May, la primera ministra del “brexit”

Por El Nuevo Diario jueves 16 de marzo, 2017

EL NUEVO DIARIO, LONDRES.-La conservadora Theresa May pasará a la historia como la primera ministra británica del "brexit", cuyo legado histórico será el de un antes y un después en la relación del Reino Unido con sus todavía socios de la Unión Europea (UE).

Cuando active el "brexit" (salida del Reino Unido de la UE), lo que puede suceder en cualquier momento una vez que la ley fue sancionada por la Reina, May iniciará una difícil y complicada negociación con la UE para alcanzar el mejor acuerdo posible para su país y cuyo resultado marcará el futuro de las próximas generaciones.

Conocida por su mano dura y una minuciosidad extrema a la hora de evaluar decisiones políticas, May llegó al poder en julio de 2016 tras la dimisión de su predecesor, David Cameron, a raíz del triunfo del "brexit" en el referéndum europeo del pasado 23 de junio.

En medio de la "tormenta" política que sacudió al Reino Unido con la victoria de la salida británica de la UE, May apareció como la clara opción para emprender uno de los periodos más importantes en la historia del Reino Unido, que implica revertir la decisión del país tomada en 1972, cuando aceptó incorporarse al bloque europeo.

Durante la campaña para el referéndum, May apoyó la permanencia en la UE, aunque mantuvo un perfil bajo.

Theresa Mary May, cuyo apellido de soltera es Brasier, nació el 1 de octubre de 1956 en la localidad de Eastbourne, en el sureste de Inglaterra, en el seno de una familia anglicana modesta al ser su padre vicario y educarse ella en colegios estatales.

May se crió en el condado de Oxfordshire, en el sur de Inglaterra, y sus buenas notas le permitieron entrar en el selectivo colegio secundario Holton Park Grammar School, en la localidad inglesa de Wheatley, antes de conseguir su ingreso en la Universidad de Oxford, donde se licenció en Geografía.

La juventud de Theresa May resultó afectada por la muerte de sus padres cuando tenía 25 años ya que su padre, Hubert, perdió la vida en un accidente de tráfico y unos meses después fallecía su madre, Zaidee, a causa de esclerosis múltiple.

Durante su paso por la universidad conoció en 1976 a su marido, Philip May, que era presidente de la influyente Oxford Union, asociación estudiantil de la que han salido líderes políticos.

Al parecer, la ex primera ministra paquistaní asesinada Benazir Bhutoo les presentó en un baile en la universidad, y en 1980 Theresa y Philip May se casaban, aunque la pareja no tuvo hijos.

Tras su paso por la universidad, May trabajó para el Banco de Inglaterra y también como consultora financiera, pero su pasión fue siempre la política y desde muy joven no ocultaba a sus allegados su deseo de llegar a lo más alto del servicio público.

Entró en la Cámara de los Comunes en las elecciones de mayo de 1997 por la circunscripción inglesa de Maidenhead, una victoria importante para los "tories" (conservadores) dado el aplastante triunfo conseguido por los laboristas bajo su nuevo líder Tony Blair.

Nada más entrar en el Parlamento, May fue promocionada por el entonces líder conservador, William Hague, que le ofreció ser portavoz de Educación y unos años después, en 2002, fue presidenta honoraria del partido bajo el liderazgo de Iain Duncan Smith.

A partir de entonces, su figura fue prominente en la formación, en parte por su seriedad a la hora de trabajar y por su firmeza, comparada algunas veces con la de Margaret Thatcher.

Así, ocupó cargos relevantes mientras los conservadores estaban en la oposición, como Transporte, Cultura y Deportes, Trabajo y Pensiones hasta que en 2010, cuando los "tories" volvieron al poder bajo el liderazgo de David Cameron, ocupó la cartera de Interior.

Algunos compañeros parlamentarios han admitido que trabajar con May es "extremadamente difícil", aunque han destacado su determinación al embarcarse en un conocido y largo proceso judicial para conseguir la deportación del clérigo Abu Qatada en 2013.

Además, May se negó en 2012 a extraditar a EEUU al pirata informático británico Gary McKinnon, requerido por las autoridades de ese país por haber accedido a los ordenadores del Pentágono.

Aficionada a los partidos de críquet, May presume de tener más de 100 libros de cocina y de comprar con regularidad la revista de moda Vogue, además le gusta el grupo Abba y la música clásica.