejo. Además está quedando bello”.

Pietro se limitó a comentar “he escuchado que hay un plan del gobierno para sacar de circulación los carros viejos”.. Lo interrumpí enojada “Danilo (el Presidente de la República) podrá sacarlos todos, menos el mío” ¡Mi carro esta nítido! Ojala muchos Mercedes Benz, BMW, jeepetas último modelo, funcionaran así”

Bueno, reconozco que me he adaptado hasta a sus defectos, se como bregar con ellos. Además, este carro es como un guardaespaldas. Los bompers trasero y delantero son barras de hierro. Me protegen. Una vez se produjo un choque en cadena y el vehiculo que le dio por detrás así como al que le pegó por delante, quedaron destrozados… y el mío intacto ¡Es fuerte como una roca!

“Cuando vaya a venderlo, déjeme saberlo” dicen desconocidos. Pienso que los vehículos deben ser tratados como los esposos, novios, si los añoñamos, cuidamos y ellos corresponden de la misma manera ¿Para que cambiarlos? Lo importante es que cumplan su misión.

Entiendo que el gobierno quiera sacar los carros viejos y descuidados, pero debe ser cauteloso. Hay algunos con buen motor, a pesar de la mala apariencia; otros lindos, no funcionan bien; otros modelos del año, con pésimos conductores. Quizás deberían ser más exigentes con la revisión anual, para otorgar la revista y licencia de conducir.

Es posible que los que andan con carro destartalado, no pueden darle mantenimiento. En esos casos, el gobierno debe actuar por la seguridad de los pasajeros y ciudadanía pero debe evitar ser injusto con otros de la misma edad, bien cuidados. Algunos propietarios, con poco dinero, preferimos darle prioridad a invertir en la educación de los hijos y viajar, más que en comprar carro nuevo……y como no puedo quedarme a pie, ¡no permitiré que toquen “mi viejito” ni con el pétalo de una flor! ¡Hum!….

 

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