Metaforas (X) mi aporte a lo humano

Por Román Polanco martes 15 de agosto, 2017

Algunas veces tememos, por obligación, no enfrentar la trampa deprimente de una visión caótica del universo y su evolución y, tenemos que recurrir a parches emocionales para compensar espacio. La solidaridad, que debe ser un sentimiento de responsabilidad con los seres humanos, y contigo mismo, parece estar perdiendo terreno y sentido.

Este mundo esta tan desordenado y en declive que cada día vemos crímenes raciales que considerábamos de otros tiempos.  Nadie ha pensado que la guerra podría ser parte del pasado, al contrario, en países poderosos se le considera la madre de la paz. Cierto es que cada cual posee un grado de responsabilidad en la carga de porción de ideas-aporte.

Algunas consideraciones que debemos tomar en cuenta para satisfacer las necesidades de solidaridad personal son de higiene, alimentación, comunicación y la preservación de nuestra forma de vida a través la organización comunitaria. Ni hablar de la ampliación de tu archivo cultural, léxico y aportación de tus ideas en público y privado. La estructura y formación de un círculo de amigos, con la familia, deber ser de categoría prioritaria. Los seres humanos nos hemos olvidado, en su mayoría, que el cuidado de nuestro fuselaje óseo es también un servicio a la humanidad: (tatuajes-riesgos-vicios).

Evitar las discusiones, mucha veces espontaneas y sin sentido, evita cicatrices que se mantienen como estorbos en el desarrollo de nuevos instrumentos de subsisencia para el mejor diseño de buena salud y mejor vida. Debemos buscar los mejores paramentos de interés que son fundamentales y que no ocupan lugar en nuestros espacios mentales. Cuando a propósito se hace algo mal hecho, la propia estructura reflecta y nos desorienta.

Los sueños y el respeto por los derechos a solidarizarse son partes del paquete de tus acciones y deberes personales, muchos aspectos motivacionales se conservan como rastro único de civilización para hacer equilibrio en sociedad. En lo personal, me fascina la realidad y disfrutar del pastel de las expectativas; cuando me imagino que algo saldrá mal corrijo. Entre la realidad y los sueños hay un puente que empalma lo que es y, lo que no es; sumándo lo que cabe de posibilidad. Pero en sí, debemos priorizar el vagón (espacio) para llenarlo de ciencia, reflexión, mezclado con el todo moral y lo ético ¡por favor, cuidado con las trampas para sentirnos bien!

Después de descubrir que somos un misterio dentro de nuestro propio universo; deberíamos conseguir hacer aleaciones perfectas que nos sirvan como elementos motivacionales para la conquista de esa porción de felicidad que necesitamos y, de igual manera, engrasar nuestro montaje óseo; reír y dar alegría a los demás precisa un cultivo superior a lo humano.

Todavía, creo que nuestras sociedades temen haya causa suficiente para arribar a un buen destino donde la gente ocupe un sitial ViP sin trampas.

 

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