Merecemos un gobierno organizado, infatigable y honradob

Por Edgar Marcano viernes 22 de mayo, 2020

Diariamente surgen nuevos focos de la peste, se hace necesario redefinir y arrreciar su combate con más y más primor y rápidas pruebas y un distanciamiento respetado, en lo que Covid sigue tan campante como el tunante, éste no se programa ni se ajusta a las fases, debemos olvidar el calendario y aferrarnos a la vida y sus afanes con todo y virus, el coctel de frenesí de esta crisis tiene un extraño ingrediente de generación espontánea e inmanejable hasta hoy, mientras naufragan la economía, la producción, el comercio,  los mercados y la sanidad ni se diga.

No sabemos lo que nos espera, dudamos de la calidad de nuestros líderes, en tanto todos nuestros sectores carecen de capacidad de respuestas, el ser humano no aparece en ninguna agenda, el fetichismo impera en todo, en lo que Covid demanda una descalada y para controlarlo hay que contar con tener capacidad de asistencia, reducir el riesgo de contagio, un protocolo de previsión, un sistema efectivo de control de riesgo y la integración comunitariahace se hace imprescindible.

La estrategia de desescalamiento parece sencilla, más no para el salvajismo y la barbarie vividos en nuestro pais, el panorama político es confuso, con una JCE de escasa credibilidad, nadie quiere estar en cuarentena, cada paisano es un vector y todos somos presas de esos ogros, la cuadra de la tayota no va a transigir impunidad de esos tutumpotes enrriquecidos al vapor que de seguro serán perseguidos por sus huestes y amarrados por la hiedras de las tayotas, así que esos multimillonaros desfilan todos al matadero electoral.

La magia del continuismo y la continuidad  de la liberación luce detenible por las hordas de la tayota y la infantería de Ludovico el loco, eso es muy preocupante porque eso de volver al manicomio administrativo del PPH y sus burbujas especulativas sería peor que la pandemia, máxime  cuando se hace necesario aprovechar nuestros recursos de la mejor manera.

La “Res pública” no merece caer en manos de tablajeros hambrientos, ojalá que nuestra estrategia humana no caiga en manos de esa calaña y mucho menos ahora en tiempos de profundas calamidades.

Invocamos a los electores a votar con la memoria de los periodos anteriores, la pobreza debe ser abolida en República Dominicana, el mandatario que debemos elegir debe saber lo que tiene que hacer y como hacerlo, debe tener instintos de reformas, eso solo lo hace un hombre organizado, infatigable y honrrado, Ojalá Diógenes nos preste su linterna para encontrarlo, pues vivimos tiempos de crash, corridas, desempleos y penurias, estamos en todo un ciclo de vacas flacas.

 

Por Edgar Marcano

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