Mentirosos digo habladores mejor dicho ¨jabladores¨ la ¨trulla¨ opositora

Por Humberto Salazar Martes 11 de Abril, 2017

Solamente a un grupo de personas desesperadas y sin oficio, se le puede ocurrir publicar un comunicado en la prensa del día de ayer, cuando medio país se apresta a tomar las vacaciones de Semana Santa, para tratar un tema político cuya decisión pertenece exclusivamente al Congreso Nacional.

Lo primero es que los partidos, grupos y grupúsculos firmantes, se dan el bombo de auto nominarse como ¨la oposición política¨ del país, cuando algunos de ellos ni siquiera son un partido político legalizado y activo en la Junta Central Electoral y el resto dista mucho de practicar hacia lo interno la democracia que exigen se respete para la aprobación de la Ley de Partidos y el Código Electoral.

Desde el titulo se equivoca el comunicado de marras, ya que al llamar ¨a la movilización de la ciudadanía¨, nos imaginamos que a lo que se refieren es a la gran cantidad de dominicanos de todas las clases sociales que se ¨movilizarán¨ en estos días de asueto, pero para las playas, ríos, y montañas que se encuentran por doquier en esta bella isla.

Pero no solo eso, cuando miramos el cuadro de los partidos que encabezan con sus banderas el documento, encontramos dos que no tienen reconocimiento de la JCE (Opción Democrática y Partido Socialista Cristiano), la verdad es que ni siquiera conocíamos de la existencia del segundo de ellos, mientras al primero le fue rechazado su reconocimiento por no cumplir con los requisitos legales para ser un partido.

De los diez que quedan, siete son partidos familiares o uninominales, a ver, el Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano, la Fuerza Nacional Progresista y el Partido Revolucionario Social Demócrata, son heredad de las familias Wessin, Castillo y Decamps respectivamente.

Los otros cuatro de ese grupo, Dominicanos por el Cambio, Alianza País, Partido Humanista Dominicano y Alianza por la Democracia, tienen presidentes vitalicios que nunca han promovido una contienda interna donde pueda alguien. Intentar sustituirlos; Eduardo Estrella, Guillermo Moreno, Eléxido Paula y Max Puig, no es cierto que piensan dejar en manos de otros lo que construyeron para si mismos, serán presidentes de esos partidos ¨hasta que la muerte los separe¨.

Y los otros dos, el Partido Revolucionario Moderno y el Partido Reformista Social Cristiano; el primero nunca ha celebrado una convención o asamblea eleccionaria y quienes dicen dirigirlo, Andres Bautista y ¨achu¨ Vasquez, fueron puestos de dedo y se quieren quedar por el mismo método; mientras a Quique ¨el gallero¨ Antún, le acaban de desmontar todos los trucos que se inventó en una asamblea declarada ilegal por el Tribunal Superior Electoral, por medio de la que pretendía eternizarse hasta el año 2020.

Esta es la realidad de los aspirantes a héroes que firman el documento de marras, lo que exigen, que no es mas que la ruptura de las reglas que instaura la Constitución para discutir y aprobar por medio del parlamento las leyes adjetivas que son la norma en la democracia representativa que todos los días intentamos fortalecer y hacer avanzar como método de gobierno.

Mienten descaradamente los que firman ese documento, porque no es cierto que el proyecto de Ley de Partidos y la Reforma Electoral que cursa en el Congreso Nacional, sea de la autoría de los legisladores del Partido de la Liberación Dominicana, la verdad es que esos documentos fueron entregados para su estudio, modificación si lo consideran necesario, discusión abierta y posterior aprobación por los que tienen derecho constitucional a hacerlo, por los miembros de la nueva Junta Central Electoral.

Mienten también cuando dicen que existe un documento publico que consiste en un interrogatorio a un ejecutivo de Odebrecht, donde se afirma que en la República Dominicana se financió ilegalmente la campaña electoral del partido oficial, es mas, si esto es cierto como afirman este grupo de ¨jabladores¨ deberían actuar con responsabilidad y llevar esa acusación a la justicia dominicana para que con esa prueba demuestren en un tribunal, que es donde corresponde, lo que ellos afirman tan alegremente como una verdad en un papel, que para los fines aguanta todo.

Es una temeridad hablar de ¨muerte civil¨ para los acusados de corrupción, con lo cual por lo menos quien escribe estaría totalmente de acuerdo, si primero ¨matamos civilmente¨ en el paredón y echamos sus restos en el zafaron de la historia, de algunos de los firmantes de ese mismo documento culpables de quiebras de bancos estatales, apropiación indebida de invernaderos, sacados de la administración pública en medio de escándalos por venta irregular de terrenos, culpables de muertes de inocentes en huelgas que propiciaron hechos de violencia vergonzosos para una sociedad civilizada.

Es mas, estamos mas que seguros que si se aplicara la ¨muerte civil¨ de que hablan estos aspirantes a héroes de la patria, serían muy pocos los de esa lista quienes se salvaran de ser fusilados por los hechos bochornosos que han realizado en su vida pública, así que mejor callados con ese tema se verían mucho mejor.

No es cierto que tienen ningún compromiso con la democracia y la participación, los que depuesto de ser complacidos por el PLD y el gobierno en integrarlos a una mesa de discusión extra-congreso hay unos meses, pusieron todo tipo de obstáculos para llevar a feliz termino una discusión que como quiera terminaría en las manos del Congreso Nacional, ya que cuando se les dio la oportunidad pusieron todo tipo de trabas ya que lo único que les interesaba era poner nombres en la JCE y ekl Tribunal Superior Electoral, que le garantizara sus privilegios.

Es lamentable que algunos amigos, como Eduardo Estrella, se vea mezclado entre tanta gente cuestionable y cuestionada, y que su nombre aparezca entre algunos que hace tiempo deberían haber desaparecido del escenario político nacional, porque sus nombres son sinónimo de corrupción, latrocinio, engaño, falsedad y traición a el mismo cuando fue candidato del PRSC en el año 2004.

El comunicado de ayer, suscrito por un grupo de partidos sin representación popular, que deberían aprender como funciona un régimen democrático representativo, donde los representantes del pueblo en el congreso son los designados por los ciudadanos para aprobar las leyes, es un monumento a la mentira y a las acusaciones falaces y sin sentido.

Si quieren que los escuchen, los partidos, grupos y grupúsculos que están unidos en lo que ellos eufemísticamente llaman ¨la oposición política¨ y nosotros llamamos ¨la trulla opositora¨, lo único que tienen que hacer es inscribirse en la lista de los expondrán en las vistas publicas que realizará la comisión bicameral designada para esos fines y sugerir lo que consideren apropiado, ahora, la decisión es de los legisladores, que para eso los elegimos y le pagamos su sueldo los ciudadanos,